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4 pasos para dar vida a tus propósitos de Año Nuevo

Voluntad, impacto, decisión y acciones: las claves para convertir tus buenas intenciones en realidad.

16-12-2015, 2:16:54 PM
4 pasos para dar vida a tus propósitos de Año Nuevo
Marcela Hernández y Hernández

Se acerca el fin de año y con éste la presión por formular una lista de propósitos para comenzar una vida mejor. Podemos consultar muchas teorías para formular y alcanzar nuestros objetivos, pero de poco nos servirán si antes no nos detenemos en la preproducción de nuestros propósitos, es decir en el trabajo de reflexión y planeación que tendríamos que hacer previo a lanzar el listado final.

En esta ocasión me gustaría compartir contigo un modelo que te funcionará en el diseño de tus propósitos, para hacerlo de manera congruente y genuina con lo que realmente quieres y necesitas. Se trata del acróstico VIDA y serán 4 pasos para diseñar tu lista de forma efectiva:

 1. Voluntad

Generalmente, planteamos nuestros propósitos de forma automática; reciclamos los que no cumplimos el año anterior y agregamos algunos nuevos, pero lo hacemos sin consciencia sobre nuestra auténtica voluntad y motivaciones. Lo primero que puedes hacer es clasificar tus propósitos en 3 categorías: voluntad (lo que hago por amor o convicción); incentivo (lo que hago para obtener algo a cambio); y condición (lo que hago por obligación o auto- exigencias).

Por ejemplo, si mi propósito es abrir un negocio, puedo comenzar por preguntarme ¿por qué lo quiero? El incentivo puede ser ganar más dinero; la condición puede ser porque las cosas van mal en tu trabajo; y por último, tu voluntad puede responder a la idea de crear algo nuevo que cambie tu vida y la de otros.

Aunque tu propósito puede estar cargado de un poco de las tres, es importante detectar cuál predomina. Cuando hacemos las cosas por voluntad nos embarga una energía mucho más profunda y poderosa que cuando sólo lo hacemos por incentivo o condición.

La idea es hacernos conscientes de en dónde está nuestra voluntad y qué tanto hacemos uso de ella para alcanzar lo que nos proponemos. Quizá descubras que tu lista está muy inclinada hacia los incentivos o las condiciones y puede ser una de las razones por las que renunciamos a mitad del camino.

 2. Impacto

Una vez que analizaste la calidad de tus propósitos es momento de reflexionar sobre el impacto que la ejecución de los propósitos tendrán en ti y en tu entorno.

El ser humano es libre de sentir y querer lo que sea, pero esa libertad debe ir acompañada de una buena dosis de conciencia para asumir la responsabilidad tanto de lo que nosotros generamos, como de responder de manera adecuada a lo que la vida nos pone en frente. 

 “Sé dueño de tu voluntad y siervo de tu conciencia”. Ebner-Eschenbach

¿Qué consecuencias traerán tus propósitos? ¿De qué manera son benéficos o dañinos para ti y para quienes te rodean?

3. Decisión

No sólo se trata de desear hacer algo, sino de estar decidido a hacer algo. La decisión será la chispa que encienda nuestro motor cada mañana y que nos mantendrá en el camino a pesar de los desvíos. 

Un deseo no tendrá la fuerza suficiente para perseverar en caso de que algo falle. Gracias al poder de la decisión tendremos la creatividad para formular un “plan b” que nos mantenga en la contienda por alcanzar nuestros propósitos. 

Cuando somos conscientes de lo que verdaderamente queremos, sin el interés de obtener algo a cambio o por obligación, es mucho más sencillo que tomemos la decisión de cumplirlo, pues estamos convencidos y motivados.

Existe una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica, es la fuerza de la voluntad. Albert Einstein

4. Acciones

Por último debes llevar a cabo un plan de acción, en el cual te asegures de responder a las siguientes preguntas:

  •  ¿Qué aportarán mis propósitos al entorno en el que me desarrollo?
  •  ¿De qué manera mis propósitos serán útiles y me acercarán a los demás?
  •  ¿Qué vivencias de gozo y plenitud tendré durante el proceso de llevarlos a cabo?
  •  ¿Cuál será la mejor actitud que pueda tener ante los contratiempos o la frustración de alguno de mis propósitos? 

Tener una visión clara de lo que quiero que suceda y de las estrategias que utilizaré para lograrlo es una excelente idea para cerrar un ciclo e iniciar uno nuevo. No obstante, también es importante trabajar nuestra flexibilidad y apertura para encontrar el sentido y el propósito a las situaciones inesperadas, de modo que podamos responder a éstas de la mejor forma posible.

La autora es Coach Empresarial y de Vida de Cae-el20 

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