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El rescate de los mineros chilenos

El gobierno cuenta con tres distintos planes para llevar a los mineros atrapados de vuelta a la superficie. Mantendrán comunicación permanente.

12-10-2010, 1:21:06 PM
El rescate de los mineros chilenos
Ana Paula Flores y Agencias

Tras 67 días atrapados, los mineros de San José podrían encontrarse nuevamente con sus familias este miércoles. El gobierno de Chile ha dispuesto tres opciones de rescate, ante la dificultad para acceder al punto donde se encuentran los 33 hombres.

El 22 de agosto, después de conocer que los mineros atrapados se encontraban con vida adentro de la mina por medio de un mensaje escrito con letras rojas en un papel enrollado en una barra de acero de una máquina de sondaje, que decía: “Estamos bien en el refugio, los 33”. El gobierno chileno, apoyado por expertos de otras partes del mundo, comenzó los trabajos para rescate.

Así, el pasado lunes se concluyó con el reforzamiento de los 55 metros iniciales de 622 de profundidad, una longitud de casi el doble del Empire State (381) e inferior en 200 metros a la de la torre de Buró Dubai.

De acuerdo con los expertos, estos 55 metros es el tramo más inestable para evacuar a los mineros, que saldrán, si todos los cálculos son correctos, a través de la cápsula “Fénix 1”, fabricada por una división de la Armada de Chile, con un tamaño de 3.95 metros de alto y 460 kilos de peso.

Durante las pruebas, esta cámara logró descender con éxito 610 metros de profundidad, lo cual, en palabras del ministro de Minería, Laurence Golborne, da la esperanza de tener un resultado “promisorio, positivo”.

Antes de subir a la superficie, los mineros han sido sometidos a una dieta especial, la cual consiste en pocas comidas sólidas. Seis horas antes del ascenso, únicamente podrán ingerir líquidos, debido al estrés emocional y físico que implicará el rescate. Incluso, los mineros se han preparado físicamente, por medio de ejercicio, para subir a la superficie.

Para monitorear su estado de salud, se les ha colocado cinturones biométricos que han grabado sus signos vitales y han permitido desarrollar métodos predictivos de cómo será la subida.

Sin embargo, el fracaso de la operación sigue latente, ya que la cápsula podría quedar atrapada en alguna parte del descenso, ya sea por el tamaño de la misma, por desviaciones o posibles desmoronamientos al interior del ducto, que tiene 567 metros sin reforzar al interior.

Para mantener la comunicación en todo momento, la cámara está equipada con un micrófono y el casco que portarán los mineros cuenta con altavoces. Asimismo, se llevará un arnés para sujetar a los mineros y un tubo de oxígeno.

En caso de que la jaula quedara atascada en su ascenso, posee un sistema de emergencia para que el minero active su desmontaje en dos, lo que implicaría que el hombre pueda regresar al fondo de la mina en una parte de la cápsula y apoyado en un sistema hidráulico.

Una vez que cuatro socorristas bajen al fondo de la mina por una cápsula construida especialmente para el rescate, los 32 mineros chilenos y uno boliviano serán sometidos a un chequeo médico y una posterior charla antes de subir a la superficie.

Líderes del equipo de rescate han dicho que primero subirán los hábiles ante la posibilidad de que la cápsula se quede atrapada en algún trayecto del ducto. Fuentes del Gobierno han mencionado que en esa etapa podría ascender el minero boliviano, que sería esperado por el presidente Evo Morales. En una segunda etapa, subirían los que estén más debilitados y por último, quienes estén más fuertes en términos psicológicos.

Del equipo de rescate, bajarán dos socorristas, un minero y un paramédico, que asistirán a los operarios en su ingreso a las cápsulas por las cuales ascenderán a la superficie.

Los trabajadores ingresarán al dispositivo con vestimenta especial, que consiste en trajes de hipora, una tela de dos capas para que el cuerpo pueda “respirar” y así evitar el sudor. La ropa interior posee fibras de cobre, que impiden la llegada de hongos y bacterias. Además, contarán con guantes.

Dado el histórico tiempo que llevan bajo tierra, los mineros ascenderá a la superficie con unos lentes de última generación que los protegerán de la luz. Estos poseen protección al 100 por ciento contra los rayos UVA, UVB y UVC y poseen un sistema cromático que permite mantener la nitidez de la diferenciación de colores así como dos lentes intercambiables para la visión de cerca y de lejos.

El ascenso -que se estima tomaría entre 15 y 20 minutos por cada minero- será monitoreado con imágenes y sonido.

Luego, serán trasladados a una zona de cuidados críticos intensivos y a una segunda área de estabilización. Si están en buenas condiciones de salud, podrán trasladarse a una carpa para reunirse con sus familiares.

Una vez concluido este proceso, los mineros serían llevados en helicóptero a un hospital de la ciudad de Copiapó, donde permanecerían al menos 48 horas.

Planes B y C

En caso de que fallara este plan, el equipo de rescate deberá remover el resto de la cápsula que quedó atrapada en el ducto y que podría ser reemplazada por una más pequeña para continuar con las labores.

En tercera instancia, el equipo a cargo del rescate ocupará otra máquina, llamada el “Plan C”, para que siga adelante con una perforación en paralelo que realiza en la mina desde hace varias semanas.

Su meta son 580 metros de profundidad y ya lleva cerca de 457 metros en un diámetro mayor que el ducto que se empleará para el rescate y en un ángulo más directo, lo que permitiría un ascenso de la cápsula sin tanto desvío o fricción.

Pero este plan atrasaría las labores de evacuación al menos una semana más.

(Con información de Reuters)

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