A Fondo

#Ley3de3, el David para vencer al Goliat de la corrupción

La iniciativa busca ser la primera ley emanada de la sociedad civil para combatir la corrupción en México, un problema que le cuesta al país 347,000 mdp cada año.

15-03-2016, 10:13:23 AM
#Ley3de3, el David para vencer al Goliat de la corrupción
José Roberto Arteaga

El primer enemigo a vencer era la corrupción. Sin embargo, el objetivo de la iniciativa #Ley3de3 de enfrentarse a los corruptos parecía menor frente al rival que se encontró en la sociedad mexicana: la desesperanza.

“Nuestro gran contrincante ha sido la desesperanza. La gente que está tan harta y frustrada que cree que ya no hay manera de hacer las cosas de forma diferente y creo que ese enemigo lo estamos venciendo, porque poco a poco hemos encontrado signos de esperanza”, dice Max Káiser, director de Anticorrupción del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco) y uno de las mentes detrás del proyecto ciudadano.

“¡Estoy harto!” es la frase que más de 120,000 personas han expresado contra la corrupción a través de sus firmas en la iniciativa #Ley3de3. Maestros, estudiantes, obreros, periodistas, activistas, conforman las miles de historias que se enarbolan en contra de uno los males más complejos que enfrenta México.

En 2015, el país obtuvo 35 puntos de 100 posibles en la evaluación del  Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional, misma calificación que ocupó un año antes, Además, dentro de los 34 integrantes de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) México se encuentra en la última posición de las naciones evaluadas. Un lugar nada privilegiado en la medición anual.

La corrupción equivale a 9% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, según estimaciones del Banco Mundial y el Banco de México (Banxico), monto que supera los 347,000 millones de pesos (mdp) anuales.

La iniciativa redactada por Káiser y otros especialistas propone que sea obligatorio para los funcionarios transparentar 3 documentos: declaración patrimonial, declaración de intereses y declaración fiscal.

Este lunes, la propuesta ha ganado la primera pelea contra la desesperanza al reunir las firmas necesarias para ser presentada y esta semana llegará al Congreso de la Unión, en donde se busca que sea discutida y aprobada. El David quiere enfrentar al Goliat de la corrupción.

“Tenemos muchísimos aliados, como los grupos empresariales y organizaciones de la sociedad civil, aunque también nos han apoyado personas que no se encuentran en ningún tipo de organización, sino que son personas que decidieron salir a la calle a buscar firmas”, comenta Káiser en entrevista con Alto Nivel.

El éxito de la iniciativa ciudadana tiene diversas explicaciones. Ninguno de los impulsores de la iniciativa tiene intereses partidistas o de interés de alguna procedencia  y eso, dice el especialista del Imco, generó un grado de interés muy grande.

Después de entregar el proyecto hubo especialistas que hicieron aportaciones en distintas vertientes, como en el caso de denuncias frívolas y falsas; seguridad de testigos y denunciantes; parámetros para definir personas morales, lo que le ha dado solidez a la iniciativa.

“Esto se convertido en un proyecto muy completo”, asegura Max Káiser.

Instituciones académicas como el Tec de Monterrey, el Instituto Autónomo de México (ITAM), la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Universidad Iberoamericana (Ibero) participaron intensamente en el desarrollo de la iniciativa, lo que sembró confianza entre la sociedad.

Nuevo esquema contra corrupción

No basta con apretarle las tuercas o ponerle curitas a una ley, sino que es necesario un nuevo ordenamiento jurídico. “Lo que se está planteando en la actual iniciativa que ahora se discute en el Senado parte de la premisa de que la actual ley funciona bien y sólo necesita algunos ajustes; lo que nosotros estamos planteando es que necesitamos un régimen de responsabilidades administrativas completamente diferente”, dice el también ex miembro de la Secretaría de la Función Pública.

La #Ley3de3 busca incorporar sus argumentos en la Ley General de Responsabilidades Administrativas, la cual no se incluye en las discusiones que en la actualidad se desarrollan entre los integrantes del Senado.

“La reforma que proponen esos dos partidos es no solamente light sino que muestra que no se animaron a crear un nuevo sistema de responsabilidades”, dice el director de Anticorrupción del Imco.

