A Fondo

Ricardo Anaya: Alto al endeudamiento abusivo

Las proridades del presidente del PAN: recortar a Pemex, limitar la deuda de estados y municipios y una contrarreforma fiscal.

09-03-2016, 3:03:55 PM
Ricardo Anaya: Alto al endeudamiento abusivo
Jorge Arturo Monjarás

En los peores momentos de depreciación del peso, no dejaron de alzarse diversas voces para pedir que el gobierno hiciera algo más para enfrentar la situación. El Partido Acción Nacional (PAN) ha sido muy crítico de dos puntos clave en esta crisis: el excesivo endeudamiento público local y federal, así como la desastrosa situación de Pemex.

Para su presidente, Ricardo Anaya, hay que atender urgentemente la crisis en Pemex y poner un freno ineludible a la deuda de estados y municipios. Igualmente, exige que el gobierno inicie una reducción más rápida de su déficit fiscal. El joven político que encabeza a los blanquiazules expone claramente las exigencias de su partido, que no se mete al tema de la política monetaria, sino al del gasto público. 

AN Empecemos por la depreciación del peso. ¿Qué debería hacer el gobierno?

Hay que ver el problema económico de manera integral. Hay que hablar de la depreciación del peso frente al dólar, de los bajos precios del petróleo en lo internacional y de la deuda pública del país, tanto a nivel local como a nivel federal.

La cuestión específica del dólar. Por supuesto que es preocupante que esté en máximos históricos frente al peso, y lo que nosotros hemos sostenido es que esto ya está provocando fuertes pérdidas cambiarias entre las empresas. Y estas pérdidas se están traduciendo en que la gente invierta menos; por lo tanto, al disminuir la inversión, hay menos crecimiento económico y menor generación de empleos.

En resumen, no queda ninguna duda que los altos precios del dólar están afectando el crecimiento económico y la generación de empleos. Igualmente, resulta ingenuo pensar que la alta cotización del dólar no se va a traducir en un aumento generalizado de los precios, siendo que el país del que más importamos bienes y servicios es finalmente Estados Unidos.

AN Ya hay afectaciones en la economía. Entonces, ¿qué debe hacer el gobierno federal para enfrentarlo?

Hay que dar tranquilidad a los mercados internacionales y el primer paso tiene que ver con tomar medidas concretas, eficaces para controlar la deuda pública. Déjame hablar de la deuda a nivel local primero. Está pendiente la aprobación de la Ley de Disciplina Financiera; es una realidad que los estados y municipios han venido abusando del endeudamiento. Casos como el de Coahuila, que debe más de 37,000 millones de pesos (mdp); Nuevo León, más de 60,000 millones; Chihuahua, más de 40,000 mdp y Quintana Roo más de 20,000 mdp. En los últimos siete años, la deuda de estados y municipios ha crecido 150%. Esto es insostenible en el mediano plazo y se puede convertir en un problema estructural serio para el país.

Por eso, en este periodo de sesiones deben aprobarse todas las leyes secundarias para poner un alto a este endeudamiento irresponsable, abusivo. Ya se aprobó la reforma constitucional, pero están pendientes las leyes secundarias.

No podemos dejar de señalar que el problema de la deuda federal es mucho más grave. Si quisiéramos pagar todo lo que deben los estados y municipios requeriríamos unos 500,000 mdp. Solo en 2016, los requerimientos financieros del sector público federal, la deuda agregada, es mayor a esa cantidad: 600,000 mdp.

Es preocupante que la deuda mexicana, tan solo en esta administración priista, pasó de 36% del PIB a 46% del PIB. Particularmente preocupa la deuda de Pemex. Recordarás que ya le fue bajada la calificación crediticia. Por eso, si hay algo urgente, es poner en orden las finanzas de Pemex. Tiene, en el corto plazo, que hacer una fuerte reducción de su gasto corriente y, por supuesto, también reducir las inversiones que no sean fundamentales. ¡Qué tiene que estar haciendo Pemex, con sus finanzas tan comprometidas, comprando plantas de fertilizantes o gasolineras!

