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Agustín Carstens te cuenta la historia de la inflación en 3 pasos

El futuro gerente del Banco internacional de Pagos explica a detalle los retos que ha enfrentado México en los últimos meses, dejando como resultado una inflación de 6.16%, el nivel más alto desde abril de 2009.

31-05-2017, 6:35:00 AM

Agustín Carstens, gobernador del Banco de México (Banxico), es conocido por ser pieza clave en la estabilidad monetaria del país. Pero, también por sus clases de macroeconomía que acostumbra dar (de manera involuntaria) durante sus participaciones en los diversos foros a los que es invitado.

Vestido de traje y corbata, el próximo gerente del Banco internacional de Pagos (BIS) subió al estrado de la Reunión Nacional de Consejeros de BBVA Bancomer 2017. Ahí, frente a casi 600 personas, entre invitados y consejeros de todo el país, hizo una pausa previo a su intervención para saludar a amigos y conocidos que se encontraban entre los asistentes.

“Espero que me apruebe la presentación”, bromeó el banquero al mirar a su ex jefe, Francisco Gil Díaz, quien se desempeñó como secretario de Hacienda durante el gobierno de Vicente Fox Quesada.

Acto seguido, el economista pidió que proyectaran una de las acostumbradas presentaciones que siempre acompañan sus ponencias. Por unos instantes esperó y al darse cuenta de que las pantallas del lugar fallaban, bromeó de nuevo para romper el silencio que inundaba el auditorio: “Paco ya se fue, no le gustó la presentación. Muy rápido me noqueó”, dijo al hacer alusión de nueva cuenta a su ex jefe.

El gobernador de Banxico abrió su partición explicando la actual situación de la política monetaria en México. Durante varios minutos, los asistentes escucharon atentos sobre las acciones que ha tomado el organismo para contrarrestar la inflación de 6.16 por ciento reportada hasta la primera quincena de mayo, así como las razones de por qué Banxico no debe ser responsable de dar a conocer las estimaciones del PIB o el desempleo.

“Creo que la mejor contribución que puede hacer el banco central al crecimiento económico del país, y al bienestar de la sociedad, es que haya estabilidad de precios, porque sabemos que, si no la hay, eso va a llevar a tasas de interés mucho más altas, erosión de los salarios, de las pensiones, etc.”

A la mitad de su intervención, el economista, que lleva al frente de Banxico desde 2010, dio paso a un análisis “un poco retrospectivo”, y que, confió, fuera “ilustrativo” para los consejeros sobre la problemática que ha enfrentado el organismo en los últimos años.

Similar a como un catedrático explicaría un tema de macroeconomía frente a sus alumnos, Carstens hizo lo propio en el auditorio y definió los tres períodos en los que México ha recibido “choques”, que han llevado a la inflación a su mayor nivel en ocho años.

Primer periodo

Julio de 2014 – diciembre de 2015

En este periodo, el gobernador explicó que los “choques” que recibió México fue pensar que comenzaría la normalización de política monetaria en Estados Unidos, con lo que se comenzó una apreciación “muy abrupta del dólar” y también se dio una “caída brutal” en el precio del petróleo.

En consecuencia, lo que se vivió fue una depreciación del tipo de cambio y un aumento en su volatilidad. “Esto en sí mismo sí señala que podrían surgir en el futuro presiones inflacionarias”, advirtió.

Pero, el economista mencionó que en 2015 no todo fue malo, y agregó que en ese año se dio un factor positivo relacionado con la reducción de los precios de los servicios de telecomunicaciones y de los energéticos en el país, que ayudó a cerrar con una inflación de 2.13 por ciento, la tasa más baja en la historia.

El gobernador hizo una pausa para explicar por qué si el panorama era favorable, el banco central subió las tasas en esa época.

“La gente se podría preguntar: ¿por qué empezamos a subir las tasas cuando la inflación estaba a su punto más bajo? Y fue precisamente por los rezagos con que actúa la política monetaria“, precisó.

Segundo periodo

Enero de 2016 – octubre de 2016

Aquí hubo dos eventos relevantes para México: los precios del petróleo continuaron “muy bajos” y el proceso previo a las elecciones en Estados Unidos.

En este periodo “el tema fue la retórica que tomó el ahora presidente Trump de cuestionar el TLCAN y cuestionar la relación bilateral con Estados Unidos“, precisó Carstens.

Con un ligero tono de enfado, el funcionario afirmó que muchos participantes en el mercado “tomaron al peso como un vehículo para cubrirse contra un posible triunfo de Trump” y, recalcó, “obviamente después tuvimos la victoria” que, de alguna manera, profundizó la naturaleza de ese “choque” en el segundo periodo.

Por otro lado, Carstens dijo que hubo dos factores coyunturales que ayudaron en 2015. El desvanecimiento del impacto sobre los precios de la reforma fiscal y las disminuciones en los precios de telecomunicaciones.

Tercer periodo

Noviembre de 2016 – actualidad

En el tercer periodo, el economista destacó dos “choques” que han influido en el ambiente inflacionario. Uno corresponde a la incertidumbre en torno a la relación bilateral entre México y Estados Unidos y el otro tiene que ver con los precios relativos, relacionados al ajuste de los precios de los energéticos como parte de la liberación del mercado de las gasolinas.

Al respecto, aseguró que “en el proceso de liberalización ya no deberían de representar un impacto tan importante, pero en el corto plazo sí tuvieron un impacto importante sobre la inflación medida”.

Otro de los efectos que influyó en el aumento de la inflación fue el incremento sustancial al salario mínimo y, de manera más reciente, los aumentos en los precios de productos agropecuarios.

Con las manos sobre el estrado, Carstens miró hacia los asistentes y en tono de broma explicó: “Simplemente para su información les comento que el precio del aguacate tiene el precio más alto en los últimos 18 años”. Se escucharon risas como respuesta.

Por otro lado, también ha habido aumentos en la tarifa de autotransporte, que han tenido como efecto una depreciación del tipo de cambio.

Aunque se han registrado 10 meses consecutivos al alza en la inflación, el gobernador de Banxico mandó un mensaje contundente sobre la inflación: “les quiero convencer de que no está desanclada y no está fuera de control“.

Después de analizar el escenario de la inflación en el mediano y largo plazos, el banquero, que fue secretario de Hacienda en el sexenio de Felipe Calderón, dejó en el estrado sus últimas palabras: “El próximo año no voy a estar aquí y espero que mi sucesor pueda confirmar que esta trayectoria (la de inflación) está dando resultado”. Al concluir, el gobernador, agradeció a los asistentes con una sonrisa que apareció discretamente en su rostro.

En medio de los aplausos, que llenaron durante varios minutos el auditorio, Luis Robles Miaja, presidente del Consejo de Administración de BBVA, pidió al presidente de la institución financiera, Francisco González, subir al escenario, acompañado del consejero delegado, Carlos Torres y el director general, Eduardo Osuna, para que le hicieran entrega de un reconocimiento.

Robles Miaja se sumó a la lluvia de aplausos, al tiempo que expresó su profundo agradecimiento y admiración al hombre que más de una vez sacó a flote al peso mexicano: “Este es un momento un poco nostálgico. Bien lo dijiste Agustín, es muy probable que esta sea la última ocasión en que tengamos la oportunidad de tenerte en tu carácter como gobernador del Banco México.”

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