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Humor, buen elemento en la publicidad

Muchas grandes campañas han sido complementadas con un toque de humor debido a los buenos resultados. Pero ojo, hay que saber usarlo.

10-12-2010, 2:31:02 PM
Humor, buen elemento en la publicidad
Altonivel

Bernie Ecclestone, considerado la máxima autoridad de la Fórmula Uno, decidió aprovechar las secuelas físicas que le quedaron luego de sufrir un robo para publicitar, precisamente, el modelo de reloj que perdió en el atraco.

Aunque se trató de una lamentable odisea para el empresario británico y su esposa, el hecho tomó ribetes de humor negro cuando llamó a la firma suiza fabricante del reloj y les propuso hacer un negocio original, aprovechando lo ocurrido.

En el comercial se muestran los golpes y puntos que aún se notan en la cara del magnate, con la frase: “vean lo que algunos están dispuestos a hacer por un Hublot“. Una gran idea que le significó ganancias a él y a la marca de lujo, que vio como crecía la fama del producto.

Y es que la publicidad humorística es una de las mejores formas de conocer un producto o servicio. Los profesionales del sector lo saben y suelen utilizar esta herramienta para llegar a la gente y conseguir que sus anuncios impresionen y, sobre todo, sean recordados.

Entre sus principales ventajas se encuentran la efectividad, ya que el humor produce placer en los espectadores, creando simpatía hacia el producto y seducción, dado que el espectador piensa que si algo le hace reír es porque debe ser bueno.

Se suman lo indeleble y llamativo del humor. El primero, por proporcionar un mayor recuerdo al lograr incorporarse a la vida cotidiana, y el segundo debido a que las campañas que utilizan este elemento consiguen una mayor atención del público.

No resulta extraño entonces que gran parte de los premios comerciales premiados en el XIII Festival de Publicidad El Ojo de Iberoamérica, que destaca a las mejores propuestas publicitarias de la región, hayan utilizado el humor como recurso principal.

Este fue el caso de comerciales como “El destino es así, extraño…” y “Transpiración precoz”, ambas de Unilever Argentina.

También destacó “El auto pelo” de banco Santander Río, publicidad que fue premiada tanto por su ingenio como por su efectividad a la hora de atraer nuevos clientes.

Sin embargo, la utilización del humor resulta muchas veces un arma de doble filo. Así, resultará poco eficaz cuando la evaluación previa de un producto es negativa o para los nuevos productos porque distrae la atención sobre el mensaje.

Por otro lado, se debe tener cuidado con no irritar a los espectadores, como suele suceder con los chistes malos y repetidos o con aquellos anuncios excesivamente graciosos que pueden llegar a anular un producto, como fue el caso de la campaña de MAC con las mujeres asesinadas en ciudad Juárez, Chihuahua.

¿Cómo aplicarlo?

Ante tales riegos, los expertos en publicidad llaman a encausar de manera correcta el uso del humor.

¿Cuántas veces hemos visto anuncios que nos parecen geniales, pero que en realidad pudiera servir para publicitar cualquier cosa? Cuando esto sucede, esa publicidad simplemente no sirve, no importa cuan genial sea.

Para lograrlo de buena manera se debe seguir el siguiente proceso:

  • Primero, debes centrarte en un solo rasgo del producto y transmitir el beneficio que proporciona la marca.
  • Segundo, destacar y diferenciarse de la competencia sobre algún aspecto, el anuncio debe permitir que el consumidor perciba la marca como la más alegre, simpática y positiva.
  • Luego, se debe lograr la simpatía del target, dejando en segundo plano al resto, ya que no todos responden igual a los mismos estímulos.
  • El siguiente paso es construir un buen guión, el cual se inicia buscando situaciones relacionadas con el producto. Después se selecciona la más cómica y se introduce un “gag” o final brillante e inesperado. Cuanto mejor sea la preparación, el clímax y más rápido el final inesperado, más éxito tendrá.
  • Finalmente, se debe seleccionar a los personajes, en los que normalmente se buscan fisionomías cómicas y no bellas.

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