CarreraHistorias

Frontera Norte: polos de desarrollo

Hagamos de la frontera norte una zona de desarrollo comercial, incentivando la creación de fuentes de trabajo en la zona fronteriza.

29-10-2010, 4:41:23 PM
Frontera Norte: polos de desarrollo
Miguel León Garza, Profesor e Investigador de Dirección de Operaciones del IPADE

Según el Instituto Nacional de Migración (INM), serían deportados más de 300 mil inmigrantes al año.

Más de 500 mexicanos son repatriados a diario desde Estados Unidos por las ciudades fronterizas de Sonora, expuso el INM, pero al aplicarse en julio la Ley Arizona la cifra sería un 50 por ciento mayor.

Ante estas circunstancias, hagamos de la frontera norte una zona de desarrollo comercial, incentivando la creación de fuentes de trabajo en la zona fronteriza.

El comercio con Estados Unidos en la frontera norte genera una balanza positiva para los norteamericanos. Cuando los mexicanos hemos dejado de comprar en el sur de los Estados Unidos, situación que se ha dado durante las grandes crisis devaluatorias en México, el sur de los Estados Unidos ha sido declarado zona de desastre.

El sur de los Estados Unidos vive del comercio con México y los mexicanos realizamos importaciones hormiga que no pagan impuestos y dejan el valor agregado de la comercialización del lado americano.

Los mexicanos que viven en la frontera norte acaban comprando productos y servicios del lado americano y los importan en la mayoría de los casos sin pagar impuestos, pues realizan importaciones hormiga, la razón fundamental es la diferencia de precios en ambos lados de la frontera, en donde los productos son más baratos del lado americano a pesar de la apertura económica (el mismo producto importado de Asia es más barato del lado americano que del lado mexicano, por devolución de impuestos, por diferencia de aranceles, por volumen, etc.).

Un claro ejemplo del desarrollo comercial fronterizo, lo podemos constatar en la zona libre de Belice, en donde a tres lustros de distancia se ha consolidado como un punto de referencia comercial no sólo de los habitantes del Estado, sino incluso de miles y miles de compradores del extranjero y de estados circunvecinos como Yucatán y Campeche, para realizar sus compras, en el recinto fiscal beliceño, que se ubica a sólo 10 kilómetros de Chetumal, en donde se vende más barato.

En los días de mayor afluencia, al igual que en la frontera norte, los mexicanos y turistas de la región, realizamos largas filas por la carretera que conduce de Chetumal a Subteniente López, único punto de cruce a Belice.

Esta Zona Libre compite favorablemente con México por el tipo de regulación y ventajas impositivas, los mexicanos y los turistas de la región compran productos de importación libres de impuestos, dejando el valor agregado de la comercialización del otro lado de la frontera sur de México.

En contraste con este auge, el comercio en Chetumal ha decaído de manera alarmante. Decenas de pequeños negocios han tenido que cerrar ante la poca demanda de productos que pueden encontrarse más baratos del otro lado de la frontera. La revista Harvard Business Review, en su edición enero/febrero del 2010, hace mención a 10 soluciones prácticas que pueden ayudar a desarrollar un mundo mejor, ideas que están relacionadas con el incremento en la productividad, la estrategia competitiva de las naciones y la creación de nuevas reglas para competir en el siglo XXI.

Dentro de esas soluciones destaca una de ellas, relacionada con la creación de nuevas zonas francas, principalmente para las economías sujetas a un gran número de reglas y en donde, para el caso de México – las reformas estructurales – nos llevarán varios años.

En un plan agresivo, deberíamos de desarrollar zonas francas turísticas y comerciales en la frontera norte promoviendo la instalación de grandes centros comerciales y outlets de los grandes mayoristas norteamericanos a lo largo de la frontera de México con los Estados Unidos. (Replicando la experiencia de Belice).

Un proyecto de esta magnitud – creación de zonas fiscales estratégicas –, generaría fuertes inversiones en la construcción de plazas comerciales y desarrollos turísticos. Un primer intento se podría realizar en Colombia Nuevo León, de tal manera que los regiomontanos pudieran realizar sus comprar sin tener que cruzar la frontera y generando riqueza del lado mexicano. Esto evitaría grandes líneas de espera en los cruces fronterizos y se evitarían los grandes desperdicios y conflictos que conlleva el cruzar la frontera.

Finalmente la respuesta ante las restricciones para cruzar al lado americano y ante el inminente regreso de los inmigrantes, es que los mexicanos dejemos de comprar del lado americano, desarrollando comercialmente y promoviendo del lado mexicano la creación de puestos de trabajo por la vía del comercio.

 

Relacionadas

Comentarios