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México está en crisis… de liderazgo. ¿Cómo superarla?

Los mexicanos enfrentan la incredulidad en sus políticos, carencia de civismo, competencia desleal y falta de solidaridad. ¿Cómo sumar líderes a la causa?

10-09-2015, 12:27:33 PM
México está en crisis… de liderazgo. ¿Cómo superarla?
Eduardo Lan, Mesa Consultores

Ser líder suena atractivo, pero es mucho más complejo de lo que parece. Si soy sincero contigo, tengo que admitir que a menudo me pregunto qué tan efectivo es mi propio liderazgo y encuentro, muy a mi pesar, que en ocasiones deja mucho que desear. Te explico por qué. En ocasiones suelo ser una persona algo reservada, lo cual no ayuda a incrementar mi influencia y el apoyo que brindo a las personas, grupos y equipos de trabajo con los que interactúo.

Por otro lado, también puedo creerme dueño de la verdad, pensando que lo que yo sé y tengo que decir es más importante que las opiniones de los demás. Finalmente, me sucede por momentos que tiendo a considerar primero mi bienestar, lo cual es una actitud egoísta común, pero la antítesis del verdadero líder. Cuando me percato de estas situaciones me pregunto:

¿Será que mi liderazgo está en crisis? Aunque me da un poco de pena admitir estas cosas, creo sinceramente que cuestionarme es el único camino hacia un verdadero liderazgo.  

Hoy en día estamos viviendo una crisis de liderazgo en muchos ámbitos de la vida: política, religiosa, profesional, social y  familiar. Esto es evidente para muchos de nosotros y es algo que experimentamos en el mundo en el que vivimos: en nuestro país, en nuestro trabajo e incluso con nuestros amigos y familia.

Especialmente, es algo que sentimos… ante una sensación permanente de peligro y la necesidad constante de estar a la defensiva y protegernos puesto que, sentimos, nadie lo hará por nosotros. Sin embargo, el impacto de esto es inmenso, ya que al estar enfocados en protegernos dejamos a un lado todo lo demás: creatividad, innovación, productividad, colaboración, bienestar, efectividad, etc.

Un ejemplo muy claro de esto sucede en México y lo sentimos en la falta de credibilidad de nuestros políticos, la inseguridad que permea nuestra sociedad y la carencia de civismo que existe entre nosotros; en nuestro trabajo, lo sentimos ante la competencia desleal y la falta de cooperación con la que nos enfrentamos en nuestros departamentos y entre departamentos y personas; en nuestros grupos sociales, por la falta de apoyo de nuestros amigos y conocidos, especialmente cuando estamos pasando por un momento difícil; y en nuestras familias, lo sentimos en forma de abuso emocional o mediante la simple sensación de que no somos escuchados, comprendidos y apoyados.

Según una encuesta global del Foro Económico Mundial, un sorprendente 86% de todos los encuestados reporta que el mundo está viviendo una crisis de liderazgo: únicamente 58% de los encuestados confía en sus líderes gubernamentales, 56% confía en sus líderes religiosos y 58% confía en los líderes del sector empresarial.

Estas cifras son aún más preocupantes en nuestro país, donde existe cerca de un 85% de desconfianza en las instituciones gubernamentales y cerca de un 80% de desconfianza en las empresas, esto según datos de la Encuesta telefónica sobre confianza en las instituciones, realizada por el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública en octubre de 2014.

¿A qué se deberá tal falta de confianza en nuestros líderes y dicha crisis de liderazgo?

Estamos viviendo momentos sin precedentes de avances tecnológicos y progreso en todos los campos del conocimiento, por lo que dichos avances deberían traducirse en mejores personas, mejores líderes, mejores instituciones, mejores empresas, mejores países y mejor calidad de vida para todos. La realidad, sin embargo, es otra. 

Hacia una redefinición del liderazgo

Ser líder es un rol que pocos entendemos o estamos dispuestos a asumir, practicar y desarrollar. De hecho, es importante aclarar que líder no es igual a jefe y que la autoridad no confiere liderazgo. Además, existen ciertos supuestos erróneos en torno al liderazgo que a mi parecer son parte de la fuente de tal crisis:

– Ser líder no implica características especiales como carisma, visión, don de palabra o sabiduría.

– Ser líder, entendamos de una vez por todas, no confiere tampoco privilegios especiales, sino la responsabilidad de velar por los demás; por lo que un líder no necesariamente es alguien designado para ello, sino aquel que asume el compromiso de serlo.    

Según Simon Sinek, destacado escritor y experto en liderazgo, el trabajo del líder es hacer sentir segura a la gente. En la medida en la que el líder logre generar un círculo de confianza y seguridad e integrar a otros a dicho círculo, logrará que más personas lo vean como un verdadero líder y lo sigan y acepten ser influenciados por él o ella. A continuación te damos 8 claves para lograrlo.

