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¿Autos contra borrachos? Sí, existen

Alcolocks es un innovador mecanismo que espera reducir las muertes por accidentes de tránsito a raíz del consumo de alcohol. Conócelo.

20-10-2010, 1:55:35 PM
¿Autos contra borrachos? Sí, existen
Altonivel

Los accidentes automovilísticos se han transformado, junto con la contaminación y el uso del espacio, en los principales problemas de las grandes urbes mundiales.  En México, por ejemplo, representan una de las principales causas de muertes adolescentes.

Lamentablemente un gran porcentaje de éstos no pasa por la falta de habilidad de los conductores, la mala tecnología de los autos o al mal estado de las calles, sino al mal hábito de conducir en estado de ebriedad.

Los altos índices se han mantenido, a pesar de los esfuerzos y las campañas realizadas por las autoridades advirtiendo sobre el riesgo que supone tomar el volante con algunas “copas de más”.

Ante tan difícil escenario, Antonio Avenoso, director del Consejo Europeo para la Seguridad en el Transporte (ETSC por sus siglas en inglés) se propuso crear un mecanismo que pueda disminuir en gran parte estos accidentes, dejando de lado la conciencia de los automovilistas y enfocándose en una manera de coartarles la libertad. A su juicio, lo logró.

“Si logramos evitar que las personas conduzcan en estado de ebriedad reduciremos considerablemente el número de fatalidades y los ‘alcolocks’  (como se denomina al sistema) podrían ser parte de la solución”, asegura el experto.

¿De qué se trata? Una de las aplicaciones tecnológicas más prometedoras para reducir la presencia de automovilistas ebrios en las calles es el sistema inmovilizador del encendido de un vehículo ante la presencia de alcohol en el conductor.

El mecanismo electrónico es muy similar a los instrumentos utilizados por la policía para saber, a través de un soplido, los niveles de alcohol en la sangre y así determinar si la persona está en condiciones de conducir.

La gran diferencia es que el aparato va conectado directamente al sistema de encendido, con lo cual evita que el vehículo arranque si la persona supera los niveles máximos de intoxicación.

¿Cómo funciona?

Según los desarrolladores del aparato para la firma Volvo, primero se enciende y se espera unos segundos hasta emitir la señal de “listo”, luego se introduce una especie de pipeta de plástico desechable por la que se soplará durante unos cinco segundos, inmediatamente después aparecerá en la pantalla del dispositivo si puede encenderse el motor o no.

De recibir una segunda respuesta negativa, el sistema de encendido quedará bloqueado por un periodo que dependerá del nivel de concentración de alcohol registrado en la sangre.

El dispositivo viene integrado desde la fábrica o puede instalarse posteriormente de una manera que sólo personal autorizado podría removerlo sin dañar el sistema eléctrico de la unidad.

Además, para prevenir que el chofer se valga de artimañas para engañar al dispositivo (como podría ser el uso de una compresora de aire o la llanta de una bicicleta), el instrumento mide además la presión, la temperatura, los niveles de humedad, la corriente de aire, así como la sensibilidad a vibraciones.

Sin embargo, a pesar del gran avance que significa, no es completamente infranqueable.

Según sus detractores, el componente mecánico deja de cumplir su objetivo si otra persona sopla en lugar del conductor asignado, aún sabiendo que va ebrio. Lo que significa una solución bastante sencilla, para un sistema tan complejo.

Es decir, las autoridades estarían nuevamente apelando a la conciencia, no de los conductores, sino que esta vez de sus acompañantes.

Otro problema tiene relación con su elevado costo. El equipo y su instalación tienen un precio de entre 700 y mil 500 euros (unos 970 y dos mil dólares) y requiere ser calibrado una vez por año, lo que implica un gasto adicional de 100 euros (138 dólares).

Otro inconveniente identificado por la Comisión Europea es su carácter invasivo a la privacidad de las personas que no consumen bebidas tóxicas o conducen con responsabilidad.

A pesar de ello, la comunidad y sus propios creadores confían en que estos inconvenientes podrán ser superados antes de su total masividad.

AUTOS_ ALTO _MIÉRCOLES 

 

 

Tag: alcohol_autos

 

Palabras: autos,automóviles,ebriedad,conducción,alcolocks

 

Des: El sistema parece ser bastante seguro; sin embargo, tiene un alto costo.

