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¿Hay señales de una economía mundial en apuros?

Los mercados están en una semana vertiginosa sobre todo si la devaluación del yuan chino se enmarca en un contexto de desaceleración económica mundial.

19-08-2015, 12:45:49 PM
¿Hay señales de una economía mundial en apuros?
Russ Koesterich, Director Administrativo, Estratega de Inversiones Globales de BlackRock y para iShares

Los mercados están ante una semana vertiginosa sobre todo si la devaluación del yuan chino se enmarca en un contexto de desaceleración económica mundial.

La semana pasada también fue difícil para las acciones. El factor desencadenante de la venta masiva fue la devaluación sorpresiva de la divisa china, lo que dejó a los inversionistas tratando de digerir las consecuencias. No creemos que el movimiento tenga las repercusiones serias que han sugerido algunos, pero sí se encuadra dentro de una narrativa más amplia de una desaceleración de la economía mundial, con menor apoyo de los mercados emergentes. ¿Acarrea alguna consecuencia ese escenario? Es probable que continúe aumentando la volatilidad del mercado.

Yuan y expectativas de inflación

La semana pasada, China estuvo de nuevo en el centro de la atención pero, esta vez, por su divisa y no por su mercado bursátil. El martes, el Banco Popular de China (BPC) anunció una única devaluación del yuan frente al dólar y agregó que cambiará el mecanismo por el cual se ajusta el tipo de cambio diario. Tras la devaluación, la divisa china continuó cayendo y experimentó su mayor derrumbe en dos días desde 1994, antes de estabilizarse hacia finales de la semana.

Para muchos inversionistas, el movimiento agudizó los temores de las perspectivas de crecimiento de la segunda economía más importante del mundo. Las acciones estadounidenses permanecieron fuertes pero hubo otros mercados que se vieron bajo presión. Las acciones europeas se vieron particularmente afectadas dado que la caída de la divisa china y la apreciación del euro golpearon a los exportadores con mucha ferocidad.

Tampoco ayudó el hecho de que el anuncio viniera después de otra tendencia preocupante: una caída acelerada en las expectativas de inflación. Muy poca inflación puede ser igualmente peligrosa que el exceso de inflación ya que una caída en las expectativas de inflación puede indicar un crecimiento más lento en el futuro.

Como consecuencia, la baja reciente en la rentabilidad de los bonos se debe, en mayor medida, a la caída en las expectativas de la inflación futura. La semana pasada, las expectativas de inflación a diez años (tomadas del mercado de valores del Tesoro protegidos contra la inflación, o TIPS) cayeron a un 1.60 %, el nivel más bajo desde enero. Y vemos una tendencia similar en otros países, particularmente, en Europa.

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Es probable que esté al alza la volatilidad

Tal como lo hemos estado discutiendo en las últimas semanas, sí parece probable que vaya a resultar decepcionante, una vez más, la economía mundial. Pese a esto, existe una diferencia entre crecimiento lento y cero crecimiento.

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Consideremos, por ejemplo, tres aspectos de contexto para los acontecimientos de la semana pasada:

1.  Si bien fue una sorpresa la devaluación China, es necesario verla dentro del contexto de la solidez relativa de la divisa: El yuan fue una de las pocas divisas que se han apreciado frente al dólar en los últimos cinco años. En ese contexto, se puede ver el movimiento como parte de un acercamiento hacia un tipo de cambio determinado por el mercado y una liberalización financiera más amplia. Además, a mediano plazo, el movimiento debería aportar un estímulo modesto a la economía china.

2. A pesar de la caída en las expectativas de inflación y otras señales según las cuales permanece el crecimiento estadounidense por debajo de la tendencia, no vemos a la deflación como un riesgo real. La semana pasada trajo más evidencia de que el crecimiento de la economía estadounidense debería ser modestamente más alto en el segundo semestre, a pesar de que no es probable que se dispare repentinamente. Los informes sobre ventas minoristas, producción industrial y precios del productor fueron todos sólidos.

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3. La mayor parte de la reciente caída en las expectativas de inflación se está viendo impulsada por precios más bajos de los productos básicos, en particular, el petróleo. La semana pasada, los titulares se enfocaron en el comercio del petróleo al precio más bajo en seis años y medio, pero esto tiene más que ver con la oferta que con la demanda.

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La caída en el crudo de la semana pasada fue, en su mayor parte, un fenómeno estadounidense, impulsado por la reciente estabilización en el número de plataformas petrolíferas estadounidenses como también por el hecho de que la producción se ha mantenido sólida, a pesar de la disminución en la actividad de perforación. Si bien ha bajado la producción estadounidense tras alcanzar