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Caja Popular en México, no todo es fraude

Después del escándalo de Ficrea creemos que las cajas de ahorro popular son un fraude. Conoce la historia de esta Socap que tiene a 1.9 millones de socios.

02-09-2015, 8:31:41 AM
Caja Popular en México, no todo es fraude
Jorge Monjarás, editor de Finanzas

Así como hay Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo (Socaps) en problemas, existen 141 que han logrado avanzar en un funcionamiento regulado por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV). Sumadas, representan más de 85% de los activos del sistema, por lo menos considerando a las registradas.

En este grupo destaca un gigante que es fácilmente la Socap más importante del país, dado que incorpora, ella sola, a 1.9 millones de socios y 32% de los activos totales de las “bien portadas”. Apenas es seguida desde lejos por Caja Morelia-Valladolid, que reúne unos 408,000 socios. Caja Popular Mexicana, de León, Guanajuato, es líder en el sector y una buena señal de que consolidar a las Socap las haría más fuertes.

Su origen es religioso

¿Cómo llegó a este tamaño? Es una historia de unión y solidaridad. Buena parte de las cajas de ahorro en el país tienen un antecedente religioso. En particular, uno de los creadores del sector en México lo fue Pedro Velázquez Hernández, sacerdote jesuita y organizador, en los años 40, de los primeros centros sociales para trabajadores.

Velázquez conoció el cooperativismo en la Europa de la posguerra. Fundó la primera caja popular en la ciudad de México, el 12 de octubre de 1951 y la llamó León XIII por el Papa que escribió en favor de la clase obrera en su encíclica Rerum novarum.

Las siguientes décadas vieron la apertura de decenas de cajas populares, parroquia por parroquia, que para los años 70 ya estaban agrupadas en federaciones regionales y una confederación.

Curiosamente, el primer intento del gobierno por regularlas no se dio sino hasta 1991, cuando se creó la figura jurídica de Sociedad de Ahorro y Préstamo, dentro de la Ley General de Organizaciones y Actividades del Crédito (LGOAC). Sin embargo, lo complicado de formalizarse ocasionó que apenas unas 20 se enlistaran como SAP.

En 1994 hubo que ceder: las autoridades permitieron la figura de Cooperativas de Ahorro y Crédito, mucho más simples. En ese año, 62 cajas populares decidieron fusionarse para crear Caja Popular Mexicana.

Dominio del mercado

Con 463 oficinas en 260 municipios de 26 estados, los activos de Caja Popular Mexicana ascienden a 29,790 millones de pesos (mdp); su captación es por 25,030.6 mdp y su cartera de crédito es de 20,829.7 mdp, a marzo de 2015, expone Juan Pablo de León, director de Comunicación.

A pesar del volumen de crédito, tiene un nivel de cartera vencida de 4.1%, apenas un punto más que el promedio del sistema bancario mexicano. El dato es muy relevante, considerando que la mayor parte de los créditos siguen siendo de consumo (60%). El resto va a préstamos al sector agrícola y al productivo, aunque ya cuentan con hipotecarios y automotrices, que reducen el riesgo de cualquier cartera.

Además de los productos de crédito, Caja Popular Mexicana tiene cinco instrumentos de captación, incluyendo uno a plazo fijo y una cuenta infantil para los más de 270,000 niños que participan.

El índice de capitalización es superior a 262.99%, lo cual da indicios de que podría crecer mucho más su cartera de crédito, o bien fusionar otras cajas, especialmente aquellas que no han podido regularizarse y están en peligro de desaparecer. Sin embargo, no están en ningún proceso semejante por ahora.

Esta cooperativas de crédito, entidad honrada, no merece ser echada en la misma canasta junto con Ficrea, como lo pretenden algunos legisladores.

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