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¿Qué hará Mancera cuando se venza su contrato?

El jefe de Gobierno es un gobernante sin compromiso político, sin proyecto ideológico claro, sin partido definido, sin oposición que le permita devolver golpes, de acuerdo a nuestra columnista.

15-03-2016, 2:41:23 PM
¿Qué hará Mancera cuando se venza su contrato?
Ivabelle Arroyo

La última encuesta seria que se ha realizado sobre los niveles de aprobación del gobernante de la capital del país pone a éste en una situación política desastrosa: sólo uno de cada cuatro ciudadanos aprueba su gestión al frente del gobierno de la Ciudad de México. Los niveles de aprobación de Miguel Ángel Mancera están por debajo de Enrique Peña Nieto, cuya fotogénica sonrisa parece que ha dejado de funcionar en amplios sectores de la población.

Este fenómeno no necesariamente se relaciona con el éxito gubernamental. La Ciudad de México vive con problemas de metrópoli, pero tiene mejores indicadores en seguridad que muchas metrópolis del mundo, y que muchas ciudades del país. No se compara ni consigo misma en décadas previas, y sin embargo, el policía bueno y sin partido que se convirtió en Jefe de Gobierno es reprobado en todos los flancos, principalmente en la percepción de seguridad, pero también en movilidad, medio ambiente y corrupción.

¿A qué puede deberse esta caída en los niveles de aceptación de un hombre, que es, al final de cuentas, un proyecto político? Hay varias hipótesis al respecto, incluyendo la que lo exculpa porque el fenómeno de desaprobación de gobernantes es mundial: los ciudadanos no están dispuestos a dar cinco estrellas a Angela Merkel como si fuera chofer de Uber. En América Latina, el promedio de aprobación apenas supera el 50 por ciento. El éxito de Donald Trump en Estados Unidos y los reveses a los partidos gobernantes en Europa nos dan una idea de lo difícil que es conseguir esas cinco estrellas.

Sin embargo, los gobernantes contribuyen con gran esfuerzo al desamor. Pero el caso de Miguel Ángel Mancera es interesante: todo indica que su responsabilidad es más política que gubernamental. ¿Qué quiero decir? Que no participa del tablero en el que se juega el poder. Acaparó sus fichas (ganó el gobierno) y se salió a observar. Mancera es un gobernante sin compromiso político, sin proyecto ideológico claro, sin partido definido, sin oposición que le permita devolver golpes. En otras palabras, es un gobernante que no sabe usar el poder, un administrador descafeinado que hoy controla las palancas y lo hace bien, pero que no acumula capital y que no podrá hacer nada cuando le avisen que su contrato ya se venció.

*Politóloga y periodista. Colaboradora de la revista Nexos y del diario digital SDPnoticias. Es directora del diario digital www.elanden.mx

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