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6 preguntas sobre la masacre de Orlando y la comunidad gay

Las primeras investigaciones de la masacre en Orlando han llevado a creer que el Estado Islámico está detrás del ataque, pero aún hay dudas. Además, ¿México corre riesgo de sufrir un ataque parecido?

13-06-2016, 3:11:55 PM
6 preguntas sobre la masacre de Orlando y la comunidad gay
Xóchitl Austria

Eran las 2:00 am cuando en el bar gay Pulse, en Orlando Florida, se celebraba la “Latin Night” con la presencia de aproximadamente 300 personas, cuando en la página de Facebook del establecimiento se leía: “Todo el mundo salga de Pulse y sigan corriendo”.

Omar Siddique Mateen, de 29 años de edad, hijo de afganos y nacido en Nueva York, empleado de la empresa de seguridad G4S, entró al bar con una pistola y un rifle semiautomático AR-15. Tomó rehenes y en tres horas asesinó a 50 personas y dejó al menos 53 heridos, hasta que 11 policías lo abatieron.

Pulse es uno de los sitios nocturnos más emblemáticos para la comunidad de Lesbianas, Gays, Bisexuales y personas Transgénero (LGBT) fundado por Barbara Poma, quien perdió a su hermano John en 1991, a causa del SIDA, y decidió en 2004 abrir un espacio en sintonía con la lucha de esta comunidad.

La fiesta latina era parte de algunas de las celebraciones que se organizan en el mes del orgullo gay en Estados Unidos, y en especial en Orlando, que cobija a una gran comunidad gay y es conocida como la capital del entretenimiento familiar.

La masacre fue calificada por el presidente Barack Obama como un “acto de terrorismo”, “acto de odio” y la peor masacre en la historia de Estados Unidos desde los atentados terroristas de 2001 a la Torres Gemelas.

Este lunes, el Estado Islámico (ISIS) se adjudicó el ataque luego de que algunos elementos coincidieran con otros atentados como el de Boston o el tiroteo de San Bernardino. En Alto Nivel consultamos a un expertos para responder a algunas preguntas que surgen tras esta masacre.

1. ¿Fue o no el Estado Islámico?

Aunque Omar Mateen hizo una llamada al 911, 20 minutos después de haber iniciado la matanza, en la que juró lealtad al Estado Islámico (ISIS) e hizo referencia a Tamerlan y Dzhokhar Tsarnaev, perpetradores del ataque del 2013 durante el Maratón de Boston, esto no significa que éste hombre sea un enviado de ISIS.

David Sarquís, doctor en relaciones internacionales y profesor investigador del Tec de Monterrey, explica que “no está claro que ISIS lo haya financiado o haya orientado. Es un individuo que actuó por cuenta propia, por motivos personales, quizá motivado por una animadversión a esta comunidad, y se proclamó como seguidor”, explica.

Seddique Mateen, padre de Omar Mateen, ha dicho en entrevistas el ataque nada tenía que ver con el Islam, su hijo se enojó mucho cuando vio a dos hombres besándose en Miami hace unos meses.

Sin embargo, un excompañero de trabajo, Samuel King –quien es abiertamente gay- cuenta que lo conoció en 2004 cuando trabajaba de mesero en el restaurante Ruby Tuesday’s, en el mismo centro comercial en que Mateen tenía un empleo en la tienda GNC.

“La mayoría de los que trabajábamos en Ruby Tuesday’s cuando yo estaba ahí éramos gay. Claramente (Mateen) no era homofóbico, al menos no entonces. No mostraba odio hacia ninguno de nosotros”, dijo. 

Tarik Zeraoui, maestro en relaciones internacionales de la Universidad Iberoamericana, explica hay dos tipos de atentados: 1) los que ocurren en Medio Oriente y son financiados por ISIS y 2) los que se cometen en Occidente, realizados por yihadistas (seguidores del Estado Islámico) o “lobos solitarios”, gente que está inspirada en el Estado Islámico.

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2. ¿ISIS aprovecha la coyuntura?

Los patrones de ataques terroristas de los últimos años perpetrados por jóvenes musulmanes en países occidentales, provenientes de familias de migrantes y que se autoploclaman seguidores del Estado Islámico coinciden con este caso.

Sin embargo, el académico señala que ISIS podría estar aprovechando la coyuntura. “Al ver la magnitud del hecho, ISIS se acreditó la matanza. Eso parece tener más fines propagandísticos, que un sustento”, explica.

Este joven parecía tener una vida más o menos normal, tenía una esposa, un hijo, acudía a la mezquita y fue jugador de futbol americano en la escuela.

Su exesposa, Sitora Yusefly, quien se divorció de él a meses después de haberse casado, y que sufrió maltrato, cuenta que Omar quería ser oficial de policía y trabajó mucho tiempo como funcionario de prisiones en un centro de detención para delincuentes juveniles en Fort Pierce, Florida. Una vez trató de ser admitido a una academia de policía.

“Si bien coinciden varios aspectos con los atacantes que hemos visto en casos como el de Bélgica o el maratón de Boston, este no es el típico caso de un joven pobre y discriminado que no encuentra la forma de ganarse la vida”, explica Sarquís.

Para Zeraoui la violencia que Mateen ejerció sobre su esposa era un foco rojo, porque es bien sabido que personas violentas encuentran la excusa perfecta para justicar sus actos en textos religioso. “No la encontramos en el texto religioso, la encontramos en personas que hacen la lectura“, señala.

