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Competencias laborales que se desarrollan en casa

Existen fortalezas que se adquieren en el hogar, y que las empresas necesitan. Nuestra columnista Fernanda Ramírez te da una serie de consejos para explotarlas.

02-03-2016, 2:30:05 PM
Competencias laborales que se desarrollan en casa
Fernanda Ramírez

El hecho de ser madre y profesionista, directiva o empresaria es un estilo de vida que conlleva un cúmulo de aprendizajes y desarrollo de capacidades que pueden representar competencias laborales aplicables más allá del hogar: administración, gestión de recursos, liderazgo, trabajo en equipo, organización y planificación, mediación de conflictos, entre otros tantos. 

De acuerdo con el INEGI, las mujeres empresarias aportan 37 por ciento del Producto Interno Bruto del país, mientras que estudios de la UNAM revelan que el 71.6 por ciento de las mujeres trabajadoras en México son madres. El mismo INEGI da cuenta que las madres de México aportan cerca del 42 por ciento del PIB nacional.

Las mujeres trabajadoras que son madres, representan un número importante de la población económicamente activa. Inmersas en un contexto, donde si bien es cierto faltan brechas por cerrar en términos de igualdad de remuneración, oportunidades y reconocimiento, la presencia de este sector ha ganado notables espacios a lo largo de la historia.

En México, un país con una fuerte tendencia machista, prevalece aún la idea de que ser madre es un obstáculo para desarrollar una carrera profesional o liderar un proyecto personal. Sin tomar en cuenta este hecho es en sí mismo un proyecto personal que lo mismo requiere de dedicación, capacidad de organización, perseverancia, entre otros aspectos que pueden traducirse a competencias laborales. 

En el día a día con mis hijos pequeños, estoy expuesta a situaciones que requieren solución de conflictos o capacidad de trabajo en equipo, cuestiones que inevitablemente llego a comparar con escenarios similares a las relaciones y formas de organización que me encuentro al interior de la empresa, es así como surgen ideas a implementar, soluciones qué proponer o qué cambios hacer.

¿Las mujeres tienen competencias específicas que hacen diferente su contribución respecto a la de los hombres? No se trata de ser más o menos capaces que nuestros compañeros del sexo opuesto. Vayamos más allá del discurso feminista para capitalizar aquellas fortalezas que nos da el hecho de ser madres, y que aquellas habilidades adquiridas sean un plus para fortalecer nuestra carrera profesional. 

Cada una de nosotras desde su trinchera, podemos sumar esfuerzos para añadir diferenciadores a nuestro perfil profesional, para que las competencias que adquirimos por el hecho de ser madres aparezcan en nuestro CV como un valor agregado que podemos aportar a las empresas que dirigimos, a los equipos que lideramos o al proyecto para el cual colaboramos.

En ese sentido, la cultura empresarial tanto desde dentro y desde fuera debe ir más encaminada a fomentar un equilibrio vida-trabajo, donde el desarrollo profesional no sea privativo del desarrollo personal, sino que este segundo aspecto sea incluso complementario del primero.

La tarea de ser madres o padres es un trabajo constante donde la capacidad de delegar, planificar, escuchar, negociar es un requisito que se aprende día con día para mantener un equilibrio en el núcleo familiar. Apliquémoslo entonces en nuestro desempeño profesional.

*Apasionada de la comunicación y los temas sostenibles. Directora General y fundadora de Comunicación Spread. Publirrelacionista y experta en manejo de crisis. 

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