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Cataluña, un inicio ilegítimo hacia la independencia

El Parlamento de Cataluña declaró el inicio del proceso hacia un estado independiente; pero la declaración atenta contra la constitución catalana y la española.

10-11-2015, 12:39:06 PM
Cataluña, un inicio ilegítimo hacia la independencia
Paloma Gómez Pereira

El Parlamento de Cataluña aprobó este lunes, por 72 votos frente a 63, una declaración por medio de la cual, según su artículo segundo, “declara solemnemente el inicio del proceso de creación de un estado catalán independiente”.

El artículo primero de la declaración está dirigido a dar legitimidad a este acto ante los resultados de las elecciones celebradas el 27 de septiembre, donde las fuerzas independentistas conformadas por las coaliciones Junts pel Sí y la Candidatura de Unidad Popular (CUP) lograron 72 de los 135 escaños, interpretando tal resultado como un plebiscito por su causa. Cabe mencionar que no alcanzaron el 50% del voto popular.

La declaración es un golpe frontal a la indisoluble unidad de la Nación española establecida en el artículo 2º de la Constitución, al abrir “un proceso de desconexión democrática, masiva, sostenida y pacífica” con el Estado español e insta al Gobierno catalán a que, en el futuro, cumpla exclusivamente las normas y mandatos emanados de esa Cámara.

Es también un golpe a la legalidad catalana, ya que la constitución interna o Estatut en su artículo 222 establece que, para reformarse, es decir para cambios sustantivos en las leyes, necesitará contar con una mayoría de dos tercios, la cual no ha sido alcanzada.

Si bien es cierto que legalmente la resolución no procede, políticamente es una estrategia fuerte que seguramente les permitirá llegar a negociaciones en una posición revigorizada, en la que se busca que el Gobierno español tenga un tropiezo y cometa algún acto de represión que fortalezca las razones de la separación.

Los argumentos por el Sí se han recargado en la crisis económica, destacando el debilitamiento del sistema de pensiones, el manejo político del tema del endeudamiento y el perjuicio a las empresas catalanas por parte de éste, así como la deficiente inversión en infraestructura.

Los argumentos por el No se han centrado en la política internacional, donde la consideración central del Gobierno es que, al separarse de España, Cataluña saldría de la Unión Europea y se aislaría internacionalmente. Al respecto, los independentistas, defienden que el pragmatismo es fundamental en las relaciones internacionales y la UE no perderá 7 millones de ciudadanos y una puerta importante al continente. 

Sin embargo, las demostraciones de apoyo a España han sido diversas. El Presidente Barack Obama ha confirmado que pretende mantener relaciones con una España fuerte y unida, mientras que la Canciller alemana, Ángela Merkel, ha pedido respetar la soberanía nacional y la integridad territorial de los estados. Por su parte el Primer Ministro británico, David Cameron, ha declarado que, en caso de secesión, ese estado  ya no sería parte de la UE y tendrá que hacer “fila” como los demás candidatos, postura similar a la Comisión Europea, órgano ejecutivo de la Unión.  Y es que el pragmatismo es la norma en relaciones internacionales, y ningún país quiere un caso similar al de Cataluña dentro de sus fronteras. 

El futuro de Cataluña es aún incierto; lo que es seguro es la profunda división que hoy viven los catalanes, entre ellos y hacia el resto de España, y la ruptura del tejido social imprescindible para vivir en una democracia consolidada. 

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