'; Alto Nivel
HistoriasNegocios

4 choques adversos del exterior que enfrenta México

Los golpes externos que recibe la economía mexicana y la forma en cómo los está enfrentando el gobierno terminarán por afectar el crecimiento económico. Aquí te explicamos.

12-04-2016, 7:51:01 AM
4 choques adversos del exterior que enfrenta México
Altonivel

Hay 4 choques externos adversos de gran importancia que afectan a la economía mexicana, los cuales han causado que los ingresos públicos derivados del petróleo y las exportaciones petroleras se colapsen y, a su vez, mantienen las exportaciones manufactureras débiles.

Así lo explica Carlos Capistrán, economista en jefe para México de BofA Merrill Lynch Global Research, en un análisis, en donde enlista los cuatro choques externos adversos:

1. Precios bajos del petróleo
2. Bajo crecimiento global
3. Manufacturas débiles en Estados Unidos
4. El apretamiento de las condiciones financieras en Estados Unidos

En respuesta a los menores precios del petróleo y al apretamiento de las condiciones financieras en Estados Unidos, la Secretaría de Hacienda está apretando la política fiscal a través del recorte en el gasto y el Banco de México (Banxico) está ajustando su política monetaria a través del incremento de su tasa de interés.

“Creemos que esta mezcla de políticas defensivas impedirán bajas en la calificación crediticia de México, pero también es probable que impacten la actividad económica”, advierte el especialista en el reporte “México: enfrentando los choques externos adversos”.

La serie de choques externos adversos han depreciado el tipo de cambio real a niveles correspondientes a un tipo de cambio nominal de alrededor de 16.7 – 17.0.

En respuesta a la cada vez mayor depreciación del peso en comparación a lo que sus fundamentales garantizaban, con una dinámica adversa que probablemente se exacerbaba por el uso del peso como una moneda de cobertura contra el riesgo en mercados emergentes, la Comisión de Cambios decidió el 17 de febrero detener la intervención basada en reglas y comenzar intervenciones discrecionales, vendiendo 2 mil millones de dólares el 17 de febrero.

El banco central también decidió incrementar su tasa de interés en 50 puntos básicos.

Banxico parece estar satisfecho con la apreciación del peso después del anuncio, aunque reconoce que una repentina mejora en las condiciones financieras globales, la cual ocurrió casi de manera simultánea, también ayudó, explica Capistrán.

También puedes leer: Funcionaron medidas para defender al peso, dice Banxico

Recortes fallidos a gasto

Otra consecuencia de estos choques externos ha sido que el déficit de cuenta corriente (DCC) aumentó en 2015 a 2.8% del PIB, desde el 1.9% en 2014.

La depreciación real del peso debería ayudar a corregir el DCC haciendo a las exportaciones más competitivas y a las importaciones más caras, pero esto todavía no ha sucedido. “Desde nuestra perspectiva, probablemente tomará cierto tiempo alcanzar el efecto deseado, precisa el economista de BofA Merrill Lynch.

Desde la perspectiva de BofA Merrill Lynch, otra razón por la cual el déficit de cuenta corriente no ha mejorado, probablemente sea que el sector público continuó incrementando su gasto hasta el año pasado, a pesar de la fuerte caída en los ingresos petroleros.

El incremento en el gasto en 2015 fue financiado en parte con ingresos no recurrentes como:

  • El impuesto extra a la gasolina, el cual desaparecerá parcialmente una vez que los precios de la gasolina estén liberalizados por completo
  • Los remanentes de Banxico después de las ganancias de capital derivadas de las reservas internacionales
  • Los ingresos financieros de las coberturas petroleras

Para 2016 y 2017, el sector público en México está planeando recortar gastos para ser capaz de alcanzar sus objetivos de déficit. De acuerdo con cifras publicadas el 1° de abril por la Secretaría de Hacienda, el sector público está fijando como objetivo un superávit fiscal de 0.2% del PIB para 2017, desde el déficit de 1.2% de 2015, para lo cual se requiere recortar a 22.9% del PIB el gasto de gobierno en 2017, desde el 27% de 2015, más de 4 puntos porcentuales en dos años.

Ingresos NO recurrentes, la solución (otra vez)

“Aunque este recorte ayudaría a restablecer el balance en las finanzas públicas, vemos difícil que el gobierno sea capaz de implementar un recorte tan grande”, opina Carlos Capistrán.

Por eso, asegura, lo más probable es que, como en 2015, el sector público llenará parte de la brecha con ingresos no recurrentes, como la transferencia de Banxico.

También puedes leer: Banxico dará al gobierno casi 240,000 millones de pesos

El recorte al gasto público y, hasta cierto punto, las alzas en las tasas de interés, tendrán un impacto sobre el crecimiento de la economía mexicana, por lo que BofA Merrill Lynch estima un Producto Interno Bruto (PIB) por debajo del consenso para este año y el próximo: 2.3% en 2016 (consenso: 2.5%) y 2.5% en 2017 (consenso: 2.9%).

Relacionadas

Comentarios