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Las frases más relevantes del papa Francisco en México

En sus discursos, el Papa reflexionó sobre las distintas problemáticas del país y dejó varios consejos para los feligreses de la Iglesia católica.

13-02-2016, 12:55:17 PM
Altonivel

Una crítica a la iglesia mexicana, un llamado a los gobiernos para cuidar a los jóvenes, y a la sociedad en general para impulsar el desarrollo del país, así como la advertencia de las tres tentaciones modernas y sus rezos porque México sea una tierra de oportunidades, son parte de los mensajes que dejó el papa Francisco durante su visita en México.

A continuación te compartimos las frases más relevantes en sus distintos mensajes:

En la frontera

“La misericordia rechaza siempre la maldad, tomando muy en serio al ser humano. La misericordia apela siempre a la bondad dormida, anestesiada, de cada persona. La misericordia se acerca e invita a la conversión, invita al arrepentimiento. La misericordia siempre entra en el mal para transformarlo” (Misa en la frontera de México con EU)

“Siempre hay posibilidad de cambio, estamos a tiempo de reaccionar y transformar, modificar y cambiar, convertir lo que nos está destruyendo como pueblo, lo que nos está degradando como humanidad.” (Misa en la frontera de México con EU)

“Aquí en Ciudad Juárez, como en otras zonas fronterizas, se concentran miles de migrantes de Centroamérica y otros países, sin olvidar tantos mexicanos que también buscan pasar «al otro lado». Un paso, un camino cargado de terribles injusticias: esclavizados, secuestrados, extorsionados, muchos hermanos nuestros son fruto del negocio de tráfico humano, de la trata de personas.” (Misa en la frontera de México con EU)

“Injusticia que se radicaliza en los jóvenes, ellos, «carne de cañón», son perseguidos y amenazados cuando tratan de salir de la espiral de violencia y del infierno de las drogas. ¡Y qué decir de tantas mujeres a quienes les han arrebatado injustamente la vida!” (Misa en la frontera de México con EU)

“Sé del trabajo de tantas organizaciones de la sociedad civil a favor de los derechos de los migrantes. Sé también del trabajo comprometido de tantas hermanas religiosas, de religiosos y sacerdotes, de laicos que se la juegan en el acompañamiento y en la defensa de la vida. Asisten en primera línea arriesgando muchas veces la propia vida suya. Con sus vidas son profetas de la misericordia, son el corazón comprensivo y los pies acompañantes de la Iglesia que abre sus brazos y sostiene.” (Misa en la frontera de México con EU)

“Gracias a la ayuda de la tecnología podemos orar, cantar y celebrar juntos ese amor misericordioso que el Señor nos da y que ninguna frontera podrá impedirnos compartir, Gracias hermanos y hermanas” (Misa en la frontera de México con EU)

A empresarios 

“Uno de los flagelos más grandes es la falta de oportunidades de estudio y trabajo. Esta pobreza es el mejor caldo de cultivo para que caigan en círculo del narcotráfico y de violencia”  (Ante sector empresarial en Ciudad Juárez)

“La mentalidad reinante propugna la mayor cantidad de ganancias posibles, a cualquier tipo de costo”  (Ante sector empresarial en Ciudad Juárez)

“Todos tenemos que luchar para que el trabajo sea una instancia de humanización y de futuro. ¿Qué mundo queremos dejarles a nuestros hijos? ¿Qué quiere dejar México a sus hijos? ¿Un aire viciado por corrupción, violencia, inseguridad y desconfianza o, un aire capaz de renovación?” (Ante sector empresarial en Ciudad Juárez)

“Quiero invitarlos a soñar en México, donde el papá pueda tener tiempo para jugar con sus hijos, donde la mamá pueda tener tiempo para jugar con sus hijos y eso lo van a lograr dialogando, negociando, perdiendo para que ganen todos.” (Ante sector empresarial en Ciudad Juárez)

A los presos

“Ya tenemos varias décadas perdidas pensando y creyendo que todo se resuelve aislando, apartando, encarcelando, sacándonos los problemas de encima, creyendo que estas medidas solucionan verdaderamente los problemas. Nos hemos olvidado de concentrarnos en lo que realmente debe ser nuestra verdadera preocupación: la vida de las personas.” (Ante presos del Cereso No. 3 en Ciudad Juárez, Chihuahua).

