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4 pasos para profesionalizar una empresa familiar

Técnicas basadas en psicología hacen posible que las familias emprendedoras vivan en armonía y ello se refleje en éxito empresarial que trascienda generaciones.

23-11-2015, 10:03:20 PM
4 pasos para profesionalizar una empresa familiar
Eliesheva Ramos

“Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir”. Este refrán popular está más cerca de la realidad mexicana de lo que nos gustaría aceptar, pues según datos del INEGI, ocho de cada 10 empresas mexicanas no llegará a la segunda generación por problemas de diversa índole.

Salvo contadas excepciones, los negocios familiares nacen de una manera relajada e informal, así que su permanencia a largo plazo es difícil. “Inician con una idea y poco a poco se suman los miembros de la familia, así que no existe una estructura o plan de negocios” explicó a Alto Nivel Ricardo Fainsilber, socio fundador de Fainsilber Asesores para la Empresa Familiar, una firma de consultoría internacional especializada en negocios familiares con enfoque específico en dinámicas familiares e interpersonales.

Falta de estructura, definición de límites y desorden en los roles son algunas de las razones que hacen fracasar a las empresas de todo tipo, pero se acentúan en las familiares, por lo cual se hace imprescindible una guía especializada.

“Aunque incipiente, en México existe la cultura de buscar consultores. A nivel estadístico se ve la diferencia de Estados Unidos contra México, pues en la cultura americana es más común contratar a especialistas, por eso sus empresas son más longevas”, destaca el experto.

¿Cómo son las empresas familiares mexicanas?

Las familias empresarias mexicanas, a diferencia de las estadounidenses o europeas, que tienden al individualismo, tienen una cultura colectivista, explicó el especialista con un doctorado en psicología clínica. “En México, la familia es más importante que los intereses del negocio e individuales; infinidad de personas ingresan al negocio familiar por apego a sus seres queridos sin importar si podrán desempeñar a cabalidad las tareas que le corresponden.

“Por lo general, las empresas tienen claros sus objetivos financieros, pero en el negocio familiar hay metas que no son económicas sino colectivas, y dichas metas determinan el funcionamiento del negocio”.

Fainsilber explicó que la principal motivación de los fundadores de empresas familiares es el legado. “Desean que su empresa tenga éxito para que se convierta en una buena herencia, y esa razón es más importante que metas de otra índole. Eso está bien si están ordenadas, pero si no existe un plan de sucesión o los hijos no tienen la preparación, la capacidad o el interés, la empresa corre peligro”.

Este especialista en psicología clínica desarrolló una metodología que aplica a través de Fainsilber Asesores para la Empresa Familiar:

Evaluación organizacional: Se realiza una investigación exhaustiva de la empresa y del personal que la conforma para conocer a fondo la operación del sistema, así como sus fortalezas y debilidades.

La evaluación de cada individuo ayuda a determinar fuerzas y áreas de desarrollo potencial.

Creación de un plan estratégico: Una vez obtenido el diagnóstico, se elabora un plan con base en los cambios necesarios para profesionalizar el negocio. Se implementan estructuras que faciliten el buen funcionamiento tanto de la empresa como de la familia. “Las relaciones entre los individuos que además de ser consanguíneos son socios tienden a volverse más complejas y propensas a los conflictos”.

“Al manejar el estrés y los conflictos, las familias mejoran su respuesta ante las necesidades cambiantes de sus miembros y las condiciones evolutivas del entorno, lo que optimiza las relaciones entre los integrantes y, consecuentemente, incrementa la armonía familiar”.

Estructuración del sistema: Esta fase, dependiendo de los resultados del análisis, involucra la estructuración del sistema completo de negocio, familia y propiedad, atacando cada área y la interrelación que existe entre ellas para la implementación de medidas como sociedades, comités o un protocolo familiar. “Se regula la participación de cada miembro de la familia; en qué momento debe ingresar, las compensaciones económicas según puestos y roles y la regulación en todos los procedimientos” añadió.

Fiscalización de las medidas implementadas: Una vez que las nuevas reglas están funcionando se hace una revisión para ver qué sí y qué no funciona para realizar los ajustes pertinentes. “Las etapas de desarrollo son muy importantes. Es de vital importancia considerar que todos los negocios tienen un ciclo de vida y diferentes etapas de desarrollo, y hay que ver cómo se están compaginando. Hay distintas necesidades y momentos tanto en la familia como en el negocio, por lo que conforme avanzan estas etapas hay que analizarlas y ajustarlas”.

El tema de los aspectos emocionales de las dinámicas en las empresas familiares ha sido poco explorado no sólo en México, sino en el resto del mundo. “Estados Unidos y Europa tienen apenas unas tres décadas investigando este factor” explicó el especialista, quien además de estudiar el fenómeno lo conoce desde dentro pues participó en el negocio familiar y posteriormente se convirtió en emprendedor.

Aunque apenas se está utilizando en México, el enfoque psicológico aplicado a los negocios es muy prometedor.

“Los conflictos son intrínsecos en los negocios familiares debido a la compleja naturaleza de las relaciones y los roles tan particulares de estas organizaciones, pero con la guía apropiada, una familia puede aprovechar esta oportunidad para solidificar tanto los lazos familiares como las relaciones laborales”.

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