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Opinión

3 lecciones de coaching de ‘The Room’

El ser humano siempre será el único responsable de elegir la actitud con la que afrontará las dificultades que le plantea la vida.

04-03-2016, 2:22:13 PM
3 lecciones de coaching de ‘The Room’
Marcela Hernández, Cae-el20

Se acerca el fin de semana y es una excelente oportunidad para ver las películas nominadas y galardonadas en la reciente entrega de los premios Oscar. Entre éstas se encuentra “La Habitación” (The Room), una película basada en la novela de Emma Donoghue.

Una mezcla de drama y suspenso que nos narra la historia de Joy Newsome, interpretada por Brie Larson (actuación que le brindó el Oscar como mejor actriz), una adolescente que fue secuestrada y recluida en un pequeño cuarto por más de 7 años. 

Durante su encierro y como resultado de los abusos de su secuestrador, Joy concibe a Jack (Jacob Tremblay), quien le da la mejor de las razones para seguir viviendo.

La historia nos recuerda que aún en medio de las peores condiciones, el ser humano siempre será  el único responsable de elegir la actitud con la que afrontará las dificultades que le plantea la vida.

“Tuvimos que enseñarnos a nosotros mismos y, más aún, enseñar a los hombres que estaban cayendo en la desesperación, que no importaba lo que nosotros esperábamos de la vida. Lo que importaba era lo que la vida esperaba de nosotros”, asegura Viktor Frankl en El Hombre en busca de sentido.

1.- El poder de una historia

Joy, mejor conocida como “Ma”, se valió de la más efectiva de las herramientas para disfrazar la terrible realidad que vivían y crear el mundo que su pequeño hijo merecía vivir. Me refiero a la habilidad de crear una historia.

La huevíbora, un perro imaginario, el laberinto, el diente malo, lámpara, inodoro, armario: todos personajes que le imprimían vida a la historia de Jack. La calidad de nuestras experiencias está directamente relacionada con la calidad de las historias que nos contamos sobre los acontecimientos de nuestra vida.

2.- El mundo interior y el mundo exterior

Encerrados en un cuarto sin ventanas y un tragaluz como su única vía de contacto con el exterior, Joy y Jack crearon su propia versión del mundo. Un mundo de austeridad y carencias materiales, pero abundante y pleno de amor, diversión y empatía.

Paradójicamente, cuando vuelven al mundo exterior es justamente cuando Joy comienza a experimentar frustración, enojo, dolor y confusión –incluso un intento de suicidio. Lo que nos muestra que la verdadera felicidad sólo podemos experimentarla cuando somos conscientes de la riqueza que habita en nuestro mundo interior.

3.- “El espacio es más amplio pero el tiempo es más corto”.

Cuando Jack descubre el mundo exterior y en su intento por adaptarse a éste, se da cuenta de lo relativo que es el tiempo y de que las horas pasarán tan lento o tan rápido dependiendo de la calidad de los momentos que vivimos.

Para Jack la vida en “room” era mejor, porque ahí tenía más tiempo para disfrutarlo con Joy,  mientras que en el mundo exterior todo era prisa. Por primera vez experimentó la ausencia de su madre, quien estaba lidiando con las secuelas del secuestro y luchando por adaptarse a un mundo ahora también desconocido para ella.

No necesitamos estar encerrados en una habitación para estar aislados, así como la libertad no nos garantiza una vida plena y feliz.

Nuestra mente y la forma en que juzgamos lo que nos sucede, pueden llegar a ser ese pequeño espacio en el que nos encontramos cautivos,  o pueden  brindarnos la posibilidad de vivir una historia de amor y aventura, incluso en medio del terror y del drama.

La autora es coach ontológico e instructora en temas de desarrollo humano y empresarial. Ha participado en diversos programas de coaching y capacitación para empresas del sector financiero, salud, gobierno, manufactura, consumo y educación. Síguela en twitter @March_coach www.cae-el20.com.mx 

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