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‘El Bronco’: una luna de miel prolongada

A 100 días de la primera gubernatura independiente, Jaime Rodríguez aprueba la asignatura de imagen pública, pero queda pendiente su calificación en gobernabilidad.

14-01-2016, 9:45:48 AM
‘El Bronco’: una luna de miel prolongada
Daniela S. Valencia*

Jaime Rodríguez Calderón, “El Bronco”, vive con los nuevoleoneses una luna de miel prolongada. A 100 días de gubernatura cumplida esta semana mantiene un alto grado de aprobación (7 según una encuesta publicada por el diario ABC y AGA Marketing, y 6.5 de acuerdo con la publicada por Grupo Reforma, el 7 y 11 de enero, respectivamente).

Para cualquier gobernante, esta nota da para echar campanas al vuelo en este primer corte de caja obligado en el ritual de la política y la comunicación gubernamental. Como referencia comparativa, recordemos la encuesta periódica que el mismo Grupo Reforma publica sobre Cultura Política y que en agosto del 2015 arrojó que sólo el 16% de los mexicanos confiaba mucho o algo en los partidos políticos y que tan solo el mes anterior, el presidente Enrique Peña Nieto rompió récord con la aprobación más baja de su administración con un 34%. 

Rodríguez Calderón fue astuto intentando curarse en salud, diciendo claro desde el minuto uno de su gestión que este primer periodo lo dedicaría a “ordenar el gobierno”, para ir mediando de alguna manera expectativas. Esto, acompañado de su ya muy comentada estrategia de comunicación cargada de golpes mediáticos como las fotos que se fueron a primeras planas nacionales de “la silla enferma de poder y egolatría” de Medina mandada a un museo, la puesta de candado y cadena de la casa de gobierno, y su excelente y permanente aprovechamiento de las redes sociales.

“La comunicación no sustituye a la política sino que le permite existir”, dicta Dominique Wolton (Gedisa: 1989), y es que en el análisis de este “corte de caja” de la primera gubernatura independiente de la historia del país conviene separar dos categorías, el de la imagen pública y la de la gobernabilidad.

La primera sin duda alguna la ha pasado. Ahora, en la segunda, “El Bronco” afronta sus principales retos: 

1. Todos esperan el “Medinazo”

Un pez muy gordo por pescar (o mínimo llamar a cuentas): el exgobernador Rodrigo Medina. Que lo “encarcelaría por corrupto” fue una de sus promesas de campaña más reiterativas (ahora ya matizada a realizar investigaciones al respecto). A diferencia del  “Quinazo” o el “Elbazo” que fueron bien capitalizados por el factor sorpresa en los inicios de las administraciones de Salinas y Peña Nieto, “El Bronco” cantó un hipotético “Medinazo” por todos los cielos y si no logra aunque sea dar señales más claras de acciones en este sentido pronto perderá muchos bonos de credibilidad.

2.  Medidas recaudatorias

Gobernar con déficit y las medidas antipopulares que esto requiere, como ya ha procedido con la desaparición de la gratuidad del metro los domingos y la permanencia de la tenencia. Y es que en estos puntos da igual lo muy bronco o la etiqueta de independiente del expriista, son acciones que nunca van a ser bien aceptadas por la mayoría, aunque sean necesarias para sanar las finanzas públicas.

También puedes leer: A 100 días, ¿cómo va el gobierno de ‘El Bronco’?

3. Un Congreso en contra

La gran desventaja de ser independiente es que no cuenta con bancada que lo apoye, y dada la postura que los coordinadores de los dos principales grupos parlamentarios, PRI y PAN, han dado sobre estos primeros 100 días, no pareciera que hoy existan las condiciones necesarias para un mejor entendimiento y apertura para “jalar parejo para la raza que paga y manda”.

La mayor piedra de este zapato será en el segundo semestre del año, cuando se envíe la propuesta de presupuesto estatal. De seguir rijosa esta relación y encontrarse saboteado, Rodríguez Calderón debe ser muy hábil para que en la dinámica de “buenos y malos”, sin mostrarse como un Bronco “light”, débil ante los diputados, en la opinión pública pese la versión “él quería pero ellos no lo dejaron”. Complicado cuando en nuestra cultura política paternalista y presidencialista el entendimiento de la división de poderes y sus facultades no está arraigado. 

¿Qué tanto va a durar la luna de miel? Volvamos a analizar en otros cien días. ¿Qué tan buen estadista está siendo para Nuevo León Jaime Rodríguez Calderón? Lo justo y propio es medir esto con mínimo un año cumplido de gestión y por cada área de su administración.

Lo que sí, es que si sus miras ya están decididas para la grande de 2018, los puntos anteriores no le han de quitar tanto el sueño, porque su carisma y estrategia le han permitido mantenerse muy vivo en agenda nacional. Al tiempo.

*Consultora en comunicación política. Socia-directora de Abella & Valencia 

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