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La placentera experiencia de compartir tu comida en redes

Compartir la experiencia de comer en Instagram o Facebook se ha convertido en una tendencia que ha hecho más placentero el comer, de acuerdo con nuestro experto en gastronomía, Ricardo Gabriel

08-04-2016, 5:15:30 PM
La placentera experiencia de compartir tu comida en redes
Ricardo Gabriel*

“Compartir” es un botón que la red social Facebook ofrece en su plataforma, como una opción para que sus usuarios hagan públicos sus contenidos, ya sea fotografías, mensajes o etiquetas. De ahí que las redes sociales, como un espacio para compartir experiencias, ha llegado a ceder un espacio destacado a la comida, como un elemento importante de la vida y todo lo relacionado con su consumo.

A lo largo de la historia, el hecho de comer cumple con una función social, donde trasciende de ser un acto fisiológico para tomar un significado de acuerdo con las personas con quienes se comparte la mesa, la atención y el servicio que se recibe en el caso de un restaurante, la historia del lugar que se visita, entre otros aspectos, en lo que han fijado su atención los llamados foodies.

Este término, nació (en 1984) mucho antes que las redes sociales y los smartphones, para referirse a las personas con un buen gusto por la comida, independientemente de “la etiqueta y el refinamiento”. Su especialidad no solo ha sido ampliar sus conocimientos sobre gastronomía, sino también compartirlos, de ahí que el auge de las redes sociales ha llevado a los foodies a convertirse en una tendencia.

De igual forma que lo hacen con otro tipo de experiencias, las que tienen que ver con la comida es una de las temáticas preferidas por los mexicanos para compartir en sus redes sociales. Un estudio realizado por Comscore reveló que los alimentos y bebidas son el tercer tópico más compartido por los mexicanos en redes sociales.

Este fenómeno, que alcanzó su mayor auge en 2013, provocó diversas reacciones en la industria de servicio de alimentos, por ejemplo, algunos restaurantes de Nueva York, ante el temor de que sus platillos lucieran poco apetitosos o que las fotografías no fueran favorecedoras, decidieron prohibir esta práctica entre sus comensales.

De igual forma, otros establecimientos de Alemania y otros países del mundo, se unieron a esta tendencia bajo el argumento de que, con este tipo de aficiones, se incomodaba a otros comensales, incluso algunos llegaron a considerar que las fotografías atentaban contra el derecho de autor de los chefs.

Con el paso del tiempo, han evolucionado las reacciones ante el gusto de sus comensales por fotografiar lo que están a punto de degustar, “inmortalizar lo que pedimos en un restaurante forma parte de la experiencia gastronómica”, llegó a mencionar en una entrevista el chef británico Marc Willinson del restaurante Fraiche en Reino Unido.

En la actualidad, una de las estrategias de algunos restaurantes para aprovechar la actividad en redes sociales, van desde la creación de hashtgs hasta emplatar de tal forma que contribuya a lograr una fotografía mucho más favorecedora y en ese caso, aprovechar la publicidad que representan las recomendaciones de los propios comensales a través de sus redes sociales.

Comer en la época de las redes sociales, ahora más que nunca cumple con esa función social de “compartir” lo que se tiene en la mesa, quizá no para ser degustado por aquellos que observan el platillo, pero sí encontrar su empatía al despertar emociones a través a de la estética de cada fotografía que se sube a instagram o Facebook.

Compartir con los demás lo que vamos a comer es compartir una parte de nosotros mismos, lo que hemos elegido para comer habla de nuestros gustos, hábitos y hasta carácter en el caso de la comida exótica “Tú eres lo que comes” dice la frase. De ahí que las fotografías que compartimos en redes sociales pueden llegar incluso a cambiar la percepción que los demás tienen de nosotros.

A lo largo de la historia, el hecho de compartir la mesa, ha vinculado a los asistentes del banquete; en la actualidad, compartir con los demás una imagen de nuestros alimentos nos vincula con ellos para mostrar nuestro lado humano.

Incluso, una investigación realizada en las universidades de San José de Filadelfia y San Diego en Estados Unidos, concluyó que la comida se disfruta aún más y se percibe más deliciosa si se comparte en las redes sociales. De acuerdo con el estudio, el proceso de fotografiar los alimentos retrasa su consumo y hace la experiencia mucho más placentera.

Los foodies y su afición por la comida han encontrado los canales idóneos en redes sociales como Instagram, YouTube, Twitter y Facebook para compartir el lugar recién descubierto, una receta recién preparada o información sobre gastronomía, la historia de algunos platillos, entre otros intereses.

Existen estos dos sectores entre los que comparten fotos de su comida, los que publican con conocimiento sobre la historia de un lugar, un producto o para divulgar sus conocimientos sobre gastronomía y aquellos que usan las redes sociales para compartir un banquete, aunque no precisamente sentados en la misma mesa.

*Ricardo Gabriel es experto en dirección de negocios de la industria restaurantera y se ha especializado desde su experiencia profesional en revolucionar el servicio de envío de comida preparada a domicilio. En la actualidad, es director general y fundador de Pane En Vía, empresa con 15 sucursales y 20 años de presencia.

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