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Los 4 retos que enfrenta la banca en México

Una mayor competencia en el sector bancario, inclusión financiera y la formalización de la población son parte de los retos de la banca.

09-03-2016, 7:48:53 PM
Los 4 retos que enfrenta la banca en México
José Roberto Arteaga

La banca mexicana está de fiesta. La alta rentabilidad de los bancos y su nivel de capitalización son motivos que los banqueros tienen para festejar en la edición 79 de la Convención Bancaria que se celebra este 10 y 11 de marzo. 

A inicios de la administración del presidente Enrique Peña Nieto, la penetración del crédito era de 6.9% en relación con el Producto Interno Bruto (PIB), mientras que hoy este porcentaje se encuentra en un nivel de 31% y su capitalización se encuentra por arriba del 10%. Un avance nada despreciable.

“La banca está viviendo un gran momento en su historia, porque está muy capitalizada y es muy rentable”, asegura Enrique Díaz Infante, director del programa de Sector Financiero y Seguridad Social del Centro de Estudios Espinoza Yglesias (CEEY).

Durante 2015, la utilidad de la banca fue de 99,000 millones de pesos (mdp), lo cual representó un crecimiento de 6.5% en comparación con lo obtenido el año pasado.

Sin embargo, el especialista sabe que aún no es momento de echar las campanas al vuelo. El financiamiento otorgado en México se encuentra por debajo del promedio de América Latina, que se ubica en 51% y muestra la distancia del país con naciones como Brasil, con una penetración del crédito que se ubica en 69%.

Una mayor competencia en el sector bancario, inclusión financiera y la formalización de la población son los retos que tendrá que superar la banca para alcanzar un nivel de penetración del crédito de 40% en 2018.

1. Bancarización

En la actualidad, cerca de 59% de la población de ingresos bajos y medios no cuentan con acceso a una cuenta de ahorro.

“El principal reto de la banca es cumplir con su función en la intermediación financiera, lo cual representa entregar crédito y promover la inclusión financiera a través de los productos de ahorro y por medio de esto entregar crédito. Ese sigue siendo su reto primordial”, asegura Eduardo Gómez Alcalá, socio líder de la Práctica Regulatoria en Risk Insurance de PwC.

Sólo 35.5% de los adultos entre 18 y 70 años son usuarios de un sistema de ahorro formal, mientras que 43.7% de los usuarios prefieren ahorrar a través tandas, cajas de ahorro o guardar el dinero en casa, de acuerdo con datos de la última Encuesta Nacional de Inclusión Financiera que elabora la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), así como El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). La bancarización parece ser urgente.

Fomentar el ahorro a través del uso de una cuenta única podría ser una forma de sumar a la inclusión financiera del país, pero “el poco interés” de la banca en promover esta iniciativa y los requisitos para abrir una cuenta bancaria detienen la penetración de la banca, explica un documento elaborado por el CEEY.

2. Formalización

Hoy, 60% de la población económicamente activa trabaja en el sector informal, lo que se traduce en la dificultad de implementar medidas que intentan promover el ahorro formal entre la población, como es el caso de las aportaciones obligatorias de los trabajadores formales en una Afore.

“Los mecanismo están dados (para combatir la informalidad), pero es importante formalizar a los trabajadores”, asegura Salvador Hernández, socio de Estrategia y Operaciones para Deloitte Consulting en México.

3. Oferta de crédito

En el país, operan casi 4 millones 15,000 unidades empresariales, de las cuales 99.8% son Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (mipymes) que aportan 52% del PIB nacional y 72% del empleo en el país, de acuerdo con el Inegi. Financiar a estas unidades de negocio tiene el potencial de generar un impacto en la economía del país.

Sin embargo, las mipymes no cuentan en muchos de los casos con los requisitos indispensables para obtener un crédito como es la operación de al menos dos años o contar con un establecimiento fijo.

En 2014, el crédito a las mipymes representó apenas 6.5% del crédito bancario total y 22% de la cartera de crédito a empresas. 

Una forma de cerrar este bache es una mayor formalización de las empresas, así como un cambio en el método de evaluación parametrizada que utilizan los bancos por una relación directa y dirigida a cada cliente en específico.

