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Hacia una economía baja en carbono

El último reporte de la Unctad dice que en 2009 la IED ascendió en sectores 'bajos en carbono’. ¿Sabes por qué las empresas apuestan a ello?

03-08-2010, 8:46:55 AM
Hacia una economía baja en carbono
Altonivel

La participación de las empresas transnacionales (ETN) y el uso estratégico de las inversiones extranjeras pueden ayudar a los países en desarrollo y en transición a dar un fuerte impulso al desarrollo económico “de bajo carbono”.

Así lo indica el Informe Mundial de Inversiones (World Investment Report 2010), un estudio sobre las inversiones en el mundo de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad, por sus siglas en inglés).

Este año, la investigación incluye, como tema especial, el impacto de la Inversión Extranjera Directa (IED) en la transformación de los países receptores en economías de baja emisión de carbono.

En el estudio se examinan las características, los sectores clave, los factores de impulso y las implicanciones de que las empresas transnacionales se involucren en este tipo de procesos.

El reporte señala que las empresas transnacionales pueden contribuir a reducir las emisiones mejorando los procesos de producción en sus operaciones y en toda la cadena de valor, así como produciendo y comercializando productos y servicios más limpios. De paso, estas firmas pueden aportar un capital muy necesario y tecnología de punta a las iniciativas mundiales de lucha contra el cambio climático.

La Unctad estimó que en 2009 la IED en áreas clave de actividad empresarial de bajas emisiones (energías renovables, reciclaje y tecnología de bajo carbono), ascendió a cerca de 90 mil millones de dólares. Pero no es todo. Si se contabilizan las inversiones sobre reducción de las emisiones de carbono en otros sectores y en diversas actividades de compañías multinacionales sin participación accionarial, la inversión total alcanza cifras muy superiores.

La investigación apuesta a que las inversiones extranjeras que pueden tener un poderoso efecto directo de reducción de las emisiones son el sector energético y el industrial.

Además agrega que el transporte, la construcción, la gestión de desechos, la silvicultura y la agricultura también pueden beneficiarse de la participación de las transnacionales, pero sobre todo indirectamente. Un ejemplo es que las ETN pueden suministrar vehículos eléctricos que reduzcan las emisiones en el sector del transporte o pueden influir en sus proveedores de productos agrícolas para que adopten prácticas sostenibles.

Además, el informe propone que los esfuerzos por atraer la inversión de las empresas transnacionales hacia las actividades bajas en carbono se complementen con políticas apropiadas de los gobiernos en los ámbitos industrial, social y de la competencia.

Según las estimaciones, entre 2010 y 2015 serán necesarios 440 mil millones de dólares en inversiones recurrentes adicionales por año en el mundo para limitar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) al nivel necesario para cumplir el objetivo mencionado en el Acuerdo de Copenhague.

Para 2030, las cifras estimadas son aún más altas, de hasta 1.2 billones de dólares anuales.

Por ello, según todos los estudios, la contribución financiera del sector privado es esencial para lograr que las economías del mundo entero sean más respetuosas del clima, en particular si se consideran los enormes déficits fiscales públicos existentes en todo el planeta.

Por consiguiente, en la lucha contra el cambio climático es necesario incorporar en las estrategias nacionales económicas y de desarrollo políticas de baja emisión de carbono dirigidas a las trasnacionales y la inversión extranjera.

México pierde atractivo
El informe señaló que Latinoamérica supera con relativa rapidez la crisis financiera y económica mundial e indicó que las perspectivas de llegada de IED en América Latina y el Caribe han mejorado en 2010. Sin embargo, pese a este panorama, la reciente crisis económica sacudió con más fuerza a los mexicanos.

La situación actual provocó que México saliera del top 20 de países con mayores flujos de IED, según indica el estudio. Durante 2008, México captó 23 mil 682 millones de dólares de IED, mientras que en 2009 este indicador comenzó su descenso hasta llegar a 12 mil 522 millones de dólares.

Para volver a posiciones destacadas, México debe apuntar a en este nueva tendencia, ya que existe un enorme potencial para nuevos flujos de inversiones de este tipo a medida que el mundo avanza hacia una economía de bajas emisiones, revela la UNCTAD.

Políticas claves
El organismo aconseja la creación de una “Alianza Mundial en pro de las inversiones de bajo carbono” para establecer sinergias entre la promoción de inversiones y la mitigación del cambio climático”.

Con ello se podrían encauzar las inversiones extranjeras de bajo carbono hacia un crecimiento y desarrollo sostenible. Dicha alianza estará sustentada en cinco políticas:

1.- Establecer estrategias de promoción de las inversiones limpias.

2.- Hacer posible la difusión de las tecnologías limpias.

3.- Conseguir que los acuerdos internacionales de inversión contribuyan a mitigar el cambio climático.

4.- Armonizar la declaración de las emisiones de GEI del sector empresarial.

5.- Crear un centro técnico internacional de asistencia para reducir las emisiones de carbono.

 

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