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La pobreza en los estados, un lastre para el desarrollo

No importa cómo los midan, las entidades más retrasadas del país son siempre las mismas. ¿Funcionarán las medidas para sacarlas del marasmo?

05-02-2016, 2:49:02 PM
La pobreza en los estados, un lastre para el desarrollo
Sergio Castañeda

En los últimos tres años, cinco estados han despuntado de manera importante, impulsado la economía y elevado la productividad del país. Se trata de Querétaro, Aguascalientes, Coahuila, Guanajuato y Jalisco, los cuales han generado las condiciones y sentado las bases para convertirse, junto con Baja California, Chihuahua, Nuevo León, ciudad de México y Baja California Sur, en polos de inversión atractivos a nivel mundial, sobre todo para industrias como la automotriz, aeronáutica, electrónica, alimentos (agrícolas y procesados), farmacéutica y tecnologías de la información (TI), que han hecho de México una plataforma de producción y exportación.

Caso contrario sucede con Guerrero, Oaxaca, Chiapas, que junto con Veracruz, Michoacán y Tabasco, no solo son los estados con menor calificación en avance económico, sino también los menos competitivos, lo que impacta de manera negativa en el crecimiento del país, cuyo PIB en 2013 avanzó 1.1%, en 2014 lo hizo en 2.1% y el año pasado en 3.3% (estimado). Este año se prevé un incremento de entre 2.6 y 3.6%; como siempre, muy por debajo de su potencial.

De esta forma, mientras unos estados empujan hacia delante la economía, otros la jalan hacia atrás.

Viciosos y virtuosos

Las entidades más adelantadas del país destacan en tres indicadores: crecimiento económico, crecimiento en el empleo formal y crecimiento en productividad, de acuerdo con el Ranking de Avance Económico de los Estados 2015, que elabora México ¿cómo vamos?, y el Índice de Competitividad Estatal 2014, del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).

¿Cuál ha sido la clave de su éxito? Agregar valor. A lo largo de varios años, estos estados han trabajado para pasar de la mano de obra barata, de las materias primas y productos de primera etapa, a productos y servicios de valor agregado, como el diseño, producción e ingeniería de vehículos y autopartes, piezas y partes de aviones, programas informáticos (software), entre muchos otros.

Las entidades rezagadas tienen recursos naturales (en Guerrero se encuentra la tercer mina de oro del país, propiedad de la firma canadiense Goldcorp, la cual produjo 258,700 onzas de oro en 2014), pero adolecen de todo lo demás, no están situados en lugares estratégicos, no tienen una buena infraestructura, ni instituciones; los gobiernos han sido poco visionarios y no han generado riqueza; los niveles de corrupción, impunidad e inseguridad son altos.

También se destacan por el aumento de la pobreza laboral (un gran porcentaje de la población no puede consumir la canasta básica con su ingreso laboral), la desigualdad, la informalidad (Guerrero ocupa el primer sitio, seguido de Oaxaca) y su baja productividad (Chiapas es el más bajo, seguido de Oaxaca).

Además, reciben importantes transferencias vía programas sociales, sin que haya un verdadero cambio en las condiciones de pobreza, pues su objetivo principal es apoyar a las familias en su alimentación. Sin una actividad económica, estas no cuentan con los recursos suficientes para revertir los ciclos de la pobreza. Son incentivos “perversos”, al igual que los recursos que reciben los gobiernos estatales del Fondo de Desastres Naturales y la deuda que contratan, que son cajas negras, pues no está sujetas a la Ley de Transparencia, como lo refiere Verónica Baz, del Centro de Investigación para el Desarrollo (CIDAC).

Los recursos naturales y la ubicación geográfica son importantes, pero no son determinantes en el crecimiento económico. Deben existir condiciones para generar productividad e inversión privada, lo cual involucra diferentes variables, desde disponibilidad de capital humano con cierto perfil de capacitación, hasta incentivos y apoyos necesarios para abrir una empresa. Así lo describe Edna Jaime, directora general de México Evalúa. Aquellos gobiernos que entienden cuál es esta lógica, logran promover estos entornos de productividad, que generan círculos virtuosos, es decir, atracción de inversión, crecimiento económico, empleo y competitividad.

Los campeones

No cabe duda que Querétaro se cuece aparte. La entidad, que participa con 2.1% del PIB nacional, sumó 19 trimestres consecutivos (del primer trimestre de 2008 al segundo trimestre de 2015) con calificación aprobatoria en el Ranking de Avance Económico de los Estados, que elabora México ¿cómo vamos? Hace 21 años, Querétaro tenía poca tradición industrial y no contaba con una fuerza laboral capacitada, amén de ubicarse lejos de las fronteras, las costas y las fuentes de energía.

¿Qué fue lo que sucedió? ¿Qué hizo la entidad para alcanzar tasas de crecimiento económico similares a las de China (6.6% promedio desde 2010), atraer industrias innovadoras y convertirse en una plataforma de exportación manufacturera?

La respuesta es sencilla y a la vez difícil de creer:  autoridades competentes, que explotaron al máximo las ventajas de su estado y crearon entornos favorables para la inversión local y extranjera, explican los estudiosos dentro del IMCO.

