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Disminuye tu estrés: 3 cartas para aligerar tu vida

¿Qué cosas del pasado estás cargando que no te permiten tener paz? La coach Marcela Hernández te presenta una técnica para resolver tus pendientes.

02-10-2015, 7:51:39 AM
Disminuye tu estrés: 3 cartas para aligerar tu vida
Marcela Hernández y Hernández, Coach Empresarial y de Vida

Nuestra vida está llena de factores externos que nos generan un estado de estrés y ansiedad: el exceso o la falta de trabajo, deudas, conflictos interpersonales, tráfico, etc., pero más allá de lo que nos sucede, es la forma en que reaccionamos ante las cosas que nos pasan, la principal fuente de estrés.

Es muy común que llevemos encima cargas pesadas e innecesarias de las que probablemente no somos conscientes. Quizá es una carga que desde que éramos pequeños nos fue asignada y nunca la cuestionamos o tal vez se trata de cargas que nosotros mismos nos hemos impuesto y que ya no sabemos cómo deshacernos de ellas.

Otra de las grandes causas de estrés, son todas aquellas conversaciones que no hemos tenido, aquellas palabras que no nos atrevimos a decir, pero que siguen vivas en nuestro interior y nos merman el equilibrio y la paz.

Hay declaraciones que cuando las expresamos cambian nuestra realidad y nos traen un mundo de nuevas posibilidades.

Cuando decimos palabras o frases poderosas como “gracias”, “perdóname”, “te perdono”, “te amo”, etc., no sólo estamos transformando nuestra vida o nuestras relaciones, también estamos soltando muchas de las cargas que hasta el momento nos impedían fluir y viajar por la vida con un equipaje más ligero.

Una de mis herramientas favoritas, para trabajar con mis coachees, es la elaboración de cartas que les permitan resolver algunos conflictos del pasado, liberarse de resentimientos o culpas, cerrar círculos o fortalecer sus vínculos con los demás.

Te invito a que tú también elabores 3 cartas, que te permitan soltar esas cargas innecesarias.

1. La responsabilidad de perdonar o pedir perdón

Todos comentemos errores. Intencionalmente o no, hacemos o nos hacemos daño y es algo con lo que tenemos que aprender a vivir, lo importante es que nos hagamos cargo de nuestras equivocaciones y que logremos entender que siempre estamos expuestos a ser lastimados por otros.

Cuando pedimos perdón nos estamos responsabilizando de nuestras acciones  y cuando perdonamos también estamos siendo responsables con nosotros mismos al liberarnos de una de una de las emociones más pesadas y restrictivas: el resentimiento.

¿A quién has herido o a quién necesitas perdonar?

2. Gracias: la llave de la abundancia

Más allá de una cuestión de buena educación o cortesía, la declaración de agradecimiento es la clave para sanar y renovar nuestra relación con las personas que nos rodean, con nosotros mismos o incluso nuestra relación con la vida.

Agradecer, reconocer y valorar todo lo que se nos brinda, permite que centremos nuestra atención en lo que sí tenemos y así dejar atrás nuestras carencias y frustraciones.

¿A quién quieres o debes reconocer por lo que te ha brindado?

3. Sin miedo a decir “te amo”

Dicen que hechos son amores y no buenas razones, pero nunca está de más verbalizarlo. La declaración de estas dos pequeñas palabras pueden hacer la diferencia en la calidad de la relación que tienes con tu pareja, padres, hijos, amigos etc.

¿A quién le has quitado el privilegio de saberse amado? ¿Cómo cambiaría tu relación con esta persona si se lo dices?

Puedes o no entregar estas cartas, esa será tu decisión o tus circunstancias (quizá la persona a quien la escribes ya no está presente en tu vida), lo importante es que te des el permiso de sacar de tu sistema palabras que hasta el momento han vivido encerradas en ti y que te han impedido ser más ligero.

La autora es coach ontológico, especializada en coaching de vida y empresarial. Directora de Cae-el20, empresa de coaching y capacitación. Puedes seguirla en Twitter en su cuenta @March_coach.

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