Agrega, “al Estado Islámico le conviene esta publicidad porque su territorio está siendo limitado y está perdiendo fuerza. Este tipo de acontecimientos solo lo hace parecer fuerte, cuando es todo lo contrario”.

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3. ISIS, el Islam y la comunidad LGBT

La masacre de Orlando, se trata de un atentado terrorista inédito en el que las principales víctimas son parte de la comunidad gay y latinos, sin embargo, esto parece responder más a un “acto de odio” que a un acto relacionado con la religión.

“Igual que en el judaísmo, el cristianismo y el islam, la homosexualidad está considerada un acto antinatural, contrario a las leyes divinas”, explica el experto, quien agrega “sin embargo, al paso del tiempo ha habido discreción y tolerancia que ha permitido avanzar en el plano de los derechos civiles para la población gay en diversas partes del mundo”.

“Lo grave de este asunto es que le echan leña al fuego de señalar a la comunidad musulmana como terrorista”, recalca.

Zeraoui coincide en que la intolerancia contra las minorías y el racismo está aumentando en Estados Unidos, aunque también asegura “todos los movimientos religioso extremistas son muy discriminantes“.

El experto pone énfasis en que a pesar de las tendencias conciliatorias y de tolerancia que en muchas partes del mundo se están dando del reconocimiento de esta comunidad. Sigue reportándose en todo el mundo casos de hostigamiento contra los homosexuales.

Caso concreto es la publicación de la Iglesia Católica en México, que en su editorial del periódico Desde la Fe de esta semana, consideró que la iniciativa del matrimonio igualitario del presidente Enrique Peña Nieto fue una “agresión” a la sociedad y “el mal llamado matrimonio gay y la adopción homosexual” influyó en la derrota del PRI en los últimos comicios.

“La intolerancia no es exclusiva de los musulmanes”, indica Sarquís.

4. ¿Falló el FBI?

El FBI informó que Omar Mateen estaba siendo investigado. De hecho, fue entrevistado dos veces por sus supuestos lazos con militantes islámicos. La primera investigación fue en 2013, cuando el joven hizo comentarios a compañeros de trabajo que indicaban cierta simpatía por los extremistas.

Sin embargo, el FBI “no pudo verificar la sustancia de sus comentarios”, dijo el Ron Hopper, agente especial.

Lo que es un hecho es que en algún momento como seguidor se radicalizó, pues un informe de la cadena MSNBC revela que Omar realizó dos viajes a Arabia Saudita, primero en 2011 y luego en 2012.

“Los analistas del FBI NO hicieron un trabajo suficientemente a fondo, porque no pudieron detectar que era realmente peligroso, después de dos entrevistas con él”, explica el académico.

Por otra parte, Sarquís explica que hay que hacerle entender a los jóvenes que mandan mensajes en redes sociales sobre el Estado Islámico, que están jugando con fuego. “No se puede tolerar o tomar a la ligera la simpatía hacia este grupo extremista”.

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5. ¿Se pueden realmente prevenir este tipo de ataques? 

En medio de las elecciones en Estados Unidos rumbo a definición de presidente en noviembre próximo. Es inevitable que esta cuestión se politice.

Donald Trump ha centrado gran parte de su campaña en endurecer las medidas de seguridad y hasta propuso una prohibición temporal al ingreso de musulmanes al país. Este lunes, Trump dijo a Fox News que EU debía incrementar su campaña militar contra el Estado Islámico como respuesta al tiroteo en Orlando.

Hillary Clinton, en tanto, señaló que Estados Unidos debe encontrar una forma de mantener seguro al país sin demonizar a los musulmanes-estadounidenses. 

El experto señala que además de tener un esquema que permita estar más al pendiente del potencial de estos acontecimientos. Estados Unidos, al igual que varios países receptores de migrantes, deberían trabajar en políticas que ayuden a la integración y asimilación de los migrantes a la sociedad estadounidense, para reducir ese sentimiento de discriminación.

“Los migrantes no deben verse obligados a vivir en comunidades aisladas, donde ellos son los más fuertes. Si se les pone a todos en el mismo barrio, se está propiciando la discriminación y el terreno fértil para que se contaminen de propaganda del exterior”, explica.

“ISIS es una amenaza al estilo de vida contemporáneo, se debe atacar enserio para reducir a su mínima expresión su potencial”.

Zeraoui pone enfásis en que el Estado Islámico ha surgido en países arrasados por la guerra y antes de preguntarse si Estados Unidos necesita más seguridad o un Estado Policía habría que plantearse que es urgente crear instituciones democráticas, principalmente en Medio Oriente.

“Si quieren desaparecer el Estado Islámico con bombazos va aparecer otro grupo”, advierte.

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6. ¿México podría sufrir un atentado así?

Sarquís asegura que este tipo de atentados es posible en cualquier parte del mundo, pero muy poco probable de que ocurra en México. “No tenemos conflicto con los musulmanes, países islámicos. Por el contrario, estamos tratando de fomentar el comercio”.

Zeraoui coincide y señala que lo peor que podemos hacer los mexicanos es dejarnos llevar por los comentarios racistas difundidos en los medios de comunicación estadounidenses. “México no tiene vela en ese entierro”, explica.

Por su parte, Sarquís concluye “a lo mejor no tenemos el tipo de atentados como los que hemos visto en otras partes del mundo, pero no estamos excentos del crimen como forma de manifestarse socialmente” y cita los casos de los mil 500 cadáveres en fosas clandestinas. Lo que nos muestra que “no estamos excentos de esa violencia exacerbada”.

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