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Opinión

Política económica de EPN, buena pero con focos rojos

México va bien en materia económica pero urge un Congreso, una prensa y una sociedad civil vigilantes; preocupa la falta de transparencia y el endeudamiento, asegura analista.

07-12-2015, 11:03:13 AM
Política económica de EPN, buena pero con focos rojos
Eliesheva Ramos

México está en una transición muy delicada que está siendo bien manejada por el gobierno. “Hay algunas críticas en lo particular pero en lo general el manejo de la economía es positivo”. Esa es la opinión global, que incluye todo el paquete económico, de Juan Moreno, doctor en Historia Económica por la Universidad de California.

En entrevista para Alto Nivel, el analista explicó que aunque la economía mexicana está en un buen punto, algunas acciones del gobierno federal son preocupantes y exigen la atención del Congreso, los medios de comunicación y la sociedad civil.

A pesar de que la tasa de crecimiento para el 2016– que será de 2.3% aproximadamente – es muy baja respecto a las necesidades que tiene México, es “maravillosa” comparada con varios países del mundo y, sobre todo, de América Latina. “Ni qué decir de Venezuela, que está en grave crisis, mientras que Brasil y Argentina están cayendo, y otras naciones con las que México está más asociado, que serían Perú, Colombia y Chile, tienen tasas de crecimiento similares a la mexicana, así que no se ve mal”.

Banco de México, con buen desempeño

Moreno destacó el buen manejo de la inflación en el sexenio de Enrique Peña Nieto. “Es de lo que se ha hecho mejor, y a la política monetaria del Banco de México la calificaría con un 9, pues ha funcionado y ha contribuido en gran medida a la estabilidad nacional. Los que no somos tan jóvenes tenemos en la memoria infinidad de estupideces en materia monetaria, las cuales provocaron crisis terribles en México, así que hay que apreciar que en ese frente se estén haciendo bien las cosas”.

El contexto internacional

Actualmente la deuda pública con respecto al PIB, un indicador muy apreciado en los mercados internacionales, está abajo, con un 50%, que si se compara con naciones que tienen un 100% no está mal, pero México no está muy lejos de que ese indicador sea negativo, así que se debe actuar con cautela.

En el contexto internacional las finanzas de México están relativamente sanas, con margen de maniobra, pero en el manejo interno hay un grave problema: No hay suficiente transparencia.

“Hay un margen de discrecionalidad enorme por parte de Hacienda, lo que podría llevar al país a una situación crítica, sobre todo porque se está abusando del endeudamiento”.

El doctor en Historia Económica por la Universidad de California explicó que el endeudamiento no es sólo el déficit saliente. “Hay muchas cosas escondidas que trae Hacienda que en términos estrictos son deuda; además tenemos problemas de contabilidad porque existen varias definiciones de deuda, así que urge una reforma para transparentar todo eso y llamarle al pan, pan y al vino, vino. Además de la transparencia, se necesita que tanto el Congreso como la sociedad vigilen lo que está haciendo la Secretaría de Hacienda”.

Legalidad, la gran ausente

Moreno manifestó su preocupación por la falta de respeto irrestricto a la legalidad que existe en México. “Ese elemento está fuera de las finanzas públicas pero las impacta de manera importante”.

Calificó al Estado de tramposo, y lo explicó con el concepto de los aprovechamientos, que se presupuestan 10 y se ejercen 200. “Uno se pregunta de dónde salieron, y si uno le rasca, encuentra que la mayor parte es uso de disponibilidades financieras, o sea, endeudamiento neto, aunque Hacienda le llama ingresos; así existen infinidad de cuestiones que no son suficientemente transparentes”.

Juan Moreno dijo que la ausencia de legalidad a la larga resulta muy peligrosa, y recordó las fuertes crisis que se vivieron en la época del sistema autoritario priista, las cuales fueron provocadas por la política económica interna. “Sin que pasara nada afuera aquí nos llevaba el diablo, así que me preocupa que no haya un control suficiente y se regrese a situaciones que creíamos superadas, hay indicios y eso es muy riesgoso, y sólo tenemos que pensar en el conflicto de interés que vivieron personajes del gobierno”.

Aseguró que no es catastrofista y considera que el país lleva un buen rumbo pero ve riesgos. “No estamos en la orilla del abismo, aún hay tiempo antes de llegar a una crisis, pero si nos descuidamos en tres años podríamos tener una catástrofe”.

Adiós a eufemismos y mentiras

El analista de la Cámara de Diputados explicó que a principios de años la Secretaría de Hacienda anunció un recorte de 124 mil mdp, el primer recorte preventivo ante la caída internacional de los precios del petróleo; dos meses después, cuando se presentaron los precriterios de política económica y con ellos el Presupuesto Base Cero, se anunció un recorte adicional en 2016, decisión que hacia la comunidad internacional hablaba de responsabilidad, de que el Estado se apretó el cinturón. Pero en realidad sucedió lo contrario, pues Hacienda autorizó ampliaciones presupuestales debido a que primero llegaron los ingresos inesperados de fenómenos fuertes como el IEPS a gasolinas y el remanente de operaciones del Banco de México.

“A mayores ingresos se hubiera esperado contención del gasto y un ajuste, pero Hacienda hizo todo lo contrario”.

Un ejemplo, refirió Moreno, fue que de enero a agosto de 2015 la Presidencia gastó más del presupuesto que se le asignó para todo el año, lo que fue posible gracias a que Hacienda lo autorizó. “Y en otros ramos sucedió lo mismo, y hasta enero sabremos cómo cierra el ejercicio pero según mis estimaciones el supuesto recorte de 124 mil mdp será cero porque fue una farsa, se está registrando el mismo gasto y no se está conteniendo el endeudamiento y eso es algo de lo que no se debe abusar”.