Pemex tiene que hacer un ajuste serio a su gasto corriente y detener las inversiones que no son fundamentales para estabilizar sus finanzas, dar tranquilidad a los mercados financieros y evitar que se siga, por un lado, degradando la calificación crediticia de Pemex y, eventualmente, la del gobierno federal.

La baja en los precios del petróleo, la depreciación del peso frente al dólar, el poco crecimiento económico que está experimentando nuestro país, los altos niveles de endeudamiento a nivel local, pero sobre todo a nivel federal, son variables que deben ser analizadas en su conjunto. Los precios del petróleo estaban estimados en 50 dólares por barril, cuando hoy en el mercado se están vendiendo en 20. Si bien es cierto que se compró una cobertura, hay que subrayar que esta solo aplica al gasto del gobierno federal, no a los ingresos de Pemex.

Es decir, Pemex tiene un serio problema. Va a ser deficitaria por primera vez en su historia, de tal manera que el llamado es a la responsabilidad. Si hay ahorita una medida urgente es el recorte en el gasto corriente, señaladamente en Pemex; luego, la cancelación de inversiones no fundamentales y, por supuesto, el recorte al gasto corriente en el gobierno federal.

AN ¿No sería este el momento de regresar por lo menos a un déficit cero?

Lo que es fundamental es reducir el gasto corriente de manera importante y reducir de manera agresiva, pero paulatina, el déficit fiscal. Según cifras del INEGI, en la actual administración ha aumentado casi 7% el gasto corriente, el que se destina a funciones de gobierno, como sueldos, viáticos, oficinas, vehículos oficiales, celulares, etc. En contraste, el gasto de inversión del sector público, el que sí detona el desarrollo económico, se ha reducido en casi 14%. ¿Cómo no va a ser preocupante? Se requiere en este momento, con las nuevas condiciones, medidas urgentes y, por supuesto, mayor responsabilidad del PRI y del gobierno en el presupuesto federal del próximo año. En el PAN nos hemos estado pronunciando de manera reiterada y sistemática en contra de estos altísimos niveles de endeudamiento en los que está incurriendo el gobierno federal. Por eso votamos en contra del déficit en la Ley de Ingresos y por esto exigimos un recorte serio, de magnitud importante, al gasto corriente de Pemex y del gobierno federal.

AN Estos recortes de emergencia, ¿no tendrían implicaciones recesivas? Incrementaría el desempleo, para empezar.

No necesariamente y debería de verse al revés. Si sigue el gasto de Pemex como va, con la caída brutal en sus ingresos por los bajos precios del petróleo, ¿qué va a ocurrir en el corto plazo? Le van a volver a bajar la calificación crediticia a Pemex. Si esto ocurre, eventualmente va a caer la calificación del gobierno federal. ¿Qué implicaciones tendría esto? Dos cosas gravísimas: aumentarían las tasas de interés, pero debemos mandar un mensaje de absoluta responsabilidad al mercado internacional, pues muchos títulos de crédito hoy están en manos de extranjeros en un porcentaje altísimo.

Si los invesionistas extranjeros empiezan a vender sus títulos de crédito, vamos a caer en un problema estructural gravísimo, el cual nos puede ocasionar una severa crisis económica. No podemos estar jugando con este asunto: es urgente la reducción del gasto corriente y es urgente dar un mensaje de responsabilidad a los mercados internacionales.

AN ¿En el recorte, esto incluiría reducir el gasto del Congreso?

Hay que reducir el gasto corriente en todos los ámbitos, incluyendo las Cámaras. Sin embargo, me parece que, por la magnitud del problema, tenemos que empezar por Petróleos Mexicanos. Sin duda, el problema financiero más grave del país lo tenemos concentrado en Pemex y en el propio gobierno federal. Pero, claro, también las Cámaras tienen que poner su parte.

*Este es un extracto del texto que el autor escribió para Alto Nivel y que podrás consultar completo en la edición impresa de marzo. Busca tu revista en los principales puntos de venta, suscríbete en línea o descarga la revista digital. Sigue nuestra conversación en Twitter y Facebook.

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