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Pros y contras del reglamento de tránsito en su primer mes

Los accidentes han disminuido, de acuerdo a los primeros resultados, sin embargo, la norma también se ha visto envuelta en varias polémicas.

14-01-2016, 11:41:11 PM
Pros y contras del reglamento de tránsito en su primer mes
Alejandro Medina González

Luego de 30 días en los cuales se mantuvo prácticamente en boca de la mayoría de los capitalinos, este viernes 15 de enero cumplió oficialmente un mes de haber sido puesto en marcha el nuevo reglamento de tránsito de la Ciudad de México.

Se trata de una legislación que trajo consigo cambios importantes para los habitantes de la ciudad, quienes durante este mes han tenido que modificar buena parte de su comportamiento con miras a no verse perjudicados por su normativa.

Las cosas no han sido nada fáciles para las autoridades del Gobierno del Distrito Federal (GDF), quienes más allá de recibir buenos comentarios por la aplicación del reglamento se han visto inmersos en una polémica constante en todos los sentidos.

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La esencia del reglamento

De acuerdo con el GDF y la Secretaría de Seguridad Pública capitalina (SSPDF) la idea principal por la que se decidió optar por el desarrollo de una nueva reglamentación fue el otorgar mayor seguridad a los peatones, a los cuales a partir de ahora coloca en la parte más alta de su pirámide.

Para hacer válida esta premisa, se apoyó en la política de Visión Cero, creada a finales de los años noventas en Suecia y cuyo principal objetivo es el reducir a toda costa el número de accidentes, lesiones y muertes por cuestiones relacionadas al tránsito.

La política endureció las sanciones a los automovilistas, motociclistas, transporte público y de carga, así como también incorporó una serie de reglas de vialidad para los ciclistas que hasta el mes pasado no existían.

Las labores de tránsito quedaron así en manos de un grupo de 1,444 elementos de la policía, quienes apoyados por un grupo de 40 equipos tecnológicos de fotomulta y 56 radares de velocidad, están hoy vigilando la ciudad durante las 24 horas del día.

De esta manera, entre otras cosas, hoy está prohibido insultar a policías, tocar la bocina de forma reiterada, cerrar el paso a ciclistas y motocicletas, además de que establece los 80 km/hr como la máxima velocidad por la que se puede circular por la ciudad. Y las infracciones están estipuladas con base en la Unidad de Cuenta del DF.

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¿Era necesario?

Más allá de las prohibiciones, sanciones y capacidades que tiene el reglamento, para la organización CTS EMBARQ era necesario que la Ciudad de México trabajara cuanto antes por mejorar la compleja situación de tránsito de la capital del país.

Así lo asegura Fernando Páez, Director de Sistemas Integrados de la agrupación, quien sostiene que era importante comenzar a dar pasos en favor de la movilidad, a través de normas y regulaciones que fortalecieran el orden.

En entrevista con Alto Nivel, el especialista sostiene que es plausible el hecho de que se busque garantizar ahora a partir de la ley la vida de las personas que todos los días se transportan en la ciudad.

“Me parece que el reglamento es una buena herramienta normativa para el Distrito Federal, principalmente porque logra cumplir con los puntos base en el camino hacia la movilidad, controlando los límites de velocidad, reforzando el comportamiento de los conductores y estableciendo límites para las bicicletas y motos”, destaca.

Pero la visión positiva entorno a la llegada de un nuevo reglamento de tránsito que tiene CTS EMBARQ no fue del todo compartida por los ciudadanos, a quienes en su mayoría no gustó la noticia de la nueva normatividad y reclamaron su aplicación.

Para Páez esto es algo normal, ya que el hecho de establecer cambios de esta naturaleza significará un cambio en el comportamiento que deberán tener las personas pero que a la larga traerá beneficios.

“Siempre este tipo de cambios son fuertes para el ciudadano, pero me parece que es como cuando cambias tu celular, te cuesta trabajo al inicio pero posteriormente terminas por adaptarte a la nueva propuesta que tienes en frente”, comenta.

Envuelto en polémica

Más allá de la negativa para aceptar o no los puntos que tiene en su interior el reglamento de tránsito, en los días posteriores a su puesta en marcha, también han aparecido distintas polémicas sobre él.

Fernando Ortíz Cervantes, integrante de la Comisión Operativa de Movimiento Ciudadano (MC) en el Distrito Federal, señala que si bien el nuevo reglamento cuenta con avances, como mejorar la seguridad para los peatones y ciclistas, sus puntos negativos también tienen que ser foco de atención y cuestionamiento.

1.- Reglamento sí… política pública no

De acuerdo con el político, el reglamento sí establece bases para la movilidad pero no se preocupa por impulsar el desarrollo de política pública en la ciudad, es decir, no piensa en generar las condiciones de infraestructura necesarias para establecer un cambio que no se quede únicamente en el papel.