Moreno lanzó un dato que calificó como muy desalentador: La definición más amplia de deuda, que es el Saldo de Requerimientos del Sector Público, se incrementó en 10 puntos del PIB en cuatro años según informes de Hacienda. “¿A dónde vamos con esa dinámica, acaso no aprendimos nada de las crisis de otros tiempos por manejos irresponsables?”.

El catedrático llamó al fortalecimiento del equilibrio entre poderes. “El Legislativo está cumpliendo su función de manera parcial, mientras que el Ejecutivo necesita transparencia, pero para ello también urge una sociedad vigilante y una prensa muy crítica y analítica”.

Las prioridades del Presupuesto de Egresos de la Federación 2016

Moreno precisó que en los presupuestos de cualquier nación hay una limitante muy importante: una parte muy grande del gasto está basado en leyes, así que es un gasto ineludible, pues es la nómina de médicos, militares, burocracia.

En cuanto a las afirmaciones sobre que los más beneficiados en este presupuesto son los legisladores o el Ejército, explicó que ante una delincuencia tan importante el gasto en seguridad es prioritario. “A ese sector no se le debe recortar, más bien eficientar los recursos, pues quitarle dinero a la Secretaría de Defensa cuando está dando una guerra que deberían estar dando las policías me parecería irresponsable e injusto, y lo mismo sucede con la Reforma Educativa que se está llevando a cabo”.

Respecto a la exigencia de que se recorte el gasto corriente pero no el de inversión, pues éste último está ligado al crecimiento económico, dijo que es una idea vieja. “En otros años, cuando el Estado tenía una intervención desproporcionada y la economía estaba muy ligada al presupuesto sí era una necesidad, pero ahora ya no es así, pues el crecimiento proviene de las condiciones que se le ofrecen a la inversión privada así como a todos los demás agentes económicos”.

Aseguró que es posible tener un gasto grande con un crecimiento menor así como un gasto prudente que propicie un crecimiento mayor. “Ante una caída permanente de ingresos petroleros, que significa menos dinero, se quiere ajustar el gasto sin incrementar la deuda, o sea, elegir entre gasto corriente o inversión, y eso se sabe en economía, así que ante esas situaciones cíclicas lo primero que se recorta es el gasto de inversión porque la economía sigue funcionando haya inversión o no”.

“Esa demagogia que pide cortar gasto corriente en lugar de inversión es una tontería pues el gasto corriente son los sueldos de los médicos, de los maestros, de los militares; cortarle recursos al programa Progresa, por ejemplo, es una catástrofe para la gente más vulnerable”.

El Congreso no está cumpliendo

Juan Moreno criticó la permanencia de recursos para programas clientelares. “Aunque hubo recorte al campo se mantuvieron programas muy cuestionados, que están sesgados a los agricultores más ricos y las comercializadoras más grandes; ahí es donde se nota la ausencia de la Cámara de Diputados, que no revisó a profundidad el Presupuesto de Egresos de la Federación”.

Recordó que por un largo tiempo las finanzas públicas dependieron del petróleo, el cual en los últimos 10 años mantuvo un alto precio, lo que favoreció a México, pero los políticos no tuvieron una visión de largo plazo y, en lugar de ahorrar, tal y como lo hicieron otros países, desaprovecharon esa entrada.

El Congreso de la Unión, sentenció, fue responsable en gran parte de ese error. “Se privilegió el gasto, el cual fue creciendo en comparación del PIB, ajustándose a esa distracción de ingresos elevados que nadie sabía cuánto tiempo iba a durar, hasta que en 2014 cae el precio del petróleo y fue necesario un ajuste porque se tenía un gasto muy grande que había que limitar”.

Fue cuando la Secretaría de Haciendo realizó el planteamiento del Presupuesto Base Cero con la finalidad de ajustarse a un menor presupuesto, situación que podría enfrentarse de tres formas, o combinándolas: Reducción del gasto, aumento del endeudamiento o incremento de ingresos de fuentes no petroleras.

“La retórica de Hacienda fue apretarse el cinturón y bajar el gasto, lo que fue parcialmente cierto porque el ajuste no fue tan grande, además, el ajuste principal vino por otras dos vías: En 2015 se tuvieron mayores ingresos, y para el próximo será igual, en comparación con años anteriores gracias a la Reforma Fiscal, pero el efecto más grande vino del IEPS a la gasolina y al diesel.

“En los últimos años se subsidió de manera escandalosa a la gasolina y al diesel, pero al caer el precio internacional del petróleo, que es el precio de referencia de esos dos combustibles, automáticamente el subsidio se convirtió en un impuesto positivo de unos 180 mil mdp para este año, dinero que compensó buena parte de la caída de los ingresos petroleros”.

Ahí se tuvo un primer efecto muy benéfico, pero el otro ajuste, que es muy peligroso, es el endeudamiento, que se ha mantenido muy elevado.

“Yo hice una fuerte crítica sobre el déficit que se aprobó de 1.5% del PIB (189 mil mdp), pues es ilegal, está más allá de lo que señala la Ley de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria; es un foco rojo porque le estás metiendo mucho por el lado de la deuda”.

La combinación, agregó el asesor en finanzas públicas, fue así: ante mejores ingresos se hace un ajuste mediano y la otra parte se compensa con mayor deuda, medida que este año sirvió, pero que pues resultar muy riesgosa si se alarga.

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