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Actualizado a las 18:00 31/08/2015
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Gruma, mucho más que harina

La empresa mexicana revolucionó el mercado del maíz y ha sabido mantener un liderazgo que le ha acompañado desde sus primeros años.

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La historia de Gruma en México inició en 1949.

POR: Altonivel

En la actualidad, más de la mitad de las tortillas que se consumen en todo el mundo están hechas con harina de maíz elaborada por Gruma (Grupo Maseca), de acuerdo al sitio oficial de la firma.
 
Actualmente la empresa de origen mexicano cuenta con operaciones en Estados Unidos, Europa, Centroamérica, Venezuela, Asia y Oceanía y, por supuesto, en México, donde comenzó sus operaciones con el claro objetivo de modernizar la industria más antigua y tradicional del país.

Ya en 1949, año en que inició su camino, presentaba un claro objetivo que se mantiene hasta el día de hoy: en esencia buscaba "dar respuesta al problema de conservación de la masa de nixtamal", ya que en pocas horas ésta resultaba inadecuada para el consumo humano por la rapidez con la que iniciaba su descomposición.

Y no se equivocó, ya que la gran ventaja de introducir este tipo de maíz era justamente que se podía conservar el producto en buen estado por largos periodos de tiempo.

Con ello, se evitaba además el proceso cotidiano de obtener la masa tradicional a partir de un engorroso proceso que implicaba el uso de maíz, cal y agua.

El cambio fue notorio; la gente ya podía preparar fácilmente la masa para hacer sus propias tortillas con sólo mezclar harina Maseca y agua.

De este modo, superando las carencias técnicas de aquellos días, Gruma inició hace más de 60 años una ruta para desarrollar tecnología propia con la convicción de que era el principio de una gran industria.

En los años setenta la empresa decide dar el primer paso para internacionalizarse, incursionando en el mercado costarricense, donde fue recibido de buena manera. Sin embargo, el gran salto lo dio en 1976, cuando decidió lanzar sus novedosos productos a Estados Unidos.

A partir de ahí el éxito estaba asegurado. Sus siguientes pasos continuaron el camino expansivo instalando plantas en Honduras, El Salvador, Guatemala y Venezuela en 1994.

Otro gran golpe lo dio en 1999 cuando inició la construcción de su primera planta de tortillas en el continente europeo, específicamente en Coventry, Inglaterra. Sería cosa de tiempo para llegar a otros mercados vecinos como Italia, Holanda y más tarde al gigante asiático, China.

Actualmente todo sigue viento en popa y según sus propios reportes, la empresa habría triplicado sus utilidades en el tercer trimestre del año respecto al mismo lapso de 2009. El mismo éxito que ha acompañado a la empresa durante toda su historia, los acompaña hasta hoy.

Vanguardia, su máximo pilar
La investigación y el desarrollo tecnológico en Gruma es un pilar fundamental sobre el que la empresa ha sustentado su éxito.

Su liderazgo tecnológico le ha permitido lograr una integración vertical en la cadena maíz-harina-masa-tortilla, lo cual le representa ventajas competitivas importantes difíciles de igualar por su competencia.

Adicionalmente Gruma ha desarrollado maquinaria que produce volúmenes substancialmente mayores de tortillas, con ahorros en costos de operación considerables en comparación con las máquinas tradicionales.

Un ejemplo ha destacar son sus máquinas Rodotec RT - NG 50 y RT - NG 100 que permiten producir hasta 400 tortillas de trigo por minuto, algo sorprendente en comparación con sus similares que producen tan solo 50 por minuto.

Dicho de otra forma, estaría en condiciones de producir más de 200 mil tortillas en un día.

Gracias a esta avanzada tecnología, la empresa mexicana ha reducido los costos variables de producción de tortilla de maíz y de trigo hasta en 36% y 25%, respectivamente.

Luchar contra la obesidad
Pero el impulso tecnológico no es lo único en que se esmera la empresa. Otro de los pilares fundamentales tiene relación con el combate de los graves problemas de obesidad y desnutrición que existe en aquellos mercados donde comercializa, especialmente en México.

A raíz de ello, Gruma tomó la decisión de aumentar el contenido de ácido fólico, hierro y zinc en todas las presentaciones de su harina de maíz Maseca.

De manera adicional, las tortillas sumaron un mayor porcentaje de ácido fólico y minerales como hierro, zinc y vitaminas B1, B2, además de Niacina.

El resultado es un alimento con importante valor nutricional, al ser bajo en grasas totales y saturadas, libre de colesterol y de azúcar, baja en sodio y con un alto contenido de calcio, magnesio, potasio, fósforo y fibra.

Y es que, de acuerdo con datos oficiales del gobierno, México ocupa el segundo lugar a nivel mundial de obesidad en adultos y el primer lugar mundial en sobrepeso en niños.

Tan sólo en una década, el número de menores de entre cinco y 11 años con sobrepeso registró un incremento de 77%, por lo que la ayuda de empresas tan importantes como Gruma se vuelve más relevante que nunca.

 

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