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Rusia no atacará a Turquía… directamente

El derribe del avión Su-40 ruso no causará una confrontación militar entre ambos países, pero Rusia sí intensificará bombardeos contra los amigos de Turquía en Siria.

26-11-2015, 1:50:14 PM
Rusia no atacará a Turquía… directamente
Xóchitl Austria

La guerra de Siria tiene más de cuatro años, y después de todo ese tiempo, los atentados del 13 de noviembre en París parecían haber generado puntos de coincidencia entre Rusia y sus contrapartes que finalmente derivarían en una coordinación estratégica.

Pero el panorama se vio afectado cuando el martes 24 de noviembre un bombardero Su-24 ruso fue derribado por un misil aire-aire lanzado desde un avión turco F-16. ¿Las razones? Turquía, miembro de la OTAN, argumenta que la aeronave invadió su espacio aéreo; sin embargo, Rusia señala que se encontraba a cuatro kilómetros de la frontera, ya en territorio sirio.

En entrevista con Alto Nivel, Mauricio Mesulam, catedrático del departamento de Estudios Internacionales de la Universidad Iberoamericana, asegura que la semana pasada se empezaban a gestar algunas pláticas de paz entre las contrapartes involucradas en la guerra en Siria pero “lamentablemente el incidente retrae a las partes a sus posiciones previas, y momentáneamente Rusia no va a querer entenderse con todos los países aliados a Estados Unidos (incluido Turquía).”

Rusia responderá intensificando ataques

El catedrático explica que este incidente escala la tensión en la región. Pero no al grado de una confrontación militar entre ambos países porque “los dos entienden perfectamente las consecuencias que tendría. No hay ni una señal en ese sentido”.

La señal que Turquía envió a Rusia al derribar un avión que se disponía a bombardear a las milicias que apoya Ankara, fue tomada por Rusia con enojo. A tres días del suceso dice que “espera una explicación realista del lado turco” mientras despliega misiles antiaéreos S-400 en Siria para proteger a sus aviones y prepara represalias económicas como detener algunos proyectos de inversión conjunta y restringir importaciones de alimentos.

Mientras el tono retórico entre ambos países aumenta, Mesulam destaca que es un hecho que Rusia intensificará sus ataques contra las milicias que son apoyadas por Turquía (rebeldes del Ejército Libre Sirio) con la intensión de impulsar al presidente de Siria, Bashar Al Asad.

El incidente entre Turquía y Rusia, explica, elevará el costo útil del conflicto, a partir de diplomacia y expresiones de fuerza

Empate técnico

¿Quién contra quién? El catedrático explica que por el momento existe un ‘empate técnico’ en esta guerra que prevé se prolongue por muchos años más. 

Siria vive una guerra civil desde 2011 cuando comenzó la Primavera Árabe, que con el paso del tiempo se ha convertido en una zona de guerra donde convergen muchos otros conflictos. El Estado lucha contra los rebeldes y éstos a su vez contra los ultra extremistas. También están las potencias extranjeras; unas apoyan a Asad y otras a las milicias, mientras juntas dicen luchar contra el Estado Islámico (ISIS). Todos contra todos.

Por una parte, está el presidente sirio Bashar Al Asad apoyado por Rusia e Irán y del otro Turquía (miembro de la OTAN), Quatar y Arabia Saudita (aliados de EE.UU.) apoyando a las milicias que recientemente acordaron pelear contra el presidente de Siria (laicas, islámicas y el Frente al Nusra de AlQaeda).

Y a estos dos grandes bandos hay que agregarle un factor más: el Estado Islámico (ISIS), que actualmente controla el 50% del territorio. ISIS está peleado con todos y tiene militantes alrededor del mundo.

La historia de los últimos cuatro años es que Asad controla el 25% de Siria, después gana un 30 o 35%, y luego lo pierde nuevamente. “De esta forma, nadie termina por ganar”, asegura Mesulam.

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