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Así financia el ‘gasolinazo’ los gastos del gobierno

El IEPS a las gasolinas es un ingreso que no tenía el gobierno federal al inicio de su mandato, y que ahora equivale al 7.0 por ciento de todo el dinero que recibe.

04-01-2017, 5:44:10 PM

Ocho días después de que Hacienda anunciara los nuevos precios de la gasolina y el diesel para enero, el presidente Enrique Peña Nieto se pronunció sobre esta medida, que ha causado molestia en la población y múltiples protestas en todo el país.

“Comprendo la molestia y el enojo de la población en general y de distintos sectores en la sociedad. Comparto esta molestia que trae la aplicación de esta medida. Es una acción que nadie hubiera querido que se tomara y no fue para el gobierno una decisión fácil”, aseguró el mandatario en un mensaje en el que confirmó el regreso de Luis Videgaray a su gabinete, ahora como secretario de Relaciones Exteriores.

El jefe del Ejecutivo pidió a los mexicanos “asumir el reto” que implica el ajuste al precio de las gasolinas para mantener la estabilidad de la economía. En este punto tiene razón, en cuanto al presupuesto del gobierno se refiere.

El precio de la gasolina en México tiene dos impuestos: el IVA y el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). Este último gravamen es el más grande. Por la gasolina Magna se pagan 4.30 pesos por litro; 3.64 pesos por la Premium y 4.73 pesos por el diesel, es decir, el 26.8 por ciento, el 20.04 y el 27.7 por ciento del costo total, respectivamente.

El gobierno introdujo esta cuota fija para las gasolinas a partir de 2016 y en 2017 espera recaudar 284,000 millones de pesos, 31.5 por ciento más que el año anterior, de acuerdo con la Ley de Ingresos de la Federación 2017.

Esta cantidad representa el 7.0 por ciento de todos los ingresos que recibirá el gobierno federal el próximo año. El dinero que entra por este concepto crece de forma mucho más acelerada que la recaudación del IVA y el ISR, que subirán solamente 3.6 y 10.0 por ciento, respectivamente.

Es importante mencionar también que al inicio del sexenio, el gobierno no contaba con este ingreso del IEPS por combustibles. Este impuesto antes era un subsidio, que desde el gobierno de Felipe Calderón se comenzó a quitar gradualmente con incrementos mensuales a la gasolina. A esta práctica se le conoció popularmente como ‘gasolinazo’.

A partir de 2013, el gobierno comenzó a percibir ingresos por el IEPS a los combustibles, convirtiéndose en un importante componente de su gasto. En la siguiente gráfica, cortesía del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), se puede apreciar el incremento de ingresos por IEPS petrolero, comparado con IVA e ISR.

“Los combustibles antes eran comprados con el dinero del presupuesto. Ahora no será así, pero los diputados y senadores deberían bajar el impuesto y reducir y el gasto social. Eso es lo que deberíamos reclamar”, dice Ramses Pech, analista independiente del sector energético.

¿En qué se gasta lo que recaudan de gasolinas?

El propósito del IEPS, según la argumentación de Hacienda, es gravar un combustible fósil contaminante. Además, este impuesto tiene la ventaja de ser progresivo; es decir, paga más quien consume más gasolina o diesel. Lo mismo ocurre con el IEPS a las bebidas azucaradas y alimentos con alto contenido calórico, al causar perjuicios para la salud, tienen un costo extra.

Pero el destino de estos ingresos no queda claro en todos los casos. En el IEPS a alimentos y bebidas, no esté etiquetado este dinero, es decir, no tiene un destino en específico y en el caso de IEPS a gasolinas, una parte de este dinero se reparte a los estados a través de las participaciones federales y las entidades, al ser soberanas, pueden gastarlo como decidan.

Gasto sin control

Debido a la caída de los precios internacionales de petróleo, que daban hasta un tercio del total de los ingresos del gobierno, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) anunció una serie de recortes presupuestales en todas las dependencias y en diversos rubros.

Educación y salud son algunos de los programas y dependencias que sufrieron recortes. Organizaciones civiles han señalado que en 2017 se dará más peso a gasto en desarrollo social que a desarrollo económico, justo cuando este año hay elecciones en el Estado de México, bastión del partido gobernante, y las presidenciales de 2018. El rubro de desarrollo social constituye casi el 50 por ciento de todo el gasto público de este año, según este gráfico del CIEP.

 

 

 

En un estudio publicado por la organización México Evalúa, se muestra que al tercer trimestre de 2016, el gasto público ha sido más alto que lo presupuestado, con todo y recortes.

Diversos organismos, hasta el Fondo Monetario Internacional (FMI) han recomendado la conformación de un consejo fiscal independiente que vigile las finanzas del país, pero el gobierno ha rechazado esta propuesta, considerándola innecesaria, según ha dicho el secretario José Antonio Meade.

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