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‘El Chapo’ y el revés mediático de la #MiSeanCumplida

La reunión de Sean Penn con ‘El Chapo’ mató en cuestión de horas la tan ansiada credibilidad que el presidente buscaba con el famoso ‘Misión Cumplida’.

11-01-2016, 1:38:25 PM
‘El Chapo’ y el revés mediático de la #MiSeanCumplida
Daniela S. Valencia*

A Peña Nieto y su gabinete se les acabó el privilegio del habitual letargo dominguero de consumo noticioso y hoy deben tomar con mayor firmeza una postura respecto al revés mediático que dio el sábado el caso de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán con el factor Stone-Del Castillo-Penn.

El objetivo a alcanzar con la recaptura del capo era muy claro: recuperar la confianza de los mexicanos en sus instituciones (o contribuir a ello, que una captura no hace panacea anticorrupción). 

Lo tiene bien entendido el presidente Enrique Peña Nieto y por eso fue éste su mensaje reiterativo en cadena nacional junto con el llamado a la unión de la sociedad.

Igualmente, Peña ha entendido bien la dinámica de la comunicación política del siglo XXI respecto al uso estratégico de los canales, eligiendo su cuenta de Twitter para dar la primicia. Obtuvo la mayor cantidad de RTs en la historia de su cuenta y los medios masivos tradicionales se encargaron de amplificar, logrando el ejecutivo cierta hegemonía comunicativa… hasta la tarde siguiente.

Lo cuestionado en esta primera fase fue el matiz triunfalista “¿Misión cumplida? Más bien error corregido”, señalaron sensatamente muchas voces. Y como ya es habitual ante un clima de arraigada (y justificada) desconfianza institucional, no faltaron las teorías conspiracionistas que enmarcaron la recaptura como “cortina de humo” frente a la caída del dólar y todo otro mal que aqueja a la nación. Esta última postura ya en el terreno de lo absurdo, ¿por qué? Porque ante la vergüenza mundial que la segunda fuga de Guzmán Loera le representó al Estado mexicano, sumado a la estrepitosa caída en 2015 de los niveles de aceptación del  presidente, no hay lugar a dudas de que su recaptura era prioridad en Los Pinos. El Chapo fue detenido en cuanto pudieron y he ahí la delicadeza que adopta la ahora #MiSeanCumplida

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La entrevista publicada el sábado en el portal de la revista Rolling Stone puso de nueva cuenta el dedo en el renglón (o más bien en la llaga) de una realidad tácita: la corrupción y el gran poder que el hampa tiene para dar cabida a gustos megalómanos de uno de sus líderes prófugos, el más buscado para ser precisos, matando de un plumazo la credibilidad de una búsqueda seria a sol y sombra del criminal.

Y es que en imagen pública, percepción es realidad, y ni veinte declaraciones en horario triple A de todo el gabinete poniéndose la estrellita en la frente y llamando a la confianza contrarrestan por sí mismas la burla que representa el relato de Penn para llegar al escondite de El Chapo (dejando de lado el debate de la ética periodística).

Y aunque el manejo del timing da cierto punto a favor del gobierno, ya que Arely Gómez, titular de la PGR anunció el mismo viernes que las maniobras de Guzmán Loera por producir una película autobiográfica fueron precisamente la clave para encontrarlo, ante lo que estamos hoy es una lucha de relatos donde va a ganar el más aceptado, el más creíble por la opinión pública: el del México del absurdo más cerca de una película chafa de Hollywood y muy lejos aún de moverse como dictaba la propaganda de esta administración o el de la esperanza de que a veces, aunque sea sólo a veces, llega la justicia y los malos caen. 

Para empujar este segundo, al gobierno no le bastará con llamar a comparecer a Kate del Castillo y a Sean Penn como testigos. Que no se confundan, el foco de su actuar debe ser agarrar el toro por los cuernos: tienen que rodar pronto cabezas grandes que hayan estado implicadas en la última fuga de El Altiplano. Lograr que El Chapo cante bien y bonito antes de ser extraditado permitirá que entonces sí el presidente pueda decir a sus anchas “Misión cumplida”. 

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*Consultora en comunicación política. Socia-directora de Abella & Valencia  

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