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Howard Schultz: la receta del buen café

Descubre cómo este visionario empresario transformó a la cafetería Starbucks en una firma multinacional y reconocida a nivel mundial.

05-08-2010, 4:04:26 PM
Howard Schultz: la receta del buen café
Altonivel

La ciudad de Seattle es reconocida por ser uno de los lugares de EU con mayor carácter europeo. Pero Seattle también es sinónimo de un buen café; en cada calle es posible respirar ese aroma.

Y es que claro, hablamos del lugar donde se construyó el primer Starbucks del mundo, ciudad desde donde su actual CEO, Howard Schultz, la transformó en una marca reconocida a nivel mundial.

La firma, que nació en 1971, tuvo por muchos años altas y bajas, hasta que a comienzos de los ochenta un visionario -Schultz- tomó el control. Aunque no fue la primera persona en captar toda la esencia del aroma de un grano de café bien tostado, si tiene el mérito de ser el responsable de lograr convertir la sensación de disfrutar de un buen café en una operación de miles de millones de dólares.

El primer café
En 1981, Schultz entró por primera vez a una tienda Starbucks. Tras ser cautivado con una tasa de Sumatra, el actual CEO de la firma decidió unirse a la firma un año después. Luego, en 1983, Howard viajó a Italia y se enamoró de las barras de café italiano y el romanticismo de la experiencia del café.

Inmediatamente, se percató que estaba frente a un gran negocio: llevar el típico café italiano a Estados Unidos. Pero eso no era todo. Su idea era más profunda ya que apostaba a un lugar para conversar, hacer comunidad, un nuevo espacio entre el trabajo y el hogar.

Luego, y sólo por un corto periodo, abandonó Starbucks para iniciar su propia cafetería llamada “Il Gornale”. Posteriormente regresó en agosto de 1987 para comprar Starbucks, con la ayuda de los inversores locales.

Los cambios no tardaron en llegar. Rápidamente Howard implementó dos programas para los empleados de Starbucks: la cobertura de salud integral a tiempo parcial y la equidad en la empresa respecto a la forma de adquirir opciones sobre las acciones de la firma.

Hoy, con más de 16 mil tiendas en los principales barrios de todo el mundo, Starbucks es el distribuidor principal de café de especialidad. Y su objetivo no ha cambiado: una conexión, una conversación y un extraordinario sentido de la comunidad.

La mejor receta
Schultz sabía que la experiencia de un buen café no sólo se limitaba a las características del grano. Su apuesta era más profunda y estaba conciente que no sólo se trataba de sorprender con un buen capuccino.

Para cautivar al consumidor implementó en sus cafeterías determinados elementos inmobiliarios, con un particular diseño, color y música que serían el ambiente perfecto para atraer a los amantes de café de una forma acogedora y cálida. El modelo Schultz.

Por ello, tras su llegada a Starbucks, Howard Schultz se ha convertido en uno de los grandes modelos empresariales de los últimos años. Sus conferencias reúnen a los principales ejecutivos, su biografía profesional (“Pon tu corazón en ello”) ha sido un éxito en todos los países donde se ha publicado y sus intervenciones públicas son seguidas con atención.

Sus frases y conceptos más típicos son “ser el tercer lugar en la vida de una persona”, “no vendemos café sino experiencias maravillosas”,  “lazos emocionales”, “corazón”, “benevolencia” o “conciencia”. Además, es un convencido que para tener éxito en un negocio se debe hacer feliz a los proveedores, empleados y clientes.

Bajo la presidencia de Schultz, Starbucks ha crecido de una forma exponencial pero, al mismo tiempo, este desarrollo se ha basado en una estrategia empresarial que combina una conciencia social y un sentido benevolente.

En ese sentido destacan sus iniciativas para contribuir a mejorar la vida de los proveedores de café y proteger el medioambiente de las zonas de cultivo. En 1992, por ejemplo, presentó la Declaración de Misión Ambiental, en la que establecía su compromiso con un papel de liderazgo medioambiental en todas las facetas del negocio.

Aroma mexicano
En México, Starbucks abrió sus puertas en 2002 y con el correr del tiempo se transformó en el país de Latinoamérica con mayor número de tiendas.

Es operado por el corporativo Alsea. La primera sucursal se abrió en el Paseo de la Reforma de ciudad de México, justo frente a la embajada de Estados Unidos.

Hoy, las sucursales se encuentran distribuidas por todo el país, concentradas particularmente en la capital.

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