“Las cárceles son un síntoma de cómo estamos en la sociedad, son un síntoma en muchos casos de silencios,  de omisiones que han provocado una cultura del descarte” (Ante presos del Cereso No. 3 en Ciudad Juárez, Chihuahua).

“El problema de la seguridad no se agota solamente encarcelando, sino que es un llamado a intervenir afrontando las causas estructurales y culturales de la inseguridad, que afectan a todo el entramado social” (Ante presos del Cereso No. 3 en Ciudad Juárez, Chihuahua)

“La reinserción social comienza insertando a todos nuestros hijos en las escuelas, y a sus familias en trabajos dignos, generando espacios públicos de esparcimiento y recreación, habilitando instancias de participación ciudadana, servicios sanitarios, acceso a los servicios básicos, por nombrar solamente algunas medidas.” (Ante presos del Cereso No. 3 en Ciudad Juárez, Chihuahua)

“Les pido a ustedes que en esta oración de silencio agrandemos el corazón para poder perdonar a la sociedad que no supo ayudarnos y que tantas veces nos empujó a los errores.” (Ante presos del Cereso No. 3 en Ciudad Juárez, Chihuahua)

Sobre la resignación

“¿Qué tentación nos puede venir de ambientes muchas veces dominados por la violencia, la corrupción, el tráfico de drogas, el desprecio por la dignidad de la persona, la indiferencia ante el sufrimiento y la precariedad?” (Ante sacerdotes y religiosas en Morelia)

“¿Qué tentación podemos tener nosotros una y otra vez, nosotros llamados a la vida consagrada, al presbiterado, al episcopado, que tentación podemos tener frente a todo esto, frente a esta realidad que parece haberse convertido en un sistema inamovible? Creo que la podríamos resumir con una sola palabra: resignación.”  (Ante sacerdotes y religiosas en Morelia)

“Y frente a esta realidad nos puede ganar una de las armas preferidas del demonio, la resignación. ¿Y qué le vas a hacer?, la vida es así. Una resignación que nos paraliza y nos impide no sólo caminar, sino también hacer camino; una resignación que no sólo nos atemoriza, sino que nos atrinchera en nuestras «sacristías» y aparentes seguridades; una resignación que no sólo nos impide anunciar, sino que nos impide alabar. Nos quita la alegría, el gozo de la alabanza. Una resignación que no sólo nos impide proyectar, sino que nos frena para arriesgar y transformar”  (Ante sacerdotes y religiosas en Morelia)

A los indígenas

“Algunos han considerado inferiores sus valores, sus culturas y sus tradiciones. Otros, mareados por el poder, el dinero y las leyes del mercado, los han despojado de sus tierras o han realizado acciones que las contaminaban. ¡Qué tristeza! Qué bien nos haría a todos hacer un examen de conciencia y aprender a decir: ¡Perdón!, perdón hermanos”. (Homilía en la misa con las comunidades indígenas de Chiapas).

“Los indígenas de México aún esperan que se les reconozca efectivamente la riqueza de su contribución y la fecundidad de su presencia, para heredar aquella identidad que los convierte en una nación única y no solamente una entre otras”. (Mensaje ante obispos en la Catedral Metropolitana).

A las familias

“Qué marido y qué mujer no se pelean y más cuando se mete la suegra, que importa, pero se aman y nos han demostrado que se aman y son capaces por el amor que se tienen de ponerse de rodillas delante de su hijo enfermo”. (Mensaje en el encuentro con las familias en Chiapas).

“La precariedad no sólo amenaza el estómago (y eso es ya decir mucho, eh), sino que puede amenazar el alma, nos puede desmotivar, sacar fuerza y tentar con caminos o alternativas de aparente solución, pero que al final no solucionan nada”.  (Mensaje en el encuentro con las familias en Chiapas).

“La forma de combatir esta precariedad y aislamiento, que nos deja vulnerables a tantas aparentes soluciones, como las que Beatriz mencionaba, se tiene que dar a diversos niveles. Una, es por medio de legislaciones que protejan y garanticen los mínimos necesarios para que cada hogar y para que cada persona pueda desarrollarse por medio del estudio y un trabajo digno”. (Mensaje en el encuentro con las familias en Chiapas).

“Prefiero una familia herida, que intenta todos los días conjugar el amor, a una familia y sociedad enferma por el encierro o la comodidad del miedo a amar”. (Mensaje en el encuentro con las familias en Chiapas).