“Se trata de impulsar la movilidad con el reglamento y a la par también crear las cualidades necesarias para que esta se cumpla, por ejemplo, además de las infracciones al transporte público, la realidad es que no se está haciendo nada para mejorarlo en el terreno físico, la gente sigue sin poder viajar de manera digna”, señala en entrevista con Alto Nivel.

2.- Sin labor de educación al peatón

El integrante de Movimiento Ciudadano comenta también que no se trata sólo infraccionar a aquellos que faltan en materia de vialidad, sino también de crear condiciones por medio de educación para que esto no se presente a futuro.

Para esto es necesario que se realice una difusión fuerte y clara sobre todas normas con las que cuenta el reglamento y los beneficios que puede traer a la movilidad de las personas desde que se pone en marcha, no una vez que ya las personas están teniendo problemas con las sanciones.

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3.- Discrecionalidad y corrupción

En el terreno de las infracciones, Ortíz pone énfasis en el tema de las Unidades de Cuenta del DF, las cuales utilizarán los policías para multar a los ciudadanos, decidiendo ellos a discrecionalidad cuánto terminarán pagando las personas, un tema que a su juicio puede acabar por favorecer a la corrupción.

“El hecho de que los policías decidan personalmente el monto de la multa puede llevarnos a dos cosas, la primera que las personas busquen soltar la típica mordida para que les pongan la sanción más baja, y la segunda, más drástica, que los propios policías utilicen esto para amenazar a los conductores”, precisa.

4.- Opacidad en fotomultas

Quizás el tema más preocupante entorno al reglamento de tránsito y que ha abarrotado los diarios a lo largo de este último mes, es la poca transparencia que ha existido respecto a la relación que mantienen la empresa prestadora de servicios Autotraffic y el GDF.

En un inicio era muy poca la información en torno al tema, sin embargo, conforme fueron pasando los días las cosas se fueron aclarando, encontrándose, no por propia voz del GDF sino por investigaciones de los medios de comunicación, que la compañía tenía obligación de dar como mínimo 150 mil multas al mes, a razón del pago por el servicio que estaban ofreciendo.

Los ciudadanos empezaron a cuestionar la cantidad de flashes que veían al pasar por las zonas en que estaban posicionados los equipos de fotomulta.

Para el integrante de Movimiento Ciudadano es básico que se termine con la opacidad del contrato cuanto antes, mostrando a la luz todos los detalles que lo envuelven y no esperando como está sucediendo hoy a que poco a poco se vayan destapando.

5.- Capacidad de equipos de Autotraffic

Otro punto es que no hay certeza real de que los equipos de fotomulta con los que se está trabajando estén calibrados correctamente y puedan captar aquellas multas que verdaderamente lo merecen.

Fernando Ortíz Cervantes indica que al no estar avaladas por la Secretaría de Economía  (SE) a través de la Norma Oficial Mexicana (NOM), su capacidad escapa de los estándares nacionales bajo los cuales se rigen todas aquellas unidades de medida de nuestro país.

6.- Sin opciones de respuesta

Finalmente, el político local destaca que en esencia las fotomultas podrían ser consideradas como inconstitucionales, ya que al señalar la ley que son prueba plena para la sanción, se recorta cualquier posibilidad de que las personas puedan cuestionar si efectivamente fallaron o no.

“El usuario necesita forzosamente tener la capacidad de poder revirar una multa que le llega por esta vía, la realidad es que por más tecnología que tengan los dispositivos nunca tendrán la capacidad de determinar los factores que rodean al suceso y mientras no exista la posibilidad de hacerlo será un abuso”, indica.

Resultados iniciales

Son pocos los datos certeros que se tienen a 30 días del inicio del reglamento. De acuerdo con la evaluación hecha por la SSPDF, entre el 15 de diciembre y el 7 de enero se registraron un total 450 percances viales, que representan una disminución en comparación con el mismo periodo entre 2014 y 2015 del 13.5%. Es importante mencionar que de este número de percances, 37 resultaron en homicidios, 209 fueron lesiones y 204 daños.  

De las 16 delegaciones que conforman al Distrito Federal, un grupo mayoritario de 12 obtuvo disminuciones en sus cifras de accidentes, siendo los únicos casos al alza los de las demarcaciones de Miguel Hidalgo, Cuajimalpa, Magdalena Contreras y Milpa Alta.

Respecto al sistema de fotomultas, la secretaría menciona que de octubre a diciembre de 2015 se lograron captar 296,965 imágenes, de las cuales se desechó un 92%, quedando establecidas 24,762 multas finales.

Para concluir, es relevante agregar que de acuerdo con datos del propio titular de la SSPDF, Hiram Almeida, al día los módulos de atención para aclarar infracciones están recibiendo un promedio de 60 quejas producto del nuevo reglamento. El propio Almeida ha señalado que el reglamento actualmente se aplica en un periodo de gracia, y será a partir del 15 de febrero cuando se aplique con todo su peso en las calles de la Ciudad de México.

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