Opinión

Cómo proteger a tu negocio ante la depreciación del peso

Las empresas que venden bienes importados constatan que las listas de precios ya no se modifican cada 6 meses sino cada 15 días. ¿Qué alternativas tenemos para proteger a nuestras empresas?

14-03-2016, 10:27:52 AM
Cómo proteger a tu negocio ante la depreciación del peso
Victor Mata Mata

Indudablemente estos últimos meses han sido muy complicados para México,  principalmente a la fluctuación de la moneda extranjera más utilizada: el dólar. Es alarmante que la pregunta que todos nos hacemos ya no es, si cada año se devaluará el peso, sino cuánto. Por ello, vale la pena reflexionar un poco y pensar qué opciones tenemos ante un mercado tan golpeado y lleno de incertidumbre. Intentemos pensar en alternativas para crecer.

Esta realidad que estamos viviendo, debido a un deterioro de diversas variables macroeconómicas y volatilidad política, da pauta a que el sector empresarial mexicano se detenga y piense qué decisiones tomar. No puede depositar y justificar todos sus resultados con la esperanza de que mejore la política monetaria, repunte el precio del petróleo o se estabilicen los mercados emergentes que de varias formas golpean a los mercados financieros del mundo. Debemos detenernos y paso a paso, comenzar a cambiar el rumbo para retomar una sanidad empresarial, pero más importante contar con un mayor control sobre el entorno de la organización. Comencemos por cambiar la incertidumbre en una planeación más estructurada y que permita un desarrollo sostenible.

Coberturas cambiaras

Las empresas deben cubrirse frente a la debilidad del peso frente al dólar. Deben comenzar tomando en cuenta el riesgo del sector al que pertenecen y los ingresos generados. La incertidumbre que trae consigo la volatilidad del tipo de cambio, puede ser acotada por las organizaciones a través de “coberturas cambiarias”, que pueden contratarse por medio de instrumentos derivados. Estos productos financieros pueden ser adquiridos en la mayoría de las instituciones financieras del país y por medio de ellos las compañías cuyos ingresos, activos, gastos o pasivos están en dólares pueden fijar un tipo de cambio a futuro. Pensémoslo de este modo, si no estamos blindados, nuestros ingresos, gastos de inversión y estrategias de mediano plazo dependerán de cómo se mueva el tipo de cambio; en cambios si comenzamos a fijar un precio podemos garantizar algo de estabilidad.

El producto financiero más básico para cobertura es el “futuro”, aunque el abanico de productos en el mercado es amplio. Las empresas pueden elegir la mejor solución acorde a las necesidades de la empresa, el sector en el que se encuentren y los flujos atados a la cotización del tipo de cambio.

Su lógica es relativamente sencilla, la organización que lo adquiere fija un tipo de cambio hoy para recibir dólares a ese precio en el futuro  y por esta vía el corporativo puede comenzar a estabilizar sus ingresos y por lo tanto a planear. Este punto nos permite, cuando menos comenzar a tener un costo conocido y por tanto comenzar a quitar la incertidumbre por la volatilidad al mediano plazo.

Como todo producto tiene sus costos asociados, pero no olvidemos que el principal riesgo es la incertidumbre. Es importante tener presente que para determinar el tamaño de la cobertura a contratar, la compañía debe hacer un análisis de su nivel de financiamiento, estimaciones de ingresos a lo largo del año así como considerar el sector al que pertenece la organización. En resumen, la solución que debeamos contratar estará en función de qué tanta exposición tengamos en dólares.

Generar alternativas locales

Indudablemente mantener una dependencia de una divisa, estar al tanto de sus efectos es una labor nada sencilla y por ello debemos planear al mediano y largo plazo el cómo reconfigurar nuestra cadena de valor. Debemos evaluar objetivamente los insumos y servicios que contratamos en dólares para encontrar la razón de fondo. ¿Por qué comprar en dólares y no “generar” alternativas locales? Uno puede encontrar en diversos foros, que la raíz de la importación es que no se encuentran los productos con la calidad o madurez que se necesitan dentro del país y muy probablemente en varios casos es así, pero no en todos.

Como empresa conocemos los estándares, normatividad y controles requeridos para las materias primas y productos requeridos, por lo que podemos analizar dos alternativas. Primero, buscar mercado nacional que pueda satisfacer nuestra demanda y desee crecer alineados a los estándares institucionales para generar economías de escala a largo plazo bien desarrollada y segundo, generar nuestros propios proveedores. En muchos países se fomenta la creación de PyMES que desean crear productos y servicios a medida como se necesitan, ya sea desde ferias universitarias o programas de emprendimiento que denotan una baja inversión y puedan permitir al mediano o largo plazo una mayor fortaleza empresarial frente al dólar y más aún desarrollar la economía mexicana.

Seamos realistas, las empresas que venden bienes producidos en el exterior han empezado a analizar la suspensión de líneas que no son rentables, las listas de precios ya no se modifican cada 6 meses sino quincenalmente. Todo por el ascenso en el precio del dólar. Por ello debemos labrar soluciones que permitan al sector empresarial mexicano, crecer sustentablemente y aunque no podemos librarnos del dólar al 100%; si contar con alternativas de negocio que permitan realizar lo que todos esperamos “el desarrollo económico de México”.

El autor es Socio de Negocio & TI – Banca de Inversión en México. Asesor Empresarial, Inteligencia de Negocios y Analítica para México, Centro y Sudamérica.

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