Verificador de la información

En otras iniciativas contra la corrupción no ha sido una obligación la transparencia en las declaraciones patrimoniales, ya que la Ley General de Transparencia no lo ve como un elemento obligatorio. Sin embargo, el proyecto presentado en abril de 2015 pide no sólo la declaración patrimonial, sino también de impuestos.

“Nos gustaría que además de saber cómo gastan los funcionarios públicos nuestros impuestos, saber si ellos pagan sus impuestos”, dice Max,

Es importante que la verificación de las declaraciones patrimoniales y fiscales se convierta en un elemento obligatorio ante la ley. “Si no podemos verificar la veracidad de lo que se declara al fisco, pues de muy poco sirve su declaración”, insiste.

El enriquecimiento oculto es un elemento que debe extenderse al uso y el goce, ya que muchos funcionarios llegan al puesto público sin ser dueños de algo, porque transfirieron sus títulos de propiedad a otras personas.

“Hace falta un sistema en donde queden incorporados todos los actores. Otra cosa que hace la iniciativa light es que sólo contempla como sujetos susceptibles de la Ley de Responsabilidades a servidores públicos formalmente dichos, mientras que la #Ley3de3 incluye a personas físicas, así como morales relacionadas con los funcionarios, ya que actualmente  no se toman en cuenta a actores que han sido un verdadero dolor de cabeza, como representantes de partido, líderes sindicales y equipos transición”, comenta.

Pero Káiser va más allá de sólo reunir información. Los servidores públicos hoy hacen su declaración de intereses y se queda en una base de datos que no se verifica, por lo que es necesario tomar medidas en este sentido.

“Las bases de datos que no se verifican y que no se usan no sirven para nada”, dice el representante del IMCO, quien propone la existencia un sistema de declaración de intereses para que se verifiquen constantemente los datos y que, además, sea una plataforma que esté conectada al Sistema de Administración Tributaria (SAT), al Registro Público de la Propiedad, registros de comercio, registros vehiculares, por mencionar algunos.

“No queremos que nuestra iniciativa llegue al Congreso de la Unión y no se le toque una coma, pero sí queremos un proceso en el que nuestra iniciativa se complete y se mejore. Queremos que nuestra iniciativa sea la base de la discusión”, explica Max Káiser, quien fuera en el pasado subsecretario en la Secretaría de la Función Pública (SFP).

Músculo contra la corrupción

El pasado fin de semana la iniciativa nacida en IMCO alcanzó más de 120,000 firmas durante una jornada cívica en ciudades como Cuernavaca, Ciudad de México, Cholula, Culiacán, Guadalajara, Hermosillo, por mencionar algunas. Aunque las firmas registradas hasta ahora ser verán superadas por la suma de las aportaciones de organizaciones de la sociedad civil.

“Toda esta semana vamos a seguir haciendo grande el músculo. Queremos llegar con más firmas para se sienta la fuerza de la sociedad”, dice el funcionario del Imco.

Hasta el momento, se contabiliza una participación cercana a 80 organizaciones de la sociedad civil y miles de personas físicas dieron la batalla por lograr una victoria en términos de transparencia, número que podría alcanzar hasta las 100 organizaciones por las instituciones académicas que  participaron de algún modo en el impulso a la iniciativa

Organismos empresariales como el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Cancintra), se unieron en la promoción de la iniciativa empresarial.

Asimismo, Cinépolis, de Alejandro Ramírez, puso en todos sus complejos centros de recepción de las firmas, mientras que otras empresas en sus medios de comunicación internos promovieron el proyecto.

“Ahora tenemos que tener una estrategia muy clara para la segunda y la tercera etapa de la iniciativa para que nos acompañe la sociedad en la discusión en el Congreso y luego en la vigilancia de la aplicación de las leyes”, explica.

Sin embargo, Max Káiser sabe que no será un proceso sencillo el que sigue en el Senado y mucho menos el de la aplicación de la ley, ya que el contrincante más fuerte de la iniciativa #Ley3de3 sigue siendo la desesperanza. “Debemos convencernos de que la corrupción no es el destino de México. En ningún sitio está escrito que este país esté destinado a la corrupción; el destino lo hacemos nosotros construyendo nuevas instituciones”.

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