070-556 HP0-A03 000-594 A2090-543 HP0-M19 MB6-205 9L0-314 LOT-923 000-622 000-955 251-502 312-92 1D0-460 MB4-873 C2140-822 HP0-M12 70-569 C2140-637 920-440 HP0-069 C2090-463 500-005 M2180-667 000-797 650-196 SABE501V 1D0-450 000-978 1Z0-858 1Z0-264 000-M11 C_TSCM62_65 000-716 CAT-120 920-254 310-013 50-895 M2050-653 250-253 HP0-A01 000-372 EX0-113 70-542-Csharp 000-188 XK0-001 HP0-S29 000-586 000-M33 3M0-331 C4060-089J EX0-106 74-924 1Y0-400 156-915 C4090-451 050-654 ST0-116 000-281 650-756 70-640 HP3-X06 050-682 50-683 1Z1-272 HP0-J47 A2010-654 70-340 70-649 1Z0-206 070-293 77-604 C2150-057 1Z0-535 HP0-J67 070-162 920-321 JN0-340 000-M62 650-368 70-551-Csharp LOT-957 P2070-091 70-217 HP0-J30 920-552 A00-202 000-M36 GB0-500 650-665 HP3-L07 642-354 000-N03 CX-310-084 Alimentación para el sistema nervioso | Alto Nivel
md_ipad md_ipad md_ipad
Actualizado a las 04:00 28/08/2015
Síguenos:
button_facebook_follow button_twitter_follow button_google_follow linkedin_button addthis_button_rss addthis_flipboard

Alimentación para el sistema nervioso

Sigue una dieta propicia que beneficie y estimule las millones de células que conforman algo tan vital en el organismo como es el sistema nervioso.

Alimentación para el sistema nervioso

Alimentación para el sistema nervioso

POR: Estilo Hoy

El sistema nervioso está constituido por millones de células nerviosas individuales que realizan muchas actividades.
 
El cerebro no sólo piensa, aprende y recuerda cosas, también, sin que lo notemos, controla el latido del corazón, la digestión de los alimentos e incluso la cantidad de estrés que experimentamos.
 
Por ello, estemos todo el día sentados de forma cómoda o realizando mucho esfuerzo físico, nuestro sistema nervioso requiere energía. De hecho, el sistema nervioso consume un 20% de la energía que obtenemos de los alimentos.
 
Se alimenta principalmente de glucosa y oxígeno, de ahí la importancia del consumo suficiente de carbohidratos, ya que éstos se convierten en glucosa.
 
Además, necesita nutrientes básicos como vitaminas del grupo A y B; vitamina E, oligoelementos (litio, silicio, selenio y cromo), minerales (potasio, magnesio y zinc) y ácidos grasos (linoléico y linolénico).

· Vitaminas
La A, C y E combaten directamente la formación de radicales libres. La A se obtiene de las zanahorias, melón, brócoli, coles de bruselas y espinacas.

La C está presente en los cítricos y el brócoli, pimientos, melón y tomate. Para obtener vitamina E hay que consumir frutos secos y aceites vegetales.

Las vitaminas del grupo B fortalecen el sistema nervioso central y tienen un efecto sedante. Se encuentran en la levadura de cerveza, lácteos, carne, cereales, aguacate, repollo y judías verdes.

· Minerales

Potasio, magnesio y calcio son imprescindibles porque estimulan la reacción orgánica frente a las hormonas que el cuerpo segrega como respuesta al estrés. Por otro lado, tienen propiedades relajantes y mantienen a raya el ritmo cardíaco.

Las frutas, verduras, cereales enteros y carne son alimentos ricos en potasio. El magnesio se encuentra en las verduras, frutos secos, cereales y semillas.

El calcio en tanto, es conocido como “el tranquilizante natural” y desde luego, pocas cosas tienen un efecto tan sedante como beber un vaso de leche tibia antes de acostarse.

Alimentos relajantes

Es cierto que hay alimentos que estimulan el buen funcionamiento de las células nerviosas y ayudan al organismo a mantenerse relajado mientras que otros favorecen la irritabilidad.

Entre los que te “relajan” están el plátano, las almendras, el germen de trigo, la levadura de cerveza y las semillas de girasol.
 
Una mala alimentación
Si tienes una mala alimentación que no beneficie tu sistema nervioso te expones a una serie de trastornos de salud. Chécalos:

· Deficiencia de hierro: afecta la memoria y la capacidad de concentración.
· Deficiencia de magnesio: te pones más susceptible al estrés.
· Deficiencia de tiamina: te vuelve irritable, deprimido y también afecta tu memoria y concentración.
· Deficiencia de niacina: causa depresión.
· Deficiencia de piridoxina: causa irritabilidad y depresión.
· Deficiencia de vitamina B12: altera el sistema nervioso.

comentarios