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Así fue como las motocicletas conquistaron la Ciudad de México

Las motocicletas viven el mayor boom de su historia en México, impulsado por el tráfico, el alza de combustibles y la fuerza de las armadoras.

17-01-2017, 6:40:27 AM

Tras un pequeño bache en 2009, debido a la crisis económica global, la industria de motocicletas en México atraviesa por un boom, con crecimientos de doble dígito en los últimos siete años. En 2016, el número de motocicletas vendidas en el país se estima alcance las 700,000 unidades, de las cuales 13,000 serían de alto cilindraje, de 700 hasta 1800 centímetros cúbicos; y el resto modelos de bajo cilindraje, principalmente de 150 y 250 cc, que son los de mayor volumen de venta en el mercado.

El tráfico en las grandes ciudades del país, como Ciudad de México y su área metropolitana, donde circulan cerca de 5 millones de automóviles diariamente, que hacen cada vez más difícil la movilidad; los altos precios de los combustibles y la falta de espacios de estacionamiento son la causa principal de este auge, que se espera continúe durante un largo tiempo, al tratarse de un mercado joven, en pleno desarrollo, donde cada año se suman nuevos jugadores.

Hace 36 años, en 1980, el número de motocicletas registradas en en México era de apenas 128,960 unidades, según cifras del INEGI. En 2004, dicho parque vehicular alcanzó el medio millón y en 2014, último año en que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía manejó cifras oficiales, superó los 2.2 millones.

El financiamiento otorgado para adquirir estos vehículos por las financieras de marca y la banca privada, que durante muchos años se olvidó de este sector y que hoy ve un gran potencial de mercado, y las ventas en tiendas de autoservicio y departamentales ha sido clave también para este boom. Meses sin intereses, créditos en pesos, tasas de interés y enganches bajos, plazos variables según el crédito deseado atraen a cada vez más personas que buscan otras opciones de transporte para llegar a sus trabajos o moverse en la ciudad.

La mayoría de ellos se inicia en el motociclismo con modelos de bajo cilindraje, en donde la marca Italika, fundada en 2004 por el empresario mexicano Ricardo Salinas Pliego, es el líder del mercado con una participación del 70%, con ventas anuales superiores a las 400,000 unidades, seguida de la estadounidense Vento, la india Bajaj y la mexicana Carabela.

Sin embargo, un porcentaje importante de esos nuevos motociclistas eventualmente adquirirá una moto de mayor cilindraje y prestaciones, donde marcas premium como la alemana BMW, las estadounidenses Harley Davidson e Indian, la inglesa Triumph, así como marcas deportivas como la italiana Ducati, la austriaca KTM y las japonesas Kawasaki, Yamaha, Honda y Susuki, dominan el mercado.

Las marcas de bajo cilindraje como Vento lo saben, por lo que están buscando participar en dicho segmento, que es mucho más rentable, con el lanzamiento de productos de 400 cc. No obstante, marcas como BMW también tratan de participar en el mercado de volumen con una motocicleta de 300 cc.

Mercado en desarrollo

Aunque ya existían algunas subsidiarias de marcas importantes de motocicletas en el mercado mexicano, la industria es aún muy joven, a diferencia de la automotriz, que es una industria consolidada, que en 2020 producirá 5 millones de automóviles, gracias a las inversiones realizadas en el periodo 2011-2016 por más de 17,000 millones de dólares. Hace 28 años fabricaba apenas medio millón de unidades. Actualmente, 10 de los principales fabricantes de automóviles en el mundo tienen plantas ensambladoras en el país: Audi, FCA México, Ford Motor, General Motors, Honda, Kia, Mazda, Nissan, Toyota y Volkswagen. Y en breve se sumarán BMW, Mercedes Benz e Infiniti.

Difícilmente veremos algo similar en la industria de motocicletas, al menos en el corto y mediano plazo, pues la mayoría de las marcas de motocicletas en el país tienen entre nueve y 20 años de vida.

