HistoriasMicrositio

6 claves para ser un experto desarrollador de talento

En su libro Reimagina, Tom Peters, plantea 25 reglas para el desarrollo del talento. Basado en sus ideas, te presentamos los seis puntos ir más allá del CV.

18-09-2015, 8:04:21 AM
6 claves para ser un experto desarrollador de talento
Marcela Hernández, Coach Empresarial y de Vida

El diseño de un logo; un slogan que logre posicionarse en la mente y el corazón de la audiencia; una imagen corporativa profesional: todas son estrategias  orientadas a darle forma a una organización. El poder del branding o la creación de una marca son indispensables para el éxito de la empresa.

Pero de nada servirá tener una gran “forma” cuando no nos ocupemos por crear un gran “fondo”. Me refiero al talento de la organización. Aquel que es el alma de la empresa; el que trasciende y el que puede llevarla a la cima o hundirla hasta que desaparezca.

A menudo me encuentro con empresas que han hecho un gran trabajo con su imagen. Cuando revisas su sitio web o visitas sus instalaciones jurarías que se trata de una empresa en la que cualquiera desearía trabajar, sin embargo, la cara debajo de todo ese maquillaje no es tan bonita como aparenta. Pareciera que estás frente a dos empresas distintas.

En su libro Reimagina, Tom Peters, plantea 25 reglas para el desarrollo del talento. Basado en algunas de sus ideas, te presento 6 claves para convertirte en un líder experto en talento:

1. El talento encabeza la agenda

Aunque muchos directivos se cuentan la historia de que el colaborador es el activo más importante de la organización, la realidad es que en la práctica han demostrado muy poca congruencia.

“Cuando lleguemos a la meta, podremos mejorar las condiciones para todos”. ¿Qué pasaría si cambiáramos la lógica? Cuando mejoremos las condiciones de todos los colaboradores, llegaremos a la meta. No es necesario hacer enormes inversiones o convertir la oficina en un parque de diversiones. Bastaría con una pregunta simple y honesta: ¿Qué puedo hacer yo por mis colaboradores para que den lo mejor de sí mismos?

2. Maneja los intangibles

Aprender a ver más allá de lo evidente, independientemente de lo que diga su currículum; sus habilidades, competencias y logros son importantes, pero todos somos “algo más” que nuestros conocimientos y experiencia. Algo que no se puede tocar, pero que siempre está presente en nuestro desempeño: nuestra forma de ver y afrontar las cosas.

Se dice se contrata por aptitud y se despide por actitud. Un buen líder es aquel que es capaz de influir y manejar de manera adecuada la actitud de sus colaboradores, para el bien del equipo.

3. Toma en serio la capacitación y entrenamiento

Aunque por ley las empresas están obligadas a crear planes de capacitación y desarrollo que fortalezcan las competencias y habilidades de sus colaboradores, la realidad es que muchos de estos planes son sólo para “taparle el ojo al macho”.

Las horas dedicada a la formación y desarrollo del talento, son muy pocas en comparación a lo que una persona requiere para especializarse y perfeccionar su arte. El problema es que en su mayoría, el trabajo en una empresa no está considerado un arte, sino una actividad transaccional, en la que el empleado cumple con ciertas metas y a cambio recibe ciertas retribuciones.

4. Promueve a aquellos que se preocupan por las personas

Generalmente la lógica para seleccionar a un líder dentro de la organización es elegir a aquel que es el mejor en lo que hace. Por ejemplo el líder en una agencia de relaciones públicas será aquel que sabe hacer muy bien la labor de un publirrelacionista. Pero ¿qué pasa cuando al frente de un equipo se encuentra aquel que es muy bueno en su trabajo, pero muy malo en su trato con los demás? Ya te imaginarás el clima de esa organización…

5. El talento es un asunto muy particular

Una de las mayores lecciones de liderazgo puedes obtenerla de una mamá. Aquella que aunque tenga cinco hijos y a todos los ame igual, sabe y entiende que todos son diferentes y que por eso mismo no puede tratarlos igual.

Te recomendamos leer: Dirige a tu equipo con la mentoría de mamá

Uno de los errores más comunes dentro de la empresa es aplicar las mismas medidas y planes para todos los empleados, como si se tratarán de robots programables y no de seres humanos únicos e irrepetibles.

6. Prepara la tierra sobre la que ellos han de sembrar

El líder debe tener claro que la estrella es el colaborador. Quien se manchará las manos, correrá los riesgos y de ser posible revolucionará el mundo, será su colaborador. Su mayor labor es tan simple como compleja: crear el ambiente idóneo, lleno de oportunidades para que su gente desarrolle al máximo su potencial y se responsabilicen de su propio crecimiento. No será el líder quien los haga crecer, por más que quiera, no le corresponde esa tarea.

“Entrenar y desarrollar a alguien no se trata de lo que yo sé, sino de lo que mi alumno aprende”. André Agassi

Más allá de sus esfuerzos por ser grandes estrategas e innovadores, los líderes deben reinventarse a sí mismos, como expertos en el desarrollo del talento. Como dice Peters: “Un mundo en el que los líderes reconozcan que el talento no sólo “soporta” la marca; es la marca”.

Relacionadas

Comentarios