A Fondo

¿Se acaba la solidez macroeconómica de México?

Los factores externos no son los únicos que explican los golpes a las variables financieras. ¿Qué tan fuertes son los cimientos financieros y económicos para resistir los embates del exterior? ¿Qué hace el gobierno para enfrentarlos?

25-02-2016, 10:35:52 AM
¿Se acaba la solidez macroeconómica de México?
Salvador Kalifa Assad

Nota del Editor: Este es un resumen de nuestro texto de portada en la edición impresa de Alto Nivel del mes de marzo, escrito por el economista, consultor y conferencista Salvador Kalifa Assad.

El secretario de Hacienda y el gobernador del Banco de México (Banxico) han insistido desde fines de diciembre de 2014 que la depreciación del peso está influida por variables externas, como la caída del precio del petróleo, la normalización de la política monetaria de Estados Unidos (EU) y los trastornos económicos en China, pero que los fundamentales macroeconómicos del país están bastante sólidos. Estos mensajes los repitieron en un artículo y una entrevista que aparecieron en la prensa el pasado 25 de enero, así como en declaraciones subsecuentes.

Me temo que es una interpretación que fue válida en 2008 y 2009, pero ahora no refleja de manera adecuada nuestra situación económica. Es verdad que los acontecimientos externos han afectado negativamente las variables financieras de todas las economías, en particular las de las naciones emergentes, pero también es cierto que los funcionarios del gobierno mexicano subestiman nuestras debilidades internas. Quizá estamos “bien”, como dicen, pero no tengo duda que vamos mal.

La debilidad del peso

La depreciación del peso se debe hasta ahora a factores externos, como lo han externado nuestras autoridades, por lo que es lógico pensar que nuestra divisa está subvaluada si consideramos la medición de la paridad de poder de compra y el estado actual de nuestras cuentas externas, pero los inversionistas piensan diferente.

La cotización del dólar se ha ubicado, la mayor parte de 2016, por encima de los 18 pesos y superó los 19 en febrero. La apreciación que esperan nuestras autoridades no llega y depende de que en el futuro próximo suba el precio del petróleo, la Reserva Federal posponga el alza de las tasas de interés y/o se estabilice la situación financiera de China. Lo más probable, sin embargo, es que veremos rondas adicionales de debilidad en dichos frentes antes de cualquier mejora. Si el gobierno insiste en dejar al peso a merced de estos factores, el precio del dólar pudiera volver a acercarse y hasta rebasar los 20 pesos.

Existe, además, otra razón que exacerba la debilidad del peso y que reconoce abiertamente Banxico. Nuestra moneda es la más líquida entre las economías emergentes y, en un entorno de inestabilidad económica, los inversionistas cubren sus posiciones apostando en contra del peso, que es un buen proxy para el resto de las monedas emergentes. Estas apuestas son relativamente seguras, dado que el costo de hacerlas (el diferencial de tasas de interés) es muy reducido.

Esto se hizo más evidente después de la reunión de la Junta de Gobierno de Banxico el 4 de febrero, pues a partir de esa fecha la mayoría de las monedas se apreció o se mantuvo frente al dólar, con excepción del peso, que acumuló una semana después de esa reunión una depreciación de casi 6 por ciento.

Una estrategia que ya no sirve

Ese panorama para el peso no es alentador y menos cuando la decisión de nuestras autoridades ha sido contrarrestar esas presiones con mensajes retóricos y la venta de dólares en el mercado cambiario. Esa estrategia, que funcionó a partir de 2009, cuando subía el precio del crudo y bajaban las tasas de interés, ha probado ser insuficiente ahora que ocurre lo contrario.

¿Qué pasará en lo que resta del año con la fortaleza macroeconómica y financiera de nuestro país? ¿Cambiará radicalmente la estrategia del gobierno para enfrentar los choques externos? ¿Cuáles son los riesgos de no atender a tiempo la deuda pública, el déficit fiscal y la salud, en general, de las finanzas públicas del gobierno?

Encuentra las respuestas en el profundo y revelador análisis de Salvador Kalifa Assad, que aparece en la próxima edición impresa de marzo de la revista Alto Nivel. Busca tu revista en los principales puntos de venta, suscríbete en línea o descarga la revista digital. Sigue nuestra conversación en Twitter y Facebook.

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