“Prefiero una familia que una y otra vez intenta volver a empezar, a una familia y sociedad narcisista y obsesionada por el lujo y el confort”.  (Mensaje en el encuentro con las familias en Chiapas).

“Prefiero una familia con rostro cansado por la entrega a familia con rostros maquillados que no han sabido de ternura y compasión”. (Mensaje en el encuentro con las familias en Chiapas).

“Es conveniente que de vez en cuando discutan y que vuele algún plato, está bien. No le tengan miedo. El único consejo es que no terminen el día sin hacer las paces porque si terminan el día en guerra van a amanecer ya en guerra fría y la guerra fría es muy peligrosa en la familia porque va socavando desde abajo”. (Mensaje en el encuentro con las familias en Chiapas).

Sobre su visita

“Hoy vengo como misionero de misericordia y paz pero también como hijo que quiere rendir homenaje a su madre, la Virgen de Guadalupe, y dejarse mirar por ella”. (Mensaje en Palacio Nacional ante el presidente Peña Nieto).

“Quiero saludar y abrazar al pueblo mexicano en sus múltiples expresiones y en las más diversas situaciones que le toca vivir. Gracias por recibirme hoy en su tierra”. (Mensaje en Palacio Nacional ante el presidente Peña Nieto).

A los niños

“Cuando Jesús era bien chiquito, como algunos de ustedes. Un día sus papás, José y María, lo llevaron al Templo para presentárselo a Dios. Y ahí se encuentraron con un anciano que se llamaba Simeón, el cual cuando lo ve lo toma en brazos y comienza a bendecir a Dios. Ver al niño Jesús provocó en él dos cosas: un sentimiento de agradecimiento y las ganas de bendecir. Da gracias a Dios y le vinieron ganas de bendecir al viejo. Simeón es el «abuelo» que nos enseña esas dos actitudes fundamentales de la vida: agradecer y a su vez bendecir.” (Mensaje a niños del Hospital pediátrico Federico Gómez)

“Todo el personal que trabaja (en el Hospital) los bendicen a ustedes los chicos pero ustedes también tienen que aprender a bendecirlos a ellos y a pedirle a Jesús que los cuide porque ellos los cuidan a ustedes.” (Mensaje a niños del Hospital pediátrico Federico Gómez)

“Tan importante la cariñoterapia, tan importante. A veces una caricia ayuda tanto a recuperarse.” (Mensaje a niños del Hospital pediátrico Federico Gómez)

Sobre los jóvenes

“Pienso, y me animo a decir, que la principal riqueza de México hoy tiene rostro joven; sí, son sus jóvenes. Un pueblo con juventud es un pueblo capaz de renovarse”. (Mensaje en Palacio Nacional ante el presidente Peña Nieto).

“Me preocupan particularmente tantos que, seducidos por la potencia vacía del mundo, exaltan las quimeras y se revisten de sus macabros símbolos para comercializar la muerte en cambio de monedas que, al final, ‘la polilla y el óxido echan a perder, y por lo que los ladrones perforan muros y roban’. (Mensaje ante obispos en la Catedral Metropolitana).

“Es mentira que la única forma de vivir, de poder ser joven es dejando la vida en manos del narcotráfico o de todos aquellos que lo único que están haciendo es sembrar destrucción y muerte.” (Encuentro con jóvenes en el estadio “José María Morelos y Pavón”)

“Es mentira que la única forma que tienen de vivir los jóvenes aquí es la pobreza, la marginación; en la marginación de oportunidades, en la marginación de espacios, en la marginación de la capacitación y educación, en la marginación de la esperanza.” (Encuentro con jóvenes en el estadio “José María Morelos y Pavón”)

“Son las ambiciones ajenas las que a ustedes los marginan para usarlos en todas estas cosas que yo dije que saben que terminan en la destrucción” (Encuentro con jóvenes en el estadio “José María Morelos y Pavón”)

“Queridos hermanos ustedes son la riqueza de este país y, cuando duden de eso, miren a Jesucristo, que es la esperanza, el que desmiente todos los intentos de hacerlos inútiles, o meros mercenarios de ambiciones ajenas.” (Encuentro con jóvenes en el estadio “José María Morelos y Pavón”)

Sobre la violencia y la corrupción

“Cada vez que buscamos el camino del privilegio o beneficio de unos pocos en detrimento del bien de todos, tarde o temprano, la vida en sociedad se vuelve un terreno fértil para la corrupción, el narcotráfico, la exclusión de las culturas diferentes, la violencia e incluso el tráfico de personas, el secuestro y la muerte, causando sufrimiento y frenando el desarrollo”. (Mensaje en Palacio Nacional ante el presidente Peña Nieto).

