Opinión

8 lecciones para debatir que nos dejaron Hillary y Trump

Todos hemos escuchado que la participación de Donald Trump en el primer debate presidencial fue débil, pero nuestro experto Eduardo Lan nos explica cuáles fueron sus errores y cómo los aprovechó Hillary Clinton.

28-09-2016, 11:19:50 AM
8 lecciones para debatir que nos dejaron Hillary y Trump
Eduardo Lan, empresario consultor y coach de negocios

Al igual que varios de ustedes, las futuras elecciones por la Presidencia de los Estados Unidos me interesan. Ayer me tomé un tiempo para ver el primer debate entre Hillary Clinton y Donald Trump, y aunque soy mexicano y no puedo votar en ese país, el resultado de éstas me afecta personalmente y nos afecta a todos dada la relación tan estrecha que existe entre ambas naciones. Además, Trump ha hecho varias declaraciones en contra de México y, por ende, la posibilidad de que sea Presidente de Estados Unidos sinceramente me asusta.

Espero que el pueblo norteamericano sea lo suficientemente sensato para entender que, a pesar del hartazgo con el régimen establecido, del cual Hillary Clinton es parte, elegir como presidente a una persona de carácter y experiencia cuestionables, quien seguramente será más dañino para el país y el mundo que cualquier cambio deseado del status quo, no amerita su voto.

Independientemente de mi opinión personal sobre ambos candidatos, en estas columnas intento ser objetivo y “darle al César lo que es del César”. Así las cosas, en fechas pasadas y en mi columna titulada: Qué tan líderes son los aspirantes a la Casa Blanca exaltaba la autenticidad con la que Donald Trump se comunicaba y lograba conectarse con un pueblo norteamericano que está harto de la situación actual. Sin embargo, en esta ocasión su participación en el debate fue débil y nos deja varias lecciones sobre la comunicación. A continuación, las enlisto.

1. Ten claro tu mensaje

Se supone que uno de los objetivos de la comunicación es transmitir un mensaje claro. Desafortunadamente, la mayoría de las personas improvisan a la hora de conversar, lo cual es poco efectivo y catastrófico en conversaciones importantes como presentaciones, negociaciones y debates. Es evidente que Donald Trump no se preparó para este debate y los resultados lo demuestran. De hecho, comentó antes del mismo que fue a jugar golf mientras que Hillary se preparó.

2. La práctica hace al maestro

Aunque la autenticidad de Trump es contagiosa, lo cual es evidente dado el gran número de adeptos a su causa, ésta tiene sus límites. Para tener una conversación efectiva es necesario no sólo que tengas claro tu mensaje, sino que prepares y practiques el vehículo (léase las palabras, ideas, argumentos, lenguaje corporal, etc.) que utilizarás. Durante el debate de ayer, Trump careció de efectividad en su discurso, utilizando argumentos poco contundentes en torno a su postura sobre la guerra contra Irak y su falta de transparencia en torno a sus negocios y obligaciones fiscales.

3. Respalda tus argumentos

Para respaldar nuestros argumentos es necesario que conozcamos y utilicemos datos duros y la opinión de diversos expertos. En el debate entre Hillary Clinton y Donald Trump, ella recurrió varias veces al uso de datos en su exposición de diferentes temas, y Trump ni siquiera fue capaz de citar consistentemente las cifras pertinentes a los índices de criminalidad en los Estados Unidos y la cantidad de dinero que Estados Unidos aporta a la OTAN.  

4. Usa la emoción para inspirar

Para influir en los demás es necesario utilizar no solo la cabeza, sino también el corazón, de manera que se pueda no solo convencer sino también inspirar. Aunque Hillary no es particularmente hábil en este aspecto, Trump tiene un solo volumen emocional: el de la ira, la división y la desaprobación. Para poder tocar el corazón de tu público, es importante utilizar las emociones no solo para hablar de lo que no queremos, sino también de aquello que anhelamos y nos enaltece como seres humanos.

5. Responde, no reacciones

Uno de las reglas de oro en cualquier conversación, especialmente en una negociación o un debate, es no reaccionar. Ayer Trump parecía un niño chiquito reaccionando a todo lo que Hillary le decía. Pensar que este hombre impulsivo, quien se altera ante cualquier comentario, puede ser el encargado de dar la orden de iniciar un ataque atómico y que lo podría hacer ante cualquier provocación, es una de las cuestiones más aterrorizadoras de esta campaña electoral.

6. Escucha atentamente antes de hablar

Dicen que la escucha es dos veces más importante que el habla. Para poder ser efectivos en una conversación, es imprescindible que escuchemos atentamente al otro, de manera que nuestras respuestas atiendan aquello que se debe decir, en lugar de aquello que queremos decir. Constantemente durante el debate de ayer, Donald Trump hablaba de cuestiones que a nadie, más que a él, le importan, tales como las propiedades que posee, el dinero que ha ganado y las personas que conoce y aprueban de él.

7. Cuida tu lenguaje corporal

Uno de los elementos de producción más geniales del debate de ayer, fue colocar a ambos candidatos lado a lado, en pantalla dividida. Esto nos dio a todos los televidentes la oportunidad de ver el lenguaje corporal de cada uno de ellos. Mientras que Clinton se mostró, en su mayoría, tranquila y segura; Trump mostró constantemente su molestia, frustración e impaciencia ante los argumentos de Hillary.

8. No presumas tus atributos

Por último, Trump mencionó varias veces la calidad de su temperamento, algo que lejos de convencer a los votantes estadounidenses y al público en general, pone éste en duda. En cualquier conversación que tengas, recuerda no presumir tus atributos. Hacerlo sólo deja en evidencia tu gran inseguridad y carencia de los mismos. Si realmente los tienes, tu persona, carácter e historial hablaran de ellos sin necesidad de que tú los menciones.

Una de mis citas favoritas acerca de la comunicación es de Platón, quien dijo: “Los hombres sabios hablan porque tienen algo que decir; los tontos, porque tienen que decir algo”. ¿Será Donald Trump un sabio que tiene algo que decir o un tonto que tiene que decir algo? 

El autor es un empresario, consultor y coach de negocios especializado en desarrollo y cambio organizacional, apasionado de la condición y el potencial humano. Con más de 20 años de experiencia, ha asesorado a empresas como Chevron, Ecopetrol, Pemex, Boeing y Bimbo en temas de liderazgo, comunicación, seguridad industrial, clima laboral y renovación cultural.

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