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Airbnb: ¿una amenaza para la industria de los hoteles en México?

La operación de Airbnb muestra sus efectos en algunas regiones del país, en donde es visible el descenso en la ocupación de cuartos, mientras que los hoteleros piden la regulación de los establecimientos listados en la plataforma de internet.

27-02-2017, 6:35:36 AM

La industria hotelera en México ha recibido a un viajero que ha complicado su operación. Airbnb es la empresa que ha hecho de la tecnología su mejor aliado para conquistar a los usuarios de internet y ofrecer nuevas alternativas de hospedaje. Sin embargo, los hoteleros han visto mermado su negocio frente a este jugador.

“Hay una afectación grave por este tipo de portales en el mundo”, asegura Armando de la Garza Gaytán, presidente de la Comisión Nacional de Oficinas de Convenciones y Visitantes de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles.

Airbnb no cuenta con una sola habitación de hotel ni propiedad física alguna, pero ya se ha convertido en uno de los jugadores más importantes en la industria del hospedaje. La firma de internet alcanza una cobertura de 3 millones de propiedades anunciadas por anfitriones en 191 países, que se traduce en una presencia en 65,000 ciudades.

La falta de registro de los establecimientos que integran la plataforma ante la autoridad fiscal, forman parte de los factores que ponen en desventaja a los hoteles tradicionales frente a una firma como Airbnb.

Los impactos ya son visibles para algunos hoteleros. La llamada economía colaborativa en el hospedaje representa entre el 30 y 40% de la ocupación hotelera en un destino en el país, calcula Armando de la Garza.

En la Ciudad de México, las autoridades comenzarán a cobrar un impuesto sobre hospedaje al momento de contratar un servicio de albergue temporal, lo que implica que Airbnb y su competidor HomeAway pagarán al fisco. Un primer paso para formalizar este tipo de plataformas en el país.

Este es el inicio de una discusión que apenas comienza en México y que alcanza a las cámaras legislativas de las entidades del país. Mientras se mantiene en la incertidumbre cómo cumplirán las empresas como Airbnb con el Registro Nacional de Turismo que concluye en marzo próximo.

Colchón y desayuno

La cuna de las startups tecnológicas, California, Estados Unidos, atestiguó el nacimiento de Airbnb. En noviembre de 2008, Brian Chesky, Joe Gebbia y Nathan Becharczyk dieron vida a la empresa que hoy compite con los hoteles del mundo.

Proporcionar un colchón inflable (airbed, en inglés) y un desayuno (breakfast) fueron los objetivos que dieron origen al acrónimo Airbnb, plataforma que permite a los usuarios ofertar sus viviendas privadas para alojamiento, así como contratación de los espacios. La expresión más simple de la ley de oferta y demanda.

Hoy, las principales ciudades que registran la entrada de viajeros en la plataforma de Airbnb son: Estados Unidos, Francia, Italia, España, Reino Unido, Japón, Canadá, Australia, Alemania y Portugal. La firma cuenta con tan solo 19 oficinas que le representan en todo el mundo.

En toda su historia, Airbnb ha contado con un total de 150 millones de huéspedes que han optado por alguna de las ofertas propuestas desde sus listados de opciones.

“En la víspera de Año Nuevo de 2016, la comunidad Airbnb celebró su noche más grande de la historia, con casi 2 millones de los huéspedes alojados en los listados de todo el mundo”, dice la empresa en su blog.

A través de garantías para anfitriones y huéspedes, la compañía ha garantizado la seguridad de ambos para beneficiar su negocio. Asimismo, ha sumado actividades de experiencias para conquistar a los usuarios.

La firma hospeda a visitantes que permanecen más tiempo del que pasan los viajeros típicos, lo que ha traído beneficios económicos para las comunidades en donde se encuentran las propiedades listadas. Un 42% del gasto de huéspedes se da dentro de los lugares en donde pernoctan.

Pero no todo es color de rosa para la empresa. A nivel mundial, la industria hotelera ha argumentado críticas a la plataforma colaborativa, mientras que México no ha sido la excepción.

