'; Alto Nivel
A Fondo

A quién benefició el fallido golpe de Estado en Turquía

A casi 20 días de la rebelión castrense contra el presidente Recep Tayyip Erdogan, se habla de un autogolpe de Estado y de los beneficios para el gobierno turco.

03-08-2016, 5:47:18 PM
A quién benefició el fallido golpe de Estado en Turquía
Melchor Arellano

La rebelión castrense en Turquía contra el Ejecutivo puso de manifiesto el desacuerdo del ejército sobre la forma en que el presidente Recep Tayyip Erdoğan conduce al país. Los puentes Bósforo y Fatih Sultan en Estambul, así como aviones y helicópteros militares que sobrevolaban Ankara y Estambul, dieron fe de una rebelión sin éxito contra Erdogan, el 15 de julio pasado.

Pareció una aventura que de antemano estaba condenada al fracaso. Según el primer ministro turco Benali Yildirim, la fallida tentativa dejó en los primeros días un saldo de 200 muertos, incluidas cabecillas, 1,440 heridos y 2,839 arrestados, entre ellos generales del Ejército. De acuerdo con la agencia oficial de noticias Anadolu, entre los muertos había 161 civiles o miembros de las fuerzas de seguridad leales al gobierno y 20 militares rebeldes. Se calcula que por lo menos unas 60,000 personas entre soldados y empleados públicos han perdido sus trabajos o sido arrestados.

Llama la atención que horas antes de culminado el suceso, el jefe interino del Estado Mayor, Umit Dunar, declarara que el intento de golpe de Estado había sido rechazado por la comandancia del ejército y el apoyo de la población. 

El apoyo solicitado por el presidente turco a la gente tuvo tintes de legitimación, para erigirse en redentor y perpetuarse en el poder, ejecutando contrarios al estilo José Stalin en la exURSS. Lo dicho por Dunar tras la detención de los golpistas de Hulusi Akar, respecto a que varios comandantes fueron tomados como rehenes en el Estado Mayor al inicio del golpe y conducidos a sitios desconocidos, se convierte en sospecha de una acción premeditada y dirigida a contener cualquier oposición en el interior del ejército. Desde el inicio, el primer ministro Yildirim señaló que todo estaba bajo control, lo que para algunos fue demasiado rápido, puesto que sofocar cualquier rebelión, por pequeña que sea, lleva tiempo.

Lo cierto, es que Erdogan es sospechoso de aprovechar el suceso para obtener apoyo en su camino a la sucesión. Occidente no coincide con medidas como la implantación de la pena de muerte, porque está dirigida a sus enemigos, críticos y opositores. El intento golpista se volvió el pretexto perfecto para enjuiciar al clérigo musulmán Fethullah Gulen, asilado en Estados Unidos y cuya extradición es solicitada por el mandatario turco con insistencia.

Gulen ha negado enfáticamente estar involucrado en la asonada y advirtió que se trata de un ardid de Erdogan para enjuiciarlo, por ser opositor a su régimen. El político ha propiciado un clima de temor y zozobra mediante purgas en su gabinete y acciones punitivas contra opositores. El connato también fue usado para otorgarse facultades extraordinarias.

El mundo lo ve con recelo y sus actos represivos podrían desatar protestas que obliguen a la OTAN misma a tomar una posición al respecto. Turquía cuenta con uno de los mayores ejércitos del mundo, con 1 millón 47 mil efectivos y alrededor de 237 generales y no se duda que busque desafiar a Occidente de no cumplirse sus caprichos:

a) Detener la tentativa kurda de conversión en Estado

b) Mayores recursos para contener la migración siria

c) Impunidad en el comercio clandestino de petróleo de ISIS, que cruza (y en parte se queda) por sus fronteras hacia Europa.

Las redes sociales prohibidas

Erdogan, previo al golpe, restringió el uso de redes sociales, pero las usó desde su celular para comunicarse con la población y llamarla a tomar las calles durante la intentona golpista. El 20 de marzo de 2014, Erdogan prometió en un mitin electoral en Bursa erradicar de raíz a Twitter y otras redes sociales sin importarle la opinión mundial.