1. Preocúpate más por los demás

Ser líder implica una gran responsabilidad, puesto que te coloca en un rol de guía de las personas que te siguen. Para desarrollar un verdadero liderazgo es necesario que te preocupes más por los otros que por ti, y que asumas la responsabilidad de velar por su bienestar en lugar de estar tan preocupado por tus intereses, privilegios o estatus.

Te recomendamos leer: Líder, del tamaño de tu responsabilidad es tu grandeza

2. Liderazgo es sinónimo de sacrificio

Piensa en los líderes más importantes de nuestra era: Mahatma Gandhi, la Madre Teresa, Martin Luther King Jr., Nelson Mandela, John F. Kennedy, Benito Juárez, Luis Donaldo Colosio. ¿Qué característica tienen todos ellos en común? No es carisma, visión, don de palabra o autoridad, sino la disposición a sacrificar sus intereses personales por los de los demás; varios de ellos, incluso, estuvieron dispuestos a sacrificar su vida por la causa en la que creían.

Nadie te está pidiendo que sacrifiques tu vida, pero si realmente estás comprometido con ser líder, al menos mantente dispuesto a sacrificar tu tiempo, esfuerzo, intereses personales y privilegios; en otras palabras, deja de ser tan egoísta.  

3. Establece y mantén un contacto humano

Una de las acciones más importantes que puedes tomar para recuperar y generar tu liderazgo es simplemente estar en contacto con las personas. Para que otros crean en ti y estén dispuestos a seguirte, es necesario que te conozcan, te relaciones con ellos y que ejerzas un liderazgo humano y visible, de manera tal que veas y escuches a la gente de tus diversos grupos y ellos te vean y escuchen a ti.

Aunque hoy día vivimos en un mundo moderno, globalizado y altamente tecnológico en el que es viable comunicarse con otros mediante medios electrónicos, ninguna herramienta reemplazará jamás la importancia del contacto humano. Utiliza los medios electrónicos para enviar datos, pero regresa siempre al contacto humano para cualquier otro intercambio.

4. Dedícale tiempo y energía a los demás

Para poder establecer y mantener un contacto humano y tener un liderazgo visible es necesario que estés dispuesto a dedicarle tiempo y energía a los demás. Quizá el error más grande del líder actual, después de su arrogancia y egoísmo, es la falta de tiempo y energía que invierte en estar en auténtico contacto con sus equipos de trabajo. Considera que dedicarle tiempo y energía a los demás es uno de los mayores regalos que les puedes dar, superior a cualquier aumento de sueldo, bono o prestación.

5. Conoce a tu equipo de trabajo

Una parte importantísima de un verdadero liderazgo reside en conocer a las personas que te siguen. Asegúrate de saber su nombre, los nombres de los principales miembros de su familia, su historia, sus opiniones y anhelos, no como estrategia y porque lo tienes que hacer, sino porque auténticamente estás interesado en ellos.

6. Se amable con los demás

Para incrementar tu liderazgo y la buena fe de tu equipo de trabajo hacia ti es esencial que seas amable. Muchos supuestos líderes políticos, religiosos, de negocios y mediáticos piensan erróneamente que liderazgo es sinónimo de frialdad, distancia y dureza. Los grandes líderes entienden que ser líder tiene mucho que ver con ser más humano y más amable.

7. Sé generoso con la gente

Una de las características que más aprecio de los diferentes jefes que he tenido en mi vida ha sido la generosidad de algunos de ellos. Tristemente no he tenido muchos jefes así, pero los pocos que he tenido eran inmensamente generosos: con su tiempo, su conocimiento, su apoyo, etc., y eso fue en gran parte lo que los convirtió en líderes ante mis ojos y lo que hizo que los siguiera y me esforzara más de lo normal.

8. Reconoce a las personas por lo que sí hacen bien y dales el crédito por los logros que se vayan obteniendo

Liderazgo también implica reconocer a las personas por las cosas que ya están haciendo bien y darles el crédito por los logros que se vayan obteniendo en la organización. Muchos jefes se la pasan hablando e indicando únicamente lo que está mal y nunca reconocen a su equipo de trabajo por los avances y aciertos obtenidos, asignándose, más bien, el crédito de dichos logros. Esto, además de ser inmensamente injusto, es contraproducente, ya que nadie quiere estar con un jefe que solo regaña y nunca lo felicita.

En última instancia, liderazgo es acerca de estar constantemente en acción para lograr, como dijo Simon Sinek, crear y ampliar ese círculo de confianza y seguridad; lo cual no quiere decir que todo tiene que ser lindo y precioso y que todas las conversaciones que tengas con tu equipo de trabajo tienen que ser suaves.

De hecho, tú podrás experimentar que cuando existe ese nivel de confianza y seguridad es más fácil tener las conversaciones difíciles y rigurosas que se requieren para lograr un alto desempeño. Lo único que te recomiendo es que dicho liderazgo esté equilibrado y que sea tanto humano como riguroso.

Si te interesó esta columna y quieres aprender más acerca de cómo lograr o recuperar un verdadero liderazgo y aumentar tu círculo de confianza y seguridad, te recomiendo ver el video de Simon Sinek en YouTube:

 

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