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Un poco más de optimismo para la economía de México

Hay ligera mejoría en el ánimo de los directivos de empresas, pero persisten sus preocupaciones en temas no económicos ni financieros.

29-09-2015, 11:11:20 AM
Un poco más de optimismo para la economía de México
Jorge Arturo Monjarás

Los capitanes de las empresas mexicanas se mostraron ligeramente más optimistas en julio que en marzo pasado, tanto en sus expectativas a futuro como en su evaluación de la situación presente. En lo relativo al entorno económico hay un claro avance, según lo encontrado por la más reciente edición del Barómetro de empresas, de Deloitte, que utiliza una encuesta entre 635 directivos de empresas importantes en México. Los temas de corrupción e inseguridad, sin embargo, se mantienen entre las principales preocupaciones del mundo corporativo, aun por encima de la volatilidad en los mercados.

Mejores ánimos en lo económico

Un 30% de los encuestados piensa que el clima de inversiones, la situación económica, el empleo, la disponibilidad de crédito y aun la seguridad pública mejorarán en los próximos 12 meses, un avance en comparación con el 26% de marzo. El optimismo es mucho mayor en los temas económicos que en seguridad, sin embargo. Si bien avanzó, solo 20% de los participantes cree que habrá mejores condiciones en los próximos 12 meses.

Aun cuando se les pide evaluar su entorno actual, los encuestados mejoraron sus opiniones con respecto de marzo, pues el número que se considera mejor que hace 12 meses subió de 14 a 19%. El salto más relevante es el del clima de inversiones, que ha sido de 15 a 28%; el peor, el de la seguridad pública, que apenas fue de 5 a 7%.

Ello debido a que aún son una mayoría, 67%, quienes piensan que la seguridad estaba peor en julio que 12 meses antes. Si bien sólo 36% considera que las cosas serán peores dentro de un año, un mayoritario, 42%, considera que las cosas se mantendrán igual en este aspecto.

Respecto de sus empresas, 71% de los directivos consideran que estarán mejor en 12 meses, los mismos que en marzo; incluso, un 55% piensa que está mejor ahora que hace un año. Una buena razón está en que 55% de las empresas considera que tiene una demanda normal, mientras que 24% reportó que la demanda es alta. Las buenas perspectivas se reparten de forma equitativa entre empresas de diferentes tamaños.

En particular, una mayoría consideró que su producción y rentabilidad están hoy mejor que hace un año, mientras que en salarios, capacidad productiva, precios y empleo dominan quienes piensan que están igual. Con respecto del futuro, el pesimismo en estos mismos rubros es francamente pequeño, de un solo dígito. Sin embargo, llama la atención que el optimismo de julio bajó con respecto de marzo. Si bien 50% de los consultados piensa que aumentará su producción y rentabilidad, apenas 37% piensa que aumentará su oferta de empleo.

Por dónde se ven las amenazas

El número de encuestados que estimaba una inflación anual mayor a 4% en 2015 disminuyó de 52% a 44%, mientras que el otro 44% la estimaba entre 3.5 y 4%. Apenas 10% la espera en menos de 3.5%. Esto, en medio de datos históricamente bajos en el segundo trimestre del año y crecientes dudas sobre el efecto cambiario en los precios durante el segundo semestre. Para 2016, la expectativa aumenta ligeramente, con 48% que esperan un 4% o más de incremento inflacionario.

Como resultado de las presiones sobre el peso, entre otras monedas de países emergentes, las expectativas de los directivos con respecto del tipo de cambio dieron un vuelco, al pasar de 27% a 73% quienes esperan un dólar cercano a 15 pesos para finalizar 2015.

Curiosamente, a pesar de la gran volatilidad en el mercado de divisas durante todo el año, no obstante la expectativa de normalización monetaria en Estados Unidos y de la crisis en Grecia, los encuestados no calificaron como los factores más amenazantes los de índole financiera. Un total de 56% dijo que la inseguridad y la corrupción son las principales amenazas, mientras que apenas 11% definió la desaceleración como un problema. En un semestre de bajas dramáticas en el precio del  petróleo, apenas 10% encontraron este factor como amenazante.

Su punto de vista coincide con las preocupaciones de los analistas del sector privado, apunta el Barómetro, pues la inseguridad pública es el obstáculo más mencionado en los últimos 12 meses.

Estas preocupaciones van de la mano con la opinión sobre el desempeño del gobierno. Si bien sus calificaciones tendieron a una ligera mejoría, quienes consideran que el trabajo es “malo” son mayoría: 59%. Rubro por rubro, 80% de los directivos ubicaron como “malo” el trabajo de combatir la corrupción y el de luchar contra la impunidad; 75% hicieron lo mismo con el tema de reducir la inseguridad pública y el de abatir la pobreza.

Asegurar la rendición de cuentas, mejorar la educación pública y hacer crecer la economía también fueron temas reprobados por la mayoría, si bien el porcentaje negativo respecto de reducir el desempleo baja a 51%. Los únicos temas aprobados son los de estimular la inversión privada, mejorar/ampliar la infraestructura y mantener la inflación bajo control.

Sobre las elecciones

El Barómetro incluyó en esta ocasión algunas preguntas adicionales con motivo de las elecciones federales de julio de 2015. Un 83% de los encuestados confirmó haber votado. Sin embargo, tanto quienes votaron (61%) como quienes se abstuvieron (68%), piensan que los diputados federales nunca tienen en cuenta la opinión de la gente para tomar decisiones.

Un 78% se dijo insatisfecho con el desempeño de los diputados y 82% consideró que los senadores son poco transparentes, accesibles y cercanos a la ciudadanía.

La apreciación de la mayor parte de los ejecutivos de empresa sobre el desempeño del gobierno sigue siendo negativa, concluye el Barómetro de Empresas de Deloitte, particularmente en combatir la corrupción (80%), combatir la impunidad (79%), reducir la inseguridad (75%) y reducir la pobreza (74%).

Se pregunta si estas condiciones son idóneas para el desarrollo de las empresas y considera que, si bien suelen adaptarse a su entorno, prosperan más cuando este es más adecuado. La corrupción es tema constante desde que arrancó este estudio. “Los costos de transacción son más grandes cuando hay vacíos institucionales”.

No obstante, el estudio también encuentra que no hay pesimismo hacia el futuro, quizá debido a la adaptabilidad. En medio de un entorno financiero volátil y de un entorno internacional conflictivo, por decir lo menos, llama la atención que para los directivos de las empresas hay temas más preocupantes.

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