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Cómo ser un artista sin necesidad de morirte de hambre

¿Es cierto que si quieres dedicarte al arte estás condenado a tener pocos ingresos, a menos de que perviertas tus conocimientos?

24-02-2017, 6:40:20 AM

La página web de la Tate Modern de Londres, centro de exposiciones más importante de arte contemporáneo en el Reino Unido, ofrece un previo de las muestras abiertas al público. Junto a una breve descripción de lo que le espera al visitante aparecen los patrocinios: Bank Of America, Tiffany & Co., Hyundai, entre otros.

Cada vez son más cercanas las grandes marcas a las expresiones artísticas. En un mundo globalizado, está la posibilidad de que McDonald’s patrocine la próxima muestra de Botero.

La rentabilidad del arte como negocio es una realidad en los países más adelantados, basta con recordar las cifras que mueve el coleccionismo cada año: una media de entre 60 mil y 70 mil millones de dólares.

De acuerdo con Adán Aguilar, secretario académico de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Panamericana, México se ha rezagado en explorar y explotar múltiples facetas alrededor de las diferentes expresiones (como la música, el cine o la gestión cultural), que representan un potencial económico, al tiempo que benefician el crecimiento artístico en el país.

En tanto, para el músico y director de ópera Sergio Vela, hay que identificar entre lo que es arte y lo que sucede alrededor de ella, para conocer en dónde existe la posibilidad de negocio y en dónde, simplemente, no hay rentabilidad.

“Hay algunos aspectos de lo que se denomina industria cultural que son susceptibles de comercialización y otros que, por la naturaleza misma del arte, no son rentables. Es decir, no hay una orquesta sinfónica en el mundo que sea autosustentable, no existe y no existirá, salvo que pervierta o altere su propósito, así como no hay una compañía de teatro artístico que subsista sin financiación pública”, asegura Silva, egresado de la Escuela Nacional de Música, en entrevista.

Vela, exdirector del extinto Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), es un escéptico del arte que se crea con la finalidad de generar riqueza, pero reconoce que hay aspectos colaterales en donde existe la posibilidad de comercialización.

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“Quien se quiera aproximar al arte como negocio creo que está desencaminado. Las industrias culturales, en cambio, son las que tienen posibilidades de convertirse en negocios. El problema es cuando el arte se quiere aligerar para alcanzar un éxito comercial, y eso es algo que todos los días deploramos la gente que nos dedicamos a esto, pues se está pervirtiendo”, dice Vela, también en entrevista.

La postura de la Escuela de Bellas Artes de la UP busca romper con el paradigma e integrar en un mismo programa las clases relacionadas con el desarrollo artístico y las materias con las que los jóvenes puedan obtener capacidades de gestión, administración, internacionalización y emprendimiento.

“No nos estamos trepando a la misma velocidad que otros países al cambio de negocio en la música, por ejemplo. Ahora se trata de saber pegar en redes sociales, de estar presente en festivales, crear eventos y no sólo vender discos”, explica Aguilar.

El especialista considera que los nuevos programas relacionados con las artes no sólo deben velar por apuntalar el talento que implica la disciplina, sino también por apropiarse de las habilidades que hoy exigen los diferentes mercados.

Así, Aguilar detalla cinco industrias en las que aún no se han explorado las capacidades rentables que implica el conocimiento de disciplinas como música, artes visuales o gestión cultural.

Videojuegos: Es un nicho muy rentable para diferentes técnicas relacionadas con el arte. En cuanto a música, se trata de uno de los elementos inalienables del mismo producto, por lo que se ha convertido en uno de los rubros que mejor paga a los creativos musicales.

Identidad corporativa: Hay bancos y grandes empresas que están pagando para que les creen música para sus colaboradores. Tiene que ver con aspectos psicológicos, pues muchas veces se pretende que estas melodías sirvan como una herramienta para incrementar la productividad.

Producción: En cine, si un cortometraje amateur es bien producido, se puede dar a conocer, y se apoya a talentos emergentes con un buen respaldo, generando una respuesta positiva en la audiencia y llevándolo a foros en donde se explota más el aspecto comercial.

Urbanismo: El diseño sustentable, planeación de ciudades y proyectos de vivienda social son un mercado poco explorado y que requiere, al menos en México, de la atención urgente de profesionales.

Patrimonio: Algo que no hemos hecho es gestionar de forma rentable los espacios arquitectónicos y el patrimonio intangible. Es tan sencillo como ver los lugares y hechos que tenemos como patrimonio único de la humanidad y darles una categoría de marcas. Así como hablamos del tequila con denominación de origen, también podemos hacerlo con la piñata, con los conventos novohispanos, con las ruinas arqueológicas, etcétera.

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