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8 pasos para descubrir tus puntos ciegos

Si tienes problemas en una relación, proyecto o negocio seguro estás o no haciendo algo que tiene un impacto negativo. Identifícalo y conviértelo en zona de acción.

29-03-2016, 8:55:29 AM
8 pasos para descubrir tus puntos ciegos
Eduardo Lan, empresario consultor y coach de negocios

Stephen R. Covey dijo una vez: “No vemos el mundo como es, sino como somos, o como estamos condicionados a verlo”. La manera en la que vemos el mundo, diferente a como realmente es, implica lo que se conoce como nuestros puntos ciegos. Sin embargo, la mayoría de las personas no creen que su forma de ver el mundo sea un punto ciego y se relacionan con ésta, más bien, como si fuese la verdad. Así las cosas, los seres humanos vamos por la vida pensando que lo que creemos, sentimos, pensamos y opinamos es lo correcto, y que todo aquello que sea contrario es equivocado.

Esto tiene un gran impacto en nuestras relaciones y nuestro desempeño, puesto que dichos puntos de vista se vuelven un límite, o una cárcel, que nos tiene atrapados, pensando que la vida es así y que si sólo cambiaran las circunstancias externas y los demás, entonces todo funcionaría.

La realidad, nos guste o no, es que quiénes tenemos que cambiar somos nosotros, puesto que ahí radica la posibilidad de mejorar nuestras relaciones y desempeño. Para lograrlo es necesario, primero, que entendamos que nuestra interpretación de las cosas es sólo eso, nuestra interpretación, y que si algo no está saliendo bien: una relación, un proyecto, un negocio, etc., seguramente hay algo que estamos haciendo—o no haciendo—que está teniendo un impacto negativo.

Durante cierto tiempo, cuando era más joven, me preguntaba por qué tenía tantos conflictos con las personas. En ese entonces pensaba que la culpa era de los demás: de mis amigos, familiares, compañeros de trabajo, jefe, clientes y amigos, que simplemente no me entendían o querían entender. Afortunadamente, y con el paso del tiempo, descubrí que la responsabilidad era mía, y que había algo que yo hacía que causaba dichos conflictos. En esencia, me di cuenta de que en ocasiones era sumamente impulsivo y presionaba de más para obtener la respuesta que quería.

Dicho aprendizaje no fue fácil, y haberlo aprendido no evita que hoy día siga teniendo conflictos interpersonales o situaciones difíciles, ya que ellos son parte de la vida. Sin embargo, actualmente es mucho más fácil para mí encontrar en esas ocasiones qué comportamientos míos están siendo contraproducentes y ponerme en acción para cambiarlos.

A continuación, te recomiendo 8 pasos para descubrir tus puntos ciegos y convertirlos en zonas de acción.

1. Detén tu reacción automática

Lo primero que hacemos cuando algo sale mal es reaccionar. Esta reacción es automática y generalmente implica encontrar algo fuera de nosotros a quien culpar. En el momento que hacemos eso, encontramos una justificación que nos tranquiliza, por un lado, pero nos rinde incapaces de cambiar la situación, por el otro. Para poder cambiar la situación es necesario, primero, que detengamos esa reacción automática y tomemos responsabilidad.

2. Toma responsabilidad

Tomar responsabilidad implica dejar de culpar a otros o a las circunstancias por todo aquello que nos pasa y preguntarnos, sinceramente, qué será que estamos haciendo—o no haciendo—nosotros, que está impactando negativamente la situación.

3. Haz preguntas poderosas

La anterior representa una pregunta poderosa. Otros ejemplos de preguntas poderosas incluyen: ¿qué conversaciones tuve o no tuve que me llevaron a esto? ¿A quién incluí o excluí que agravó la situación? ¿De qué no me estoy haciendo responsable aquí? ¿Qué pude haber hecho diferente en esta situación?

4. Aléjate de tus “amigos”

Cuando algo sale mal es usual acercarse a aquellos que consideramos nuestros amigos en busca de validación de nuestros puntos de vista. También es usual que ellos se compadezcan de nosotros y nos den la razón. Que lo hagan, nuevamente, es tranquilizante y nos hace sentir bien, pero es inútil para encontrar nuestros puntos ciegos.

5. Acércate a otras personas

Para ello, es mucho más útil acercarnos a otras personas que no tienen ningún deseo u obligación de hacernos sentir bien y que, probablemente, sean capaces de decirnos la “verdad” acerca de aquello que nosotros no vemos. Aquí, es particularmente útil contar con un coach, puesto que su papel es, en parte, precisamente darnos retroalimentación sobre nuestros puntos ciegos.

6. Escúchalos realmente

Para que dicha retroalimentación, sea ésta de un coach u otras personas, valga la pena, es necesario que realmente los escuchemos y consideremos lo que nos están diciendo. Considera que si alguien te lo está diciendo es porqué seguramente hay algo de cierto en ello.

7. Ponte en acción

Una vez que descubras cuáles son tus puntos ciegos, ponte en acción para cambiarlos. Identifica qué acciones, comportamientos o conversaciones te están impactando negativamente, y toma o ten una acción o conversación diferentes.

8. Evalúa el resultado

Después de ello, date a la tarea de evaluar el resultado. Si identificaste que aquello que te trajo un problema fue excluir a alguien o hacer un comentario inapropiado, la próxima vez incluye a dicha persona y haz un comentario agradable y nota qué cambia. Ahora, es importante que hagas esto repetidamente, de manera que te entrenes y entrenes a los demás a tu nueva manera de ser.   

Si te interesó esta columna y quieres saber más acerca de los puntos ciegos, especialmente aquellos de los líderes, te recomiendo ver el siguiente video de Seth Mattison:

El autor es empresario consultor y coach de negocios, especialista en temas de la condición humana potencializando el desarrollo de las habilidades individuales y colectivas de las personas. Con más de 20 años de experiencia, asesorando en temas de liderazgo, clima laboral y renovación cultural.

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