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¿Por qué legalizar la marihuana también para fines lúdicos?

Después de terminados los cinco foros en el marco del Debate Nacional sobre el Uso de la Marihuana, diversos especialistas le piden al gobierno legalizar la droga no sólo para uso medicinal, sino también para uso recreativo. ¿Cuáles serían los pros y contras de esta medida? Aquí te decimos.

13-04-2016, 8:35:54 AM
¿Por qué legalizar la marihuana también para fines lúdicos?
Darinka Rodríguez

La política de prohibición del consumo de drogas en México ha fracasado, y el siguiente paso es regular el consumo de la marihuana no sólo para usos medicinales, sino también con fines lúdicos.

Así opinan especialistas y miembros de organizaciones en entrevistas con Alto Nivel, tras los cinco foros en el marco del Debate Nacional Sobre el uso de la Marihuana, realizados por el gobierno federal y de cara a la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el problema mundial de las drogas (UNGASS, por sus siglas en inglés), que se llevará a cabo la próxima semana en Nueva York.

“La guerra contra las drogas es una política que ha fracasado, por lo que debemos de proponer el debate sobre el uso de la marihuana y de otras drogas más duras”, dice en entrevista Zara Snapp, representante de la Comisión Global de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Todo empezó cuando, antes de dejar la Presidencia de México, Felipe Calderón pronunció un discurso ante la 67 Asamblea de Naciones Unidas en Nueva York que puso en tela de juicio el paradigma de su administración: la guerra contra las drogas.

“Hoy propongo que la Organización de las Naciones Unidas haga una valoración profunda de los alcances y los limites del actual enfoque prohibicionista en materia de drogas”, expuso tres meses antes de dejar la Presidencia.

El consumo de marihuana en nuestro país ya es innegable: de acuerdo con cifras de la Encuesta Nacional de Adicciones 2002, 2008 y 2011, elaboradas por la Secretaría de Salud, en menos de diez años el consumo de cannabis en México se ha triplicado, principalmente entre la población menor a 35 años.

En tanto, de acuerdo con lo que señala Naciones Unidas, sólo 10 por ciento de los usuarios frecuentes de esta droga tienen un consumo problemático, mientras que el resto no tiene problemas para llevar a cabo sus actividades cotidianas.

Despenalización, ¿hasta dónde?

El Artículo 194 del Código Penal Federal de México establece penas de prisión de entre 5 y 25 años para aquella persona que “produzca, transporte, trafique, comercie, suministre aun gratuitamente o prescriba alguna droga”, definida por el mismo Código Penal.

Actualmente, la posesión para consumo menor a 5 gramos no se sanciona, aunque sí se presenta al individuo ante el Ministerio Público, que determina el ejercicio o no de la acción penal en función de la cantidad y del lugar de detención.

Al respecto, Ímer Flores Mendoza, investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, logró determinar que ya existe un precedente para la despenalización, emitido en noviembre del año pasado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), donde reconoce el uso recreacional y lúdico.

De acuerdo con el experto, queda pendiente a los legisladores la manera en cómo se regularía y la cantidad permitida para su uso, suponiendo que los usuarios tienen libertad de consumir o no, como se hace con el alcohol, pero en establecimientos regulados por el Estado.

“Parece que todos estamos de acuerdo con el uso medicinal, pero hay dos formas de ver el uso, pues las compañías farmacéuticas podrían tener permiso para vender drogas con componentes de marihuana, lo que es un negocio para las empresas, pero, por otro lado, el uso medicinal también se habla de las personas que fuman un cigarro o ‘churrito’ para sus enfermedades o aliviar el dolor, es muy diferente ese uso al del componente médico”, explica.

De cara a la UNGASS de la siguiente semana, Angélica de la Peña, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Senado de la República, dice que el debate está cercado por la decisión de la SCJN, por lo que no se puede dar marcha atrás en su legalización.

“A partir de este principio constitucional, nosotros en el país tenemos que empezar a discutir qué quiere decir y hasta dónde llega el alcance del derecho al desarrollo  de la personalidad. Así se podría definir que una persona adulta puede tomar la decisión que más le convenga, como se hace en otros países europeos, que dejan de criminalizar a los consumidores”, explica.

Sin embargo, la presencia del presidente Enrique Peña Nieto no está contemplada en la UNGASS 2016, lo que se puede tomar como un mensaje de hasta dónde se podría permitir el uso de las drogas.

“Es una decisión política que se tiene que tomar por el presidente de la República, y dependerá de los resultados de las mesas de debates nacional y la valoración que se haga, pero hay voces que se han proclamado a favor, por lo que esperamos que se resuelva este mismo año”, comenta Alfredo Nateras, doctor en ciencias antropológicas e investigador de la UAM Iztapalapa

Drogas reguladas, ¿a quién beneficia?

El mercado de la marihuana tiene un valor de 141.8 mil millones de dólares, según el reporte de drogas de las Naciones Unidas,  y cuenta con 147 millones de consumidores en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es decir, alrededor de 2.4 por ciento de la población mundial.

Para Flores Mendoza, permitir el uso medicinal a las compañías farmacéuticas sería un ‘espaldarazo’ por parte de los legisladores, sobre todo si no se permite su consumo tradicional, es decir, fumado.

“Me parece preocupante que solamente se esté viendo por los intereses de las farmacéuticas y es un error, pues la Corte dejó muy en claro la libre determinación de la personalidad, la libertad y autonomía en cuanto a lo que consume, como se hace con el alcohol y que se provea de lugares especializados donde se consiga esta sustancia”, dice.

Para Snapp, sí habría beneficios para el Estado en materia de salud y educación, pues la legalización ayudaría a prevenir su consumo entre los más jóvenes. “Con una regulación del mercado de cannabis podremos ver en el tema de seguridad un mejor uso de los recursos que tiene el gobierno, un mejor enfoque en los delitos de alto impacto como el secuestro, extorsión y homicidio, pues hoy en día se usan muchos recursos para ello, lo que se tendría que cambiar.”

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