Opinión

¿Votar por una mujer para presidenta de México?

Más que optar por una mujer o un hombre, los ciudadanos quieren un perfil que les devuelva al menos una mínima porción de confianza hacia la política y las instituciones.

17-02-2016, 9:55:50 AM
¿Votar por una mujer para presidenta de México?
Fernanda Ramírez*

Ya en las elecciones de 2012, con la candidatura de Josefina Vázquez Mota, muchos acariciaron la idea y otros reflexionamos sobre la posibilidad de que México fuera dirigido por una mujer.

Ahora, de cara a los comicios de 2018, la idea resurge con la ya pública intención de Margarita Zavala de lanzarse por la presidencia de México, una candidatura que, aún no deja claro si estará ligada a algún partido político o lo hará de forma independiente tras la reforma política aprobada en 2014.

La esposa del expresidente Felipe Calderón debe cuidar varios aspectos en cuanto a la construcción de sus discursos, definir bien a su público objetivo, votantes en su mayoría jóvenes (de acuerdo con el INEGI el 50% de la población mexicana tiene una edad máxima de 27 años), en un contexto donde las instituciones electorales se tambalean en el terreno de la desconfianza.

Durante sus primeros mensajes, la aspirante presidencial dijo que recorrerá el país para escuchar a la gente y hablar de “lo que queremos para el futuro”, pero ese tipo de frases se queda en el discurso de la mayoría de los políticos mientras están en campaña.

“Me queda claro que reconciliarse con la ciudadanía es la tarea fundamental de quienes queremos un México mejor”, menciona Zavala, quien fue diputada de 2003 a 2006, pero también quien no alcanzó a regresar al Congreso por la vía plurinominal en 2015.

¿Ser mujer le basta para reconciliarse con la ciudadanía?

Para lograr sumarse a las cifras de la participación de las mujeres en cargos de alto nivel en la política a nivel mundial, los asesores de Margarita Zavala deben detenerse a pensar si el hecho de ser mujer le basta para representar una opción atractiva para los votantes.

Debe saber usar su carrera política para posicionarse entre las preferencias de los votantes. Su experiencia podría servirle para ofrecer una opción distinta a los otros candidatos y partidos políticos, esto sólo una vez que logre desligarse de su pasado como primera dama y como panista, todo un reto de construcción de marca.

Más que optar por una mujer o un hombre, los jóvenes votantes buscan propuestas diferentes, un perfil que les devuelva al menos una mínima porción de confianza hacia la política y las instituciones.

Si bien es cierto que México tiene un largo camino que recorrer en materia de igualdad de género (las mujeres ocupan apenas el 31% de los puestos de alta dirección de acuerdo con el IPADE), ser mujer no basta para representar la opción ideal de los votantes, sino que las capacidades y aptitudes también importan. Un reto que Margarita Zavala tiene que lograr en la imagen que proyecte ante los jóvenes electores.

¿Una mujer haría la diferencia?

Dilma Roussef y Michelle Bachelet son ejemplos de gobernantes actuales de países que por primera vez eligieron a una mujer como mandataria. Se trata de casos muy distintos, donde queda claro que el liderazgo y capacidad política no es una cuestión de género.

La sociedad se encuentra en un momento donde busca capacidad de liderazgo y política que no se quede en promesas, independientemente de si se trata de un hombre o una mujer.

Si bien una gobernante podría ser más sensible para implementar programas de igualdad de género, se trata de impulsar en primer lugar, cada quien desde su trinchera, el desarrollo de las mujeres en cualquiera de los ámbitos. Cerrar poco a poco las brechas para decidir el voto basado en la capacidad política de los candidatos independientemente de su género.

*Apasionada de la comunicación y los temas sostenibles. Directora General y fundadora de Comunicación Spread. Publirrelacionista y experta en manejo de crisis. 

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