 

 

¿Autos contra borrachos? Sí, existen          

 

 

 

Alcolocks es un innovador mecanismo que espera reducir las muertes por accidentes de tránsito a raíz del consumo de alcohol.  Conócelo.

 

 

 

Los accidentes automovilísticos se han transformado, junto con la contaminación y el uso del espacio, en los principales problemas de las grandes urbes mundiales.  En México, por ejemplo, representan una de las principales causas de muertes adolescentes.

 

Lamentablemente un gran porcentaje de éstos no pasa por la falta de habilidad de los conductores, la mala tecnología de los autos o al mal estado de las calles, sino al mal hábito de conducir en estado de ebriedad.

 

Los altos índices se han mantenido, a pesar de los esfuerzos y las campañas realizadas por las autoridades advirtiendo sobre el riesgo que supone tomar el volante con algunas “copas de más”.

 

Ante tan difícil escenario, Antonio Avenoso, Director del Consejo Europeo para la Seguridad en el Transporte (ETSC por sus siglas en inglés) se propuso crear un mecanismo que pueda disminuir en gran parte estos accidentes, dejando de lado la conciencia de los automovilistas y enfocándose en una manera de coartarles la libertad. A su juicio, lo logró.

 

“Si logramos evitar que las personas conduzcan en estado de ebriedad reduciremos considerablemente el número de fatalidades y los ‘alcolocks’  (como se denomina al sistema) podrían ser parte de la solución”, asegura el experto.

 

¿De qué se trata? Una de las aplicaciones tecnológicas más prometedoras para reducir la presencia de automovilistas ebrios en las calles es el sistema inmovilizador del encendido de un vehículo ante la presencia de alcohol en el conductor.

 

El mecanismo electrónico es muy similar a los instrumentos utilizados por la policía para saber, a través de un soplido, los niveles de alcohol en la sangre y así determinar si la persona está en condiciones de conducir.

 

La gran diferencia es que el aparato va conectado directamente al sistema de encendido, con lo cual evita que el vehículo arranque si la persona supera los niveles máximos de intoxicación.

 

¿Cómo funciona?

Según los desarrolladores del aparato para la firma Volvo, primero se enciende y se espera unos segundos hasta emitir la señal de “listo”, luego se introduce una especie de pipeta de plástico desechable por la que se soplará durante unos cinco segundos, inmediatamente después aparecerá en la pantalla del dispositivo si puede encenderse el motor o no.

 

De recibir una segunda respuesta negativa, el sistema de encendido quedará bloqueado por un periodo que dependerá del nivel de concentración de alcohol registrado en la sangre.

 

El dispositivo viene integrado desde la fábrica o puede instalarse posteriormente de una manera que sólo personal autorizado podría removerlo sin dañar el sistema eléctrico de la unidad.

 

Además, para prevenir que el chofer se valga de artimañas para engañar al dispositivo (como podría ser el uso de una compresora de aire o la llanta de una bicicleta), el instrumento mide además la presión, la temperatura, los niveles de humedad, la corriente de aire, así como la sensibilidad a vibraciones.

 

Sin embargo, a pesar del gran avance que significa, no es completamente  infranqueable.

 

Según sus detractores, el componente mecánico deja de cumplir su objetivo si otra persona sopla en lugar del conductor asignado, aún sabiendo que va ebrio. Lo que significa una solución bastante sencilla, para un sistema tan complejo.

 

Es decir, las autoridades estarían nuevamente apelando a la conciencia, no de los conductores, sino que esta vez de sus acompañantes.

 

Otro problema tiene relación con su elevado costo. El equipo y su instalación tienen un precio de entre 700 y mil 500 euros (unos 970 y dos mil dólares) y requiere ser calibrado una vez por año, lo que implica un gasto adicional de 100 euros (138 dólares).

Otro inconveniente identificado por la Comisión Europea es su carácter invasivo a la privacidad de las personas que no consumen bebidas tóxicas o conducen con responsabilidad.

 

A pesar de ello, la comunidad y sus propios creadores confían en que estos inconvenientes podrán ser superados antes de su total masividad.

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