Además, los volúmenes de venta de las marcas premium no justifican la construcción de una planta ensambladora. La falta de proveedores y los bajos costos de producción en China e India también son un freno. No obstante, marcas de bajo cilindraje como Italika y Vento han dado los primeros pasos, al construir pequeñas plantas donde terminan de ensamblar las motos que producen en China.

Apuestan por México

Harley Davidson, una de las marcas icónicas de la industria, llegó oficialmente a México en 2007, aunque tiene presencia en el país desde 1900. Actualmente cuenta con 21 agencias en el país y la idea es continuar consolidando la red de distribuidores. “Ya cumplimos nueve años en México y ha sido una gran aventura. Existe una gran pasión por la marca en el país. Tenemos planes para llegar a aquellos lugares donde aún tenemos presencia, como Chihuahua, estado donde abriremos una agencia este año”, señala Raymundo Cabazos, director general de la marca estadounidense en México y Latinoamérica.

Desde su llegada, Harley ha venido desarrollando, junto con el resto de las marcas, el gusto por el motociclismo en México a través de programas de entrenamiento para que sus clientes manejen de forma más segura, y las llamadas “rodadas”, eventos que reúnen a motociclistas de la marca para viajar por diferentes rutas o estados del país, que también realizan otras marcas premium. “Cada vez más gente está considerando la motocicleta como una alternativa de transporte y no solo como un tema recreativo, de viajes, por lo que el panorama para el sector luce bastante bueno”, menciona Cabazos. Actualmente, Harley pelea codo a codo con la alemana BMW por el primer lugar en ventas en el segmento premium. “Tenemos una participación de mercado de entre 34 y 37%”.

México es el segundo país más importante para la marca estadounidense en Latinoamérica, después de Brasil. Atrás vienen Colombia, Argentina, Chile y Perú, que están creciendo a pasos agigantados. “Yo creo que vamos tener crecimientos de doble dígito en los próximos años”, estima Cabazos.

Indian, otra de las marcas más representativas del motociclismo a nivel internacional, fundada en 1901 y adquirida por Polaris en 2011, arribó a nuestro país apenas hace tres años, con gran éxito. “En 2015 abrimos nuestra primera agencia y escogimos a la ciudad de Monterrey como punta de lanza. En tan solo unos meses de operación logramos vender 50 motos. El año pasado inauguramos tres sucursales (Satélite, Toluca y Ciudad de México). Estimamos cerrar 2016 con ventas de entre 500 y 550 unidades”, destaca Fausto López, director nacional de Polaris Sales México, quien estima que el año pasado las marcas premium en el país comercializaron alrededor de 13,000 motocicletas. “Estamos muy optimistas. Creemos que la industria seguirá creciendo de manera importante los próximos años. Por esa razón, abriremos este año entre tres y cuatro nuevas agencias”.

Para Michael Goudet, director de BMW Motorrad México, el mercado mexicano de motocicletas tiene un potencial gigantesco, lo que lo hace muy atractivo. “Es aún muy joven. Estamos en una etapa de motos pequeñas, de bajo cilindraje, pero es normal. Poco a poco se va migrando a vehículos de mayor cilindrada, prestaciones y calidad. Hay muchas cosas que hacer en este mercado. No lo veo como una limitante, sino como una oportunidad”.

Y para muestra, un botón. Desde 2010, la marca alemana ha registrado crecimientos de doble dígito y 2016 no fue la excepción, con un avance en ventas de 22%. El 65% de sus ventas provienen del segmento Adventure, con modelos que van desde los 650 hasta los 1000 cc. Este año, BMW atacará el mercado de bajo cilindraje, con el modelo G310 GS, de 310 cc, con el que pretende hacerse de una buena rebanada de pastel de ese segmento. La motocicleta, fabricada en la India. BMW Motorrad también seguirá desarrollando su red de distribuidores, que hoy alcanza 24 puntos de venta. “En 2016 fueron y este año vamos a abrir seis más”, concluye el ejecutivo.

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