“El pueblo mexicano afianza su esperanza en la identidad que ha sido forjada en duros y difíciles momentos de su historia por grandes testimonios de ciudadanos que han comprendido que, para poder superar las situaciones nacidas de la cerrazón del individualismo, era necesario el acuerdo de las Instituciones políticas, sociales y de mercado, y de todos los hombres y mujeres que se comprometen en la búsqueda del bien común y en la promoción de la dignidad de la persona”. (Mensaje en Palacio Nacional ante el presidente Peña Nieto).

“La proporción del fenómeno, la complejidad de sus causas, la inmensidad de su extensión, como metástasis que devora, la gravedad de la violencia que disgrega y sus trastornadas conexiones, no nos consienten a nosotros, pastores de la Iglesia, refugiarnos en condenas genéricas”. (Mensaje ante obispos en la Catedral Metropolitana).

 “(La situación del país exige) un coraje profético y un serio y cualificado proyecto pastoral para contribuir, gradualmente, a entretejer aquella delicada red humana, sin la cual todos seríamos desde el inicio derrotados por tal insidiosa amenaza”. (Mensaje ante obispos en la Catedral Metropolitana).

A las víctimas de la violencia

“Dios se acerca al corazón sufriente pero resistente de tantas madres, padres, abuelos que han visto partir, perder o incluso arrebatarles criminalmente a sus hijos”. (Mensaje en la Basílica de Guadalupe).

“(Hacer de México) una tierra que no tenga que llorar a hombres, mujeres, jóvenes y niños destruidos por traficantes de muerte.” (Mensaje en Ángelus en Ecatepec)

Sobre los pobres

“Todos somos necesarios, especialmente aquellos que normalmente no cuentan por no estar a la ‘altura de las circunstancias’ o por no ‘aportar el capital necesario’ para la construcción de las mismas”. (Mensaje en la Basílica de Guadalupe).

“Quiero invitarlos nuevamente hoy a estar en primera línea, a ‘primerear’ en todas las iniciativas que ayuden a hacer de esta bendita tierra mexicana, una tierra de oportunidad, donde no haya necesidad de emigrar para soñar; ser explotado para trabajar. Que en México no haya necesidad de hacer de desesperación y pobreza de muchos el oportunismo de pocos” (Mensaje en Ángelus en Ecatepec)

“Un cristiano no puede menos que demostrar su solidaridad […] para solucionar la situación de aquellos a quienes aún no ha llegado el pan de la cultura o la oportunidad de un trabajo honorable, […] no puede quedar insensible mientras las nuevas generaciones no encuentren el cauce para hacer realidad sus legítimas aspiraciones”. (Palabras antes del rezo del Ángelus en Ecatepec)

“Los mexicanos que deben estar siempre en primera línea en todos los esfuerzos […] para mejorar la situación de los que sufren necesidad”, a ver “en cada hombre un hermano y, en cada hermano a Cristo”. (Mensaje en Ángelus en Ecatepec)

A los obispos

“Sean por lo tanto obispos de mirada limpia, de alma transparente, de rostro luminoso. No le tengan miedo a la transparencia. La Iglesia no necesita de la oscuridad para trabajar”. (Mensaje ante obispos en la Catedral Metropolitana).

“Vigilen para que sus miradas no se cubran de las penumbras de la niebla de la mundanidad; no se dejen corromper por el materialismo trivial ni por las ilusiones seductoras de los acuerdos debajo de la mesa; no pongan su confianza en los ‘carros y caballos’ de los faraones actuales, porque nuestra fuerza es la ‘columna de fuego’ que rompe dividiendo en dos las marejadas del mar, sin hacer grande rumor”. (Mensaje ante obispos en la Catedral Metropolitana).

 “Les ruego por favor no minusvalorar el desafío ético y anticívico que el narcotráfico representa para la juventud y para la entera sociedad mexicana, comprendida la Iglesia”. (Mensaje ante obispos en la Catedral Metropolitana).

“¡Ay de ustedes si se duermen en los laureles! Es necesario no desperdiciar la herencia recibida, custodiándola con un trabajo constante”. (Mensaje ante obispos en la Catedral Metropolitana).