Aunque en el Índice de Competitividad Estatal 2014 ocupa el quinto lugar, por debajo de la ciudad de México, Baja California Sur, Aguascalientes y Nuevo León, hoy es modelo a seguir para los estados más rezagados del país, por sus estímulos a la innovación y la diversificación económica que tiene. En 2012, fue la segunda entidad con mayor numero de instituciones científicas y tecnológicas.

Aguascalientes, segundo en avance económico y que participa con 1.1% del PIB nacional, lleva 12 trimestres consecutivos con calificación aprobatoria y es el tercer estado más competitivo del país, debido entre otras cosas a sus bajos índices delictivos, las facilidades para el registro de una propiedad y su industria manufacturera, que es el principal motor de la economía (Nissan tiene dos plantas de producción en la entidad y, junto con Daimler, construye una tercera, donde fabricará vehículos de las marcas Infiniti y Mercedes Benz).

Por su parte, Coahuila, que aporta 3.3% al PIB nacional, se ubicó en el tercer puesto tanto en el ranking de avance económico como en el de competitividad. Este estado fronterizo, que cuenta con una ubicación logística ideal para negocios en el mercado de Norteamérica y ofrece una infraestructura moderna, una fuerte plataforma educativa y mano de obra calificada, lleva 16 trimestres consecutivos con calificación aprobatoria. Guanajuato también es otro ejemplo de dinamismo. La entidad, que aporta 4% al PIB nacional, fue cuarto lugar en el ranking de avance económico, aunque en materia de competitividad es decimoquinto en el índice del IMCO. Ubicado dentro del llamado triángulo dorado (ciudad de México, Guadalajara, Monterrey), es el centro logístico más importante, ya que cuenta con carreteras, vías férreas y un aeropuerto internacional, así como la aduana interior más moderna del país.

Finalmente, Jalisco se ubicó en el quinto sitio de avance económico y noveno en competitividad. La entidad, que aporta 6.4% al PIB nacional, tiene 12 trimestres consecutivos con calificación aprobatoria.

La actual administración ha generado una serie de condiciones para la inversión y el desarrollo, como la implementación de una política de acercamientos con las empresas, así como una estrategia de giras de trabajo por Estados Unidos, Canadá, España, Japón, Corea del Sur, Taiwán, Centro y Sudamérica (El Salvador, Ecuador, Colombia, Perú y Chile) para atraer inversiones, que incluye la instalación de oficinas comerciales o la contratación de representantes en dichos países para promover el estado.

Otra de las grandes apuestas jaliscienses es el tema de la innovación y desarrollo, que están acompañados de dos pilares: educación e inversión en ciencia y tecnología. El estado cuenta con 12 universidades públicas, 14 institutos tecnológicos y 590 centros de entrenamiento de trabajo, lo que permite disponer de una mano de obra calificada de clase mundial. Hoy, la industria de alta tecnología es el principal exportador de Jalisco.

Cabe mencionar que estas cinco entidades aportan 16.9% al PIB nacional y se espera que su participación dentro de la economía mexicana crezca considerablemente en la próxima década.

Los reprobados

Veracruz encabeza la lista de las economías estatales con menor avance económico, con una calificación de 4. Además, se ubica en el sitio 26 en materia de competitividad. La entidad tiene cero trimestres con calificación aprobatoria, desde que México ¿cómo vamos? inició su ranking en 2008. El estado se destaca por su aumento en pobreza laboral y su nulo crecimiento en el segundo trimestre de 2015. Ello, a pesar de que cuenta con más de 700 kilómetros de costas, con 10 puertos marítimos, que abren una gran puerta de México hacia el Atlántico.

En el caso de Oaxaca, este se ubicó en el lugar 31, tanto en el ranking de avance económico (donde obtuvo calificación de 4), como en competitividad. A pesar de ser patrimonio cultural de la humanidad por su gastronomía, danza y letras; y un destino turístico por excelencia por sus playas, el estado se distingue por su alta informalidad, baja productividad y alta pobreza laboral. Al igual que Veracruz, Oaxaca no tiene ningún trimestre con calificación aprobatoria.

Chiapas, por su parte, fue el estado 30 en avance económico, con una calificación de 8. En materia de competitividad también se ubicó en el sitio 30. La entidad tampoco tiene un trimestre con calificación aprobatoria. Pese a ser la puerta de entrada y salida al mercado de Centroamérica y contar con la mayor diversidad de microclimas del país, Chiapas muestra decrecimiento económico; de hecho, fue el segundo estado que más decreció en el segundo trimestre de 2015 (-2.1%). Además, sobresale por su baja productividad laboral, alta pobreza laboral y desigualdad.

Completan la lista Michoacán y Tabasco, que se ubicaron en el lugar 29 y 28, respectivamente, en avance económico, y en el lugar 27 y 25 en materia de competitividad. Guerrero fue el último lugar en competitividad y 24 en avance económico.

*Este es un extracto del texto que la autora escribió para Alto Nivel y que podrás consultar completo en la edición impresa de febrero. Busca tu revista en los principales puntos de venta, suscríbete en línea o descarga la revista digital. Sigue nuestra conversación en Twitter y Facebook.

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