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6 pasos para crear millones de empleos de calidad en México

Hay decenas de millones de jóvenes desanimados porque no están logrando alcanzar todo su potencial, sin embargo, hay soluciones para que las empresas aprovechen mejor el talento. Esta es una de ellas.

22-07-2016, 1:20:03 PM
6 pasos para crear millones de empleos de calidad en México
Alberto Chaia y María Novales-Flamarique*

El pasado 15 de julio se celebró el Día Mundial de las Habilidades de la Juventud de la Organización de las Naciones Unidas. No, no se trata de la final de la Copa del Mundo o de la noche de Grito de Independencia, pero igual es digno de conmemoración porque hace referencia a un problema creciente y global: la necesidad de equipar a millones de jóvenes con las habilidades necesarias para competir en el mundo del trabajo y de encaminarlos a entrar de forma efectiva al mercado laboral para aumentar sus probabilidades de desarrollar una carrera profesional satisfactoria y de cambiar su trayectoria de vida.

Hoy, más de 73 millones de jóvenes en todo el mundo están desempleados. según la Organización Internacional del Trabajo. Es posible que existan tres veces esta cantidad de jóvenes subempleados. El problema existe en todas partes. Mundialmente, la tasa de desempleo juvenil se encuentra en 13 por ciento. En México, la población de jóvenes, personas entre 12 y 29 años, es de 39 millones. La tasa de desempleo juvenil es cercana al 10 por ciento (contra el 4 por ciento que se presenta en la población en general), de acuerdo al INEGI.

Los números son, sin duda, importantes, pero cada historia importa mucho más. Hay decenas de millones de jóvenes desanimados porque no están logrando alcanzar todo su potencial y que constituyen exactamente el mismo número de tragedias. Jóvenes sin trabajo es un problema social con una urgencia evidente. Lo irónico es que más del 40 por ciento de los empleadores se quejan de que no pueden encontrar al talento correcto, gente con ciertas habilidades que, aun sin experiencia, puedan cubrir con éxito puestos de entrada.

Existen maneras para solucionar este desajuste: una de ellas, es capacitar a los jóvenes para que sean exitosos en empleos de entrada, con un futuro prometedor desde el primer día. ¿Qué se necesita para cerrar la brecha?

1.- Involucrar a los empleadores desde el comienzo: Ellos saben lo que necesitan. La definición de las habilidades por desarrollar tiene que ser trabajo conjunto entre empleadores y academia. 

2.- Integrar capacitación en habilidades técnicas y “blandas”. El éxito en el trabajo requiere tanto de competencias técnicas como de habilidades “blandas”, tales como comportamientos (como la puntualidad) y mentalidades (como la persistencia).

3.- Persistencia para las habilidades. La práctica intensiva y repetitiva de las habilidades centrales al trabajo a través de juego de roles, simulaciones y discusiones en clase, es crucial.

4.- Proporcionar apoyo a lo largo de todo el camino. Hace falta apoyar al joven en su proceso de desarrollo, a través de monitoreo, retroalimentación y mentoría. 

5.- Entrevistar para las habilidades, no los currículums. Buscar las habilidades en vez de solamente revisar la historia de cada joven.

6.- Recolectar y aplicar la información: Medir, medir, y medir para poder identificar lo que funciona, y lo que puede mejorarse.

En el 2014, McKinsey Social Initiative, la iniciativa sin fines de lucro, creó el programa Generation para tratar de resolver la problemática del desempleo juvenil, a través de una metodología replicable y escalable que busca insertar en el mercado laboral a un millón de jóvenes en México, España, Estados Unidos, India y Kenia en los próximos 5 años, al tiempo que crea un conjunto de prácticas abiertas, replicables y económicamente sustentables que puedan ser aplicadas en economías muy diversas. 

La metodología de McKinsey Social Initiative trabaja de la mano con empleadores para crear programas de formación de corta duración enfocados en puestos específicos proporcionándoles a estos jóvenes las habilidades y herramientas para cambiar sus trayectorias de vida. A la fecha se han graduado a 3 mil 700 jóvenes y esperamos llegar a 10,000 al final de 2016. Los primeros resultados son alentadores: 90 por ciento de inserción laboral y una excelente evaluación al talento por parte de los empleadores. 

El desempleo juvenil es un problema a largo plazo, y reconocemos que incluso los mejores programas de educación-a-empleo solamente pueden alcanzar atacar una parte de la problemática. También son cruciales políticas fiscales, regulatorias, de inversión y otras. Por eso, programas como Generation pueden—de hecho, deben—ser parte de la solución, trabajando de la mano con los múltiples participantes del sistema para lograr grandes cambios. 

Alberto Chaia es socio de McKinsey Social Initiative México y Líder de la Práctica de la educación en México, y María Novales-Flamarique, Directora de McKinsey Social Initiative México.

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