“Si tienen que pelearse, peléense, si tienen que decirse cosas, se las digan, pero como hombres, en la cara y como hombres de Dios, que después van a  rezar juntos, a discernir juntos y si se pasaron de la raya, a pedirse perdón, pero mantengan la unidad del cuerpo episcopal”. (Mensaje ante obispos en la Catedral Metropolitana).

Sobre los gobiernos

“A los dirigentes de la vida social, cultural y política les corresponde de modo especial trabajar para ofrecer a todos los ciudadanos la oportunidad de ser dignos actores de su propio destino, en su familia y en todos los círculos en los que se desarrolla la sociabilidad humana, ayudándoles a un acceso efectivo a los bienes materiales y espirituales indispensables: vivienda adecuada, trabajo digno, alimento, justicia real, seguridad efectiva, un ambiente sano y de paz”. (Mensaje en Palacio Nacional ante el presidente Peña Nieto).

“(La situación del país) no es sólo un asunto de leyes que requieran de actualizaciones y mejoras — siempre necesarias —, sino de una urgente formación de la responsabilidad personal de cada uno, con pleno respeto del otro como corresponsable en la causa común de promover el desarrollo nacional”. (Mensaje en Palacio Nacional ante el presidente Peña Nieto).

“(En este esfuerzo) el gobierno mexicano puede contar con la colaboración de la Iglesia católica, que ha acompañado la vida de esta nación y que renueva su compromiso y voluntad de servicio a la gran causa del hombre: la edificación de la civilización del amor”. (Mensaje en Palacio Nacional ante el presidente Peña Nieto).

Ante la Virgen de Guadalupe

“Al venir a este Santuario nos puede pasar lo mismo que le pasó a Juan Diego. Mirar a la Madre desde nuestros dolores, miedos, desesperaciones, tristezas y decirle: Madre, ‘¿Qué puedo aportar yo si no soy un letrado?’” (Mensaje en la Basílica de Guadalupe).

“Ella nos dice que tiene el ‘honor’ de ser nuestra madre. Eso nos da la certeza de que las lágrimas de los que sufren no son estériles. Son una oración silenciosa que sube hasta el cielo y que en María encuentra siempre lugar en su manto”. (Mensaje en la Basílica de Guadalupe).

Sobre las tentaciones modernas

“Cuaresma, tiempo para ajustar los sentidos, abrir los ojos frente a tantas injusticias que atentan directamente contra el sueño y el proyecto de Dios. Tiempo para desenmascarar esas tres grandes formas de tentaciones que rompen, dividen la imagen que Dios ha querido plasmar.”  (Misa en el predio “El Caracol” en Ecatepec)

“Primera: La riqueza, adueñándonos de bienes que han sido dados para todos y utilizándolos tan sólo para mí o «para los míos». Es tener el «pan» a base del sudor del otro, o hasta de su propia vida. Esa riqueza que es el pan con sabor a dolor, amargura, a sufrimiento. En una familia o en una sociedad corrupta ese es el pan que se le da de comer a los propios hijos.” (Misa en el predio “El Caracol” en Ecatepec)

“Segunda tentación: La vanidad, esa búsqueda de prestigio en base a la descalificación continua y constante de los que «no son como uno». La búsqueda exacerbada de esos cinco minutos de fama que no perdona la «fama» de los demás, «haciendo leña del árbol caído»va dejando paso a la tercera tentación, la peor, la del orgullo, o sea, ponerse en un plano de superioridad del tipo que fuese, sintiendo que no se comparte la «común vida de los mortales», y que reza todos los días: «Gracias te doy Señor porque no me has hecho como ellos».” (Misa en el predio “El Caracol” en Ecatepec)

“Tres tentaciones a las que se enfrenta a diario el cristiano. Vale la pena que nos preguntemos ¿Hasta dónde somos conscientes de estas tentaciones en nuestra persona, en nosotros mismos? ¿Hasta dónde nos hemos habituado a un estilo de vida que piensa que en la riqueza, en la vanidad y en el orgullo está la fuente y la fuerza de la vida?” (Misa en el predio “El Caracol” en Ecatepec)

“Hermanos y hermanas metámoslo en la cabeza: con el demonio no se dialoga, no se pueda dialogar porque nos va a ganar siempre, solamente la fuerza de la palabra de Dios lo puede derrotar. Hemos optado por Jesús y no por el demonio.” (Misa en el predio “El Caracol” en Ecatepec).

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