“Por ejemplo, Airbnb, que es el principal portal, nos ha venido afectando en el sentido de que no pagan impuestos, un tema que no sólo ha afectado a México sino a todo el mundo”, dice Armando de la Garza Gaytán, de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles.

La industria hotelera paga al fisco contribuciones como el Impuesto al Valor Agregado (IVA), Impuesto por Hospedaje, Impuesto Sobre la Renta (ISR), por mencionar algunos.

Alto Nivel solicitó la opinión de Airbnb, pero la firma declinó dar declaraciones en este momento.

Hoteles vs. Airbnb

En México existen 20,038 establecimientos registrados como hoteles, los cuales ofrecen 736,512 cuartos, de acuerdo con los datos más recientes que ha publicado la Secretaría de Turismo (Sectur).

El empresario asegura que en el país las principales afectaciones que ha sufrido el sector hotelero se encuentran en los Pueblos Mágicos, espacios que no contaban con una oferta de servicio eficiente.

Un 74% de los listados de Airbnb a nivel mundial se encuentran fuera de los principales distritos de hoteles, dice la compañía estadounidense en su página de internet.

La Sectur ha catalogado a 111 localidades como pueblos mágicos, de acuerdo con los último datos publicados por la dependencia.

Un Pueblo Mágico es una localidad con atributos simbólicos, leyendas, historia, hechos trascendentes, cotidianidad, por mencionar algunas características que toma en cuenta la máxima autoridad del turismo nacional.

Las grandes afectaciones llegan entre semana para el sector hotelero, cuando los establecimientos registran las mayores caídas en su ocupación, comparado con el fin de semana, momento en el que suben sus ventas.

De enero a diciembre de 2015, el sector hotelero ofertó 356, 672 habitaciones, lo que representó un incremento de 1.9% comparado con el mismo periodo de un año previo; mientras que en 2016 se prevé que esta cifra haya alcanzado un total de 365,793 cuartos disponibles, es decir, un crecimiento de 2.6%.

Pero la ocupación de cuartos no ha superado los crecimientos previos. Durante 2015, se ocuparon un promedio de 212, 661 habitaciones, lo que se tradujo en un incremento de 6.3% contra el año previo, mientras que el año pasado solo habría ocupado 220,657 cuartos, lo que representaría un crecimiento de 3.8%. Lo que muestra una mayor oferta de habitaciones, pero una menor demanda del mercado.

Piso parejo

Armando de la Garza hace un llamado para que las empresas que integran la llamada Economía Colaborativa, como Airbnb, paguen impuestos y cuenten con licencias de funcionamiento

Los Congresos de Nuevo León y Coahuila ya comienzan a trabajar en nuevas regulaciones que puedan lograr que los establecimiento de Airbnb paguen contribuciones a las autoridades, dice el empresario de Coahuila.

Los hoteles cuentan hasta el próximo 31 de marzo, para cumplir con el Registro Nacional de Turismo, lo que pone en duda cómo van a cumplir con la ley las propiedades que están con Airbnb.

El Registro Nacional de Turismo es un catálogo público de prestadores de Servicios turísticos en México, con el que el gobierno federal plantea acceder a información nacional para dar a conocer mejor el mercado turístico y establecer comunicación con los prestadores de servicios. Este mecanismo se encuentra contemplado en la Ley General de Turismo, por lo que es obligatorio.

Existen socios del sector hotelero formal que se encuentran registrados en Airbnb, pero un 70 y 80% de la oferta no corresponde a las empresas de turismo reconocidas, explica el miembro de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles.

Por ahora, el impuesto de prestación de servicios de hospedaje en la Ciudad de México asciende a 3% sobre el monto que recibe una persona que renta un lugar para alojar personas, porcentaje que se espera sea pagado por Airbnb y no por los anfitriones de la plataforma, aunque sí puede encarecer las tarifas de servicio.

Armando de la Garza reconoce que la tecnología puede potenciar al turismo, pero también debe ser regulada la participación de empresas como Airbnb. “Urge que se regule a nivel nacional. No estamos en contra de este tipo de innovaciones, pero sí pedimos piso parejo.”

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