El autoritarismo de Erdogan contra las redes sociales, se debió a acusaciones de corrupción oficial que no ha podido parar. Al momento de la intentona golpista, el acceso a Facebook, Twitter y YouTube seguía restringido. Según Turkey Blocks, un grupo que supervisa internet en el país y Dyn, que da seguimiento a la efectividad de internet y tráfico global, era imposible acceder a medios sociales en el país.

También ha alardeado con revivir al Imperio Otomano (lo que implica recuperar Irak, Kuwait, Siria, Líbano y el resto). No se sabe si la OTAN actuará para sostenerlo en el poder. Lo que es un hecho es que el organismo fue puesto en alerta, como cuando un caza desplazado desde la base de la OTAN en Torrejón, España derribó a un avión ruso a solicitud de Erdogan. Con el autogolpe, este último sería el principal beneficiario al adquirir poderes especiales

Excesos

El mandatario ha sido señalado como:

1) Beneficiario del crudo que comercializa el Estado Islámico a través del país

2) De controlar del flujo migratorio sirio iraquí a Europa que cruza por Turquía

3) Reprimir y oponerse a la política autónoma del Kurdistán.

En suma, Erdogan ha abierto varios frentes de conflicto:

  • Se enemistó con Rusia, tras el derribo de un avión en la región turcomana.
  • Con Europa y en especial con Alemania, por lucrar con la crisis de refugiados sirios y su paso por Turquía.
  • Con Estados Unidos, por su apoyo a ISIS y grupos afines a este.
  • Al censurar y reprimir a críticos y opositores como el Movimiento Hizmet, que lidera Fetullah Gulen.
  • Distanciarse con los medios y ante los hechos del 15 de julio, detuvo a 35 periodistas. Luego, cerró más de 130 medios.
  • Detuvo 14 meses a Miss Turquía, Merve Buyuksarac, por compartir en su cuenta de Instagram un poema satírico. La acusaron de insultar al gobierno.
  • Ha reprimido a usuarios de redes sociales, enviando a dos mujeres a la cárcel por tuitear críticas al presidente. Estableció fuertes controles en el uso de Facebook, Youtube y Twitter.
  • El periódico Zaman, de mayor tiraje de Turquía (635 mil ejemplares), fue intervenido por un fideicomiso y redujo su tiraje a 3,000.
  • Alineó las principales páginas de periódicos y columnistas, que ahora lo apoyan y dejaron de criticar sus aspiraciones de eternizarse en el poder.
  • Intervino universidades de Estambul, Diyabakir, Esmirna, Bursa y Konya, para controlar movimientos estudiantiles críticos.
  • Ipek Media, consorcio de radio y televisión, fue intervenida el 28 de octubre de 2015 y cerrada en febrero del 2016.
  • Ordenó el cierre de 7 canales de noticias y cultura de la comunidad kurda y Al Jazeera.

Ante ello, cadenas como CNN señalaron que asistimos a un intento de autogolpe de Erdogan, para reforzar su poder y permanencia al frente del gobierno turco. El mandatario acusó a seguidores de Gulen (su otrora aliado) de organizar el golpe y ordenó detener a militares no leales a su investidura, a quienes arengó que pagarán un alto precio por su traición. Los seguidores de Gulen condenaron por escrito el acto. Las autoridades han destituido a 2,745 jueces; 10 miembros del máximo tribunal administrativo del país, acusados de vínculos con Gulen. Se arrestó a 48 integrantes del tribunal administrativo y 140 miembros del tribunal de apelaciones.

La asonada le dio a Erdogan mayores armas contra sus opositores, para transformar el papel de presidente de figura ceremonial a centro efectivo de poder.

Se fortaleció para demostrar que es invencible, periplo que podría desencadenar conflictos de mayores proporciones y abonar el terreno para una eventual conflagración global.

Relacionadas

Comentarios