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Son niñas mexicanas y van tras la Luna con Google

Un curso de robótica a cargo de un joven de 21 años, pone a México por primera vez, en el concurso A Google Lunar Xprize Challenge. Las niñas y su coach están en Japón.

26-10-2015, 9:29:34 AM
Son niñas mexicanas y van tras la Luna con Google
Eliesheva Ramos

Cuando Jana, Jade y Ámbar entraron a un curso de robótica jamás imaginaron que de la mano de su coach ganarían un concurso internacional que las llevaría hasta el otro lado del mundo para conocer a los robots que ‘caminarán’ por el suelo lunar en 2016.

El cielo dispara la imaginación, asegura el astrofísico mexicano José Franco. Y ciertamente así sucedió con estas niñas del Estado de México que resultaron ganadoras de Moonbots, una competencia internacional de robótica organizada por Google.

¿Pero cómo fue que estas pequeñas de 9 y 12 años lograron la hazaña? La historia comenzó en Liks, un club de robótica y programación dirigido a niños, niñas y adolescentes donde adquieren habilidades como innovación tecnológica, emprendimiento y liderazgo, las cuales aplican en competencias internacionales.

El método de Liks, que es dirigido por Adolfo Ferrer Jaime, un joven de 21 años apasionado de la tecnología, se basa en el desarrollo de habilidades como análisis sistemático, solución de problemas, trabajo en equipo, perseverancia e innovación.

El club ya había participado en la competencia Moonbots un año antes sin buenos resultados, así que Adolfo pensó que esta nueva edición les ofrecía otra oportunidad para demostrar lo aprendido por sus tres alumnas.

Fue así como Jana González Castrejón y las hermanas Jade y Ámbar Díaz García unieron fuerza y talento para la creación de un video de tres minutos que debía responder una sencilla pregunta: ¿Qué es lo que más te inspira de la Luna?

Las niñas, dirigidas por la mano firme de Adolfo, que a pesar de su corta edad tiene más de la mitad de su vida en el mundo de la robótica, realizaron un video de tres minutos sobre el conocimiento del cosmos de las culturas prehispánicas.

El material audiovisual fue uno de los ganadores entre 224 producciones provenientes de 30 países. El equipo Mekaliks se anotaba así su primer triunfo y pasaba a la segunda etapa.

Moonbots, A Google Lunar Xprize Challenge tiene como objetivo acercar a niños y jóvenes a la tecnología e innovación; para lograrlo convoca a estudiantes de todo el mundo a construir robots; los mejores diseños son elegidos para realizar recorridos lunares de 500 metros mientras toman video y lo envían como streaming a la Tierra.

Con ese objetivo en mente, las chicas y su coach diseñaron y construyeron un paisaje lunar y un robot capaz de simular cinco misiones espaciales diferentes.

Las integrantes de Mekaliks tomaron el nombre de la diosa de la luna maya, Ixchel, para bautizar al robot que les daría el triunfo y la oportunidad de viajar a Japón el pasado 24 de octubre, para conocer los robots que serán lanzados a la Luna en una misión real.

Es la primera vez en los cuatro años de vida de Moonbots que gana un equipo latinoamericano. “Es un  orgullo representar a México y ser uno de los 4 equipos ganadores de una de las competencias de robótica más importantes del mundo”.

Ferrer espera que este éxito inspire a la gente y la impulse a destacar en lo que se propongan, pues el triunfo de Mekaliks no es casual, sino producto de su esfuerzo y creatividad pero, sobre todo, de la guía precisa y disciplinada de Adolfo Ferrer, quien más que tecnología enseña lecciones de vida.

“En Liks nos interesa que los niños y niñas desarrollen aptitudes como el liderazgo, el emprendimiento, la investigación pero, sobre todo, la perseverancia”.

La robótica, precisa Ferrer, en realidad es el pretexto para inculcarle a los niños la importancia de terminar lo que se empieza así como a desarrollar tolerancia a la frustración.

Porque en el proceso de creación se vive de todo. Ferrer recuerda que desde que Jana llegó a Liks mostró que era inquieta y extrovertida, mientras que las hermanas Díaz García eran tímidas y calladas, así que unirlas en un equipo fue un reto para el personal de Liks.

“Al principio la integración fue difícil, Jana se acercaba pero Jade y Ámbar se mostraban serias y no aportaban ideas. Con el tiempo fueron tomando confianza y ahora no las podemos callar, lo que me da gusto porque significa que estas competencias fomentan la comunicación y la negociación para llegar a acuerdos” explica Ferrer.

A pesar de que la integración fue exitosa, el trabajo en equipo no fue fácil, pero Adolfo Ferrer, como coach, jamás permitió que sus alumnas dudaran o abandonaran el proyecto.

“Cuando alguno de mis alumnos flaquea y quiere abandonar el proyecto le explico que lo fácil aburre mientras que los retos engrandecen, y que la satisfacción de un objetivo cumplido es enorme” revela el joven.

Ferrer también echa mano de casos de éxito infantiles. “Les cuento los logros de niños de su edad, que a pesar de que la robótica no es una actividad sencilla invirtieron tiempo y esfuerzo y lograron cosas asombrosas”.

Pero el principal ingrediente para no claudicar, asegura Adolfo, es la diversión. “Los cursos no son tediosos, tratamos que se vincule con la diversión, porque un niño divertido siempre tendrá el interés de aprender más” finaliza.

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