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Protocolo para manejar la amistad con el jefe

¿Eres amigo de tu jefe? ¡Cuidado! Esto no quiere decir que tendrás privilegios, al contrario, implica el reto de separar su relación personal sin afectar la productividad.

03-09-2015, 3:47:15 PM
Protocolo para manejar la amistad con el jefe
Erick Zúñiga

Tener amigos en el trabajo es en la mayoría de los casos algo natural, sobre todo en la cultura del mexicano –y de los latinoamericanos en general– donde las relaciones se caracterizan por la calidez y el compañerismo, incluso, contrario a la creencia de que la amistad en el trabajo perjudica el rendimiento, algunos estudios señalan que tener amigos en el trabajo incrementa la satisfacción profesional en un 50%.

Además de que la amistad con compañeros de oficina impulsa la productividad y es el sustento de la felicidad laboral, y son una gran red de apoyo a nivel profesional y personal, y al mismo tiempo, permiten olvidar el estrés por un momento.

Sin embargo, ¿pasa lo mismo si la amistad es con tu jefe? En esencia no debería ser así, pero el mundo laboral es más estructurado y tiene más reglas que otros ámbitos donde suelen establecerse amistades, como el académico o el recreativo, destaca Margarita Chico, directora general de Trabajando.com México.

Incluso hay ocasiones en que tratar de ser amigo del jefe puede desvirtuarse y caer en la lambisconería o la cultura del elogio sinrazón, lo que tiende a traer efectos negativos en el equipo de trabajo y, en la mayoría de los casos, los beneficios y privilegios se centran en la persona que aplaude hasta los errores con tal de ganar su favor.

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Sea cual sea el caso, para que una amistad o una sana relación con el jefe se lleve a buen puerto sin afectar tu carrera profesional o la del resto del equipo, la clave está en mantener separado lo personal de lo laboral.

¿Son amigos o conocido en el trabajo?

Lo primero que tiene que hacer es saber si realmente tienes una relación de amistad con el jefe o si solo se trata de una relación de cordialidad, ya que esto es algo que los subordinados suelen confundir, sobre todo los más jóvenes. Para saberlo contesta estas preguntas:

► ¿Te comunicas con tu jefe fuera del horario de la oficina o durante los fines de semana?

 ¿Conoces a sus amigos, familia o a su pareja?

 ¿Se ven fuera del horario laboral para compartir un hobby, practicar un deporte o realizar alguna actividad recreativa?

 ¿Comen juntos varios día a la semana, incluso los fines de semana?

 ¿Está en tu lista de contactos?

► ¿Conoces a sus amigos, familia o a su pareja?

 ¿Mantendrías el contacto con tu jefe si uno de los dos se cambiara de trabajo?

 ¿Habías trabajado antes con él y volverías a hacerlo si te invitará a un nuevo proyecto?

Si contestaste que sí a la mayoría de estas preguntas… ¡Felicidades! Esto significa que no solo tienes un jefe, sino también un verdadero amigo en el trabajo.

Sin embargo, esto representa un reto para ambos, pues de acuerdo con el estudio “Relaciones en el trabajo”, realizado por la empresa LinkedIn, las amistades llegan a cegar algunos puntos importantes en las dinámicas internas de trabajo.

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¿Amistad o trabajo?

La directora de Trabajando.com México menciona que una buena relación, cordial, educada e incluso amistosa con el jefe, trae buenos momentos y motiva a los colaboradores, pero se corre el riesgo de que las situaciones salgan del terreno profesional cuando el líder debe exigir que se cumplan los objetivos o se realicen las acciones como él las ordenó.

“Las jerarquías existen dentro de la empresa porque son necesarias para la organización. Llevar una relación amistosa con un jefe puede fomentar la satisfacción laboral porque las personas, en la medida en que se sienten queridas por la empresa, se comprometen mejor al trabajo, y eso suele afectar de manera positiva el rendimiento”.

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Sin embargo, agrega, se debe tener mucha precaución con quiénes se establecen estas relaciones, ya que hay personas que no saben diferenciar lo laboral de lo personal y cuando exista la necesidad de actuar como jefe, las relaciones se romperán.

Por eso, al experta te comparte 7 reglas que te ayudarán a diferenciar esto para llevar bien las relaciones de este tipo, e incluso conseguir que sean muy duraderas y benéficas para el equipo de trabajo.

Recomendaciones para el jefe y sus amigos

1.- Separa la relación laboral de la personal. ¿Cómo? Con respeto, profesionalismo, siguiendo reglas claras y aplicando las mismas medidas reglamentarias y exigencias que el resto del equipo.

2.- Dale un tiempo y lugar a lo personal. Procura que los asuntos de amistad se platiquen a la hora de la comida o después del horario laboral, o al menos no enfrenten del resto de los colaboradores.

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3.- Cuida los privilegios. No busques beneficios solo por ser amigo de tu jefe. Y si eres el líder, no le des ventajas o preferencias sobre el resto del equipo. Ten en cuenta que los ojos de todos estarán fijos en lo que hacen y evidenciar un favoritismo podría traer más obstáculos que beneficios.

4.- No confundir. Es muy diferente tener una buena relación con tu jefe y ser amigos. Puedes llegar a malinterpretar la cordialidad de tu superior y creer que se está convirtiendo en una más de tus amistades. Define muy bien este aspecto y háblenlo en caso de que sea necesario para que ambos tengan claridad al respecto.

5.- Respeta la jerarquía. Ser amigo o tener una buena relación con tu jefe no te exenta de obedecer instrucciones o cuestionar su jerarquía. Si el aspecto laboral te obliga a expresar tus diferencias, lo mejor es aprovechar esa relación y hablarlo en privado con sensibilidad para no afectar el rol personal.

6.- Sé profesional al resolver conflictos. Si discuten o difieren por un asunto personal, lo mejor que pueden hacer es evitar hacerlo enfrente del resto del equipo, traten de ser lo más discretos posible. Esto evitará que tomen posturas defensivas y se afecte el rol profesional.

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7.- No quieras ser amigo de tu jefe. Para tener una buena relación con tus superiores no es necesario convertirse en su mejor amigo, además las amistades se dan de forma natural y no se pueden obligar, hacerlo no sólo daña tu imagen y genera un ambiente laboral negativo. Deja que eso surja naturalmente, y si es el caso ten siempre una comunicación eficiente, tanto en el plano profesional como personal.

Una persona contenta y motivada da buenos resultados, si hay un compromiso y se enfocan en las metas y los resultados, sin duda el rendimiento va a ser mucho mejor.

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