

Tu jefe puede no saber que es malo, todo es cuestión de percepciones.
No hay nada peor que ir a trabajar a un lugar donde el jefe tiene todos los taches que se puedan poner. Es acosador, intrusivo, controlador, difícil y mezquino. Además, siempre olvida sus reuniones y nunca te da una buena retroalimentación. Si vives frustrado y sientes que no hay nada peor que llegar a trabajo, no pares de leer.
Es necesario comprender, inicialmente, que tal vez tu jefe no sepa que es malo. Muchas veces la definición de “malo” depende de los empleados, de la gestión de habilidades y de las circunstancias.
Un gerente que no interviene puede no darse cuenta que su falta de dirección y retroalimentación lo convierten en un mal jefe. Posiblemente piensa que con ello le da mayor poder a sus empleados.
Por otro lado, un jefe que parece ser demasiado controlador, sólo refleja inseguridad y falta de certidumbre en su trabajo. No se da cuenta de lo incompetente que puede parecer para aquellos empleados que mantienen control sobre sí mismos, son competentes y seguros.
También es posible que tu jefe carezca del entrenamiento adecuado para dirigir un equipo o se encuentre tan abrumado con tus tareas que no tenga tiempo para darte apoyo. Quizá fue promovido muy rápido o tenga tantas responsabilidades que se ve rebasado. En estos días en que la reducción de personal es un fenómeno que aqueja a todas las organizaciones, las tareas que antes hacían muchas personas deben ser realizadas por algunos pocos.
O simplemente puede ser que tu jefe no comparta tus valores. Las nuevas generaciones buscan empleos en los que puedan disfrutar de sus vacaciones y balancear su vida con el trabajo. Desafortunadamente, no todos los jefes tienen esta visión y su manera de trabajar puede parecer tirana y explotadora.
La experta en recursos humanos, Susan Heathfiel, recomienda algunos tips para enfrentar esta desafortunada situación.
La próxima semana te daremos consejos para enfrentar a los jefes que saben que son malos y disfrutan serlo. Mientras tanto ve practicando estos consejos.
Si ya te enfrentaste a esta situación y saliste airoso, platícanos que estrategias seguiste para cambiar la actitud de tu jefe.