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Empresarios mexicanos, lejos de una cultura incluyente

El desconocimiento y el temor son los principales motivos por los que las empresas no se vuelven incluyentes.

05-11-2015, 11:39:37 PM
Empresarios mexicanos, lejos de una cultura incluyente
Eliesheva Ramos

En México existen más de cinco millones de empresas de todos tipos y tamaños, pero sólo mil 200 son incluyentes, lo que significa que de un universo de casi 8 millones de personas con discapacidad sólo hay 16 mil empleadas.

En el mundo hay más de mil millones de personas con esta condición, la mayoría no tiene acceso a buenas oportunidades laborales a pesar de que son una fuerza de trabajo importante, pues suelen ser personas comprometidas y celosas de su deber debido a que tienen pocas oportunidades de demostrar sus capacidades.

“En México estamos desperdiciando las fortalezas de miles de personas de entre 18 y 30 años por su discapacidad” lamenta Jesús Eduardo Toledano Landero, director general del Consejo Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de las Personas con Discapacidad (CONADIS).

“Lo primero que debe verse en una persona es su capacidad, no su discapacidad, así que una parte fundamental en la cultura de inclusión laboral es que los empresarios se sensibilicen a esta realidad, porque además no sólo estamos hablando de personas con discapacidad, también se están discriminando a embarazadas, personas de la tercera edad e incluso profesionistas de 40 años desempleados” advirtió el funcionario.

Históricamente el ser humano excluye lo diferente y olvida que lo que hace crecer a las sociedades es la inclusión, explica Lourdes Arreola Prado, directora general de Linkenium, una empresa que fomenta la cultura de la inclusión.

El poco o nulo acceso de las personas con discapacidad a un empleo es un grave problema social. El Informe Mundial sobre Discapacidad revela que la mitad de las personas con discapacidad no puede costearse el acceso a la salud, situación que repercute en sus familias. “La dependencia económica de una persona con discapacidad pone en riesgo a toda una familia” agrega Arreola Prado.

¿Cuáles son las políticas discapacitantes?

El desconocimiento, indica Arreola, es el principal motivo por el que las empresas no se vuelven incluyentes.

“Los empresarios tienen miedo al costo de las modificaciones, creen que serán millonarias pero desconocen que una serie de ajustes razonables son suficientes” indica Arreola. “Tampoco saben que una persona ciega es capaz de usar una computadora siempre y cuando esté dotada de un software específico”.

Las empresas que han trabajado para ser incluyentes dan testimonio de las grandes capacidades de este grupo vulnerable. “Organizaciones pioneras en este tema han constatado las ventajas económicas de este población vulnerable, así que su contratación no debe ser vista como un acto de caridad” añade Arreola.

Eduardo Domínguez, director de Grupo Promoconceptos compartió su testimonio. “Cuando llegaban personas con alguna limitación nos espantábamos y nos cuestionábamos si beneficiaría a la empresa” confiesa. A pesar de los miedos se aventuraron a contratar a un chico con discapacidad intelectual.

“Con Daniel lo primero que aprendimos fue el significado real de la palabra persona, y con el paso del tiempo constatamos cómo su presencia elevaba la moral y el optimismo de la oficina; la verdad es que no sé si él aprende más de nosotros o nosotros de él” cuenta Domínguez. “La satisfacción de apoyarlo en su realización es muy gratificante”.

El director de Grupo Promoconceptos atestigua que las personas con discapacidad tienen una gran capacidad guardada debido a que por largo tiempo no pudieron desarrollarla. “Piden a gritos demostrar lo que tienen guardado, tienen habilidades y, sobre todo, ganas.”

Eduardo Domínguez critica que los empresarios y líderes pretendan que el Estado vele por los grupos vulnerables, cuando la iniciativa privada también tiene el compromiso de ayudar.

Beneficios fiscales para empresas incluyentes

El director general del CONADIS explica que los empresarios que inviertan en capacitación sobre temas de tolerancia e inclusión pueden realizar deducciones fiscales.

Algunos de los beneficios son deducción del 100 por ciento del ISR retenido a cada trabajador con discapacidad, así como por las adaptaciones realizadas a los inmuebles que tengan como finalidad facilitar el acceso a las personas con capacidades diferentes y deducción adicional del 25 por ciento del salario efectivamente pagado.

Además, la Ley de Adquisiciones, Arrendamiento y Servicios del Sector Público ofrece puntos a las empresas que tienen contratadas a personas con discapacidad.

La inclusión representa beneficios para el país, para las empresas y para las personas. El presidente del CONADIS puso el ejemplo de Volkswagen, una empresa incluyente que ha recibido grandes beneficios. “Tiene mil 500 empleados con discapacidad y eso ha sido un factor muy importante de crecimiento para esa empresa, la cual ha modificado su planta y ha capacitado a sus empleados. Es un ejemplo real de la viabilidad de la inclusión”.

México requiere empresas con visión profesional que demuestren la viabilidad de contratar a personas con discapacidad, una condición que acecha a todo el mundo.

“Cometemos el error de ver la discapacidad como algo ajeno cuando en realidad podemos adquirirla en cualquier momento” comenta Arreola.

Hacia un liderazgo incluyente

La Organización Mundial de la Salud advierte que la cifra de personas con discapacidad se incrementará debido al crecimiento de la población, los accidentes, el envejecimiento y los eventos violentos.

Parte de la estrategia de inclusión laboral también incluye a las personas que adquirieron una discapacidad en algún momento de su vida laboral. “También trabajamos para rehabilitarlos y que se reintegren a la vida productiva de la mejor manera posible” explica Lourdes Arreola.

Con una cultura incluyente implementada a nivel nacional ya no será un problema que una persona tenga o adquiera una discapacidad, pues la sociedad estará sensibilizada y se contará con espacios adecuados.

La cultura de la inclusión que implementen los empresarios tiene un impacto más allá de la organización, pues las personas llevan esa actitud con sus clientes, a sus casas, con sus amigos y eso suma.

“No se trata de grandes ideas, se trata de implementar pequeñas acciones; es el momento de impulsar un liderazgo incluyente, que se asimile que la inclusión suma para el éxito social y empresarial; si se reduce la discriminación y se crean herramientas que protejan a los grupos vulnerables ya no importará si eres mujer, adulto mayor o persona con VIH.

“Ten siempre presente que la persona con discapacidad es igual que tú, una persona” finaliza Lourdes Arreola Prado.

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