“Hay que esperar que la banca, con su solidez, comience a prestar más a las pymes asumiendo riesgos a fin de que el sector productivo pueda crecer y tenga un impacto en el crecimiento. Necesitamos una banca más comprometida con el sector productivo”, dice el director del programa de Sector Financiero y Seguridad Social del CEEY.

Salvador Hernández, de Deloitte Consulting en México, cree que el gobierno ha urgido a que los bancos atiendan al sector de las pymes, algo que ha sido positivo para la inclusión financiera de los negocios, aunque el tema central que deben atender los bancos se encuentra en el conocimiento del cliente.

“Los negocios tienen un ciclo de vida corto, lo que dificulta que los bancos tengan un historial crediticio, lo cual encarece el servicio que los bancos pueden prestar, porque el historial creditico no tiene un tiempo suficientemente largo para economizar el servicio que se ofrece”, explica el especialista con más de 20 años de experiencia en los temas relacionados con servicios financieros.

4. Mayor competencia

El sistema bancario ha crecido en los últimos años. Hoy, 46 bancos operan en el sistema financiero y pronto se sumarán 4 más que ya cuentan con autorización, pero la cantidad de jugadores tal vez no se traduzca en mayor competencia.

“Hay una concentración del mercado en cinco bancos y tiene el 85% de los activos y eso pudiera estar jugando en contra del costo del crédito”, asegura Díaz Infante, del CEEY.

La mayor parte los bancos que operan en México son de nicho y eso puede explicar que la estructura de mercado no se haya movido abruptamente para una mayor competencia.

La reforma financiera promulgada por Enrique Peña tiene como uno de sus pilares el promover la competencia entre los integrantes de la banca.

Tecnología, ¿el remedio para la banca?

El principal reto de la banca minorista es ofertar herramientas digitales y consolidar la banca digital. “Hay que tomar eficiencias de la banca digital”, explica Salvador Hernández.

Los clientes más atractivos para los bancos son los de una generación no asociada a las nuevas tecnologías y después vienen las otras generaciones que impulsan el desarrollo de soluciones digitales.

En las últimas seis décadas, la población se cuadruplicó y la edad promedio de las personas oscila entre los 23 a los 29 años, además, su expectativa de vida creció, una tendencia que los especialistas esperan continúe al alza.

Gómez Alcalá también piensa que la tecnología y su adaptación con los cambios demográficos puede llevar los beneficios de la banca de forma directa a su cliente.

“Lo que le falta al sector bancario es subirse en el tren de las eficiencias digitales y en tecnologías de información, con un potencial de crecimiento importante si se le compara con otras economías de la región”, opina el socio de Estrategia y Operaciones para Deloitte Consulting en México.

Rumbo a la Convención Bancaria

Hay preguntas en el aire que viene del exterior. “El panorama económico es complejo para 2016 y afortunadamente la pelota no está en nuestra cancha, ya que nos enfrentamos a retos globales como los precios del petróleo y la relación de Estados Unidos con otros países, como es el caso de China y Rusia”, dice Hernández.

Por otro lado, las remesas pueden convertirse en una oportunidad para hacer que todo el dinero que llegué al país se quede en el sistema financiero formal. “Ese es el retos que tenemos ahorita en cuanto a la formalización: asegurarnos que los beneficios de mayores ingresos por remesas”.

Para Eduardo Gómez Alcalá, de PwC, en la Convención Bancaria se van a retomar muchos de los acuerdos del año pasado con la banca de desarrollo y mejorar los mecanismos de riesgo financieros con los que cuenta la banca.

“Yo creo que la reforma financiera vino a poner muchas de las bases que todavía estamos viendo y que nos permitirá llegar a la meta del 40% del crédito en proporción al PIB para 2018”, dice el socio de PwC.

Para el especialista de Deloitte, las políticas públicas aliadas con la estrategia de la banca pueden detonar un avance de la formalidad en el país.

En un futuro, imagina Salvador Hernández, tal vez podría lograrse que tener una cuenta de banco sea tan necesario como tener una credencial del Instituto Nacional Electoral (INE) como un síntoma de la formalidad que es posible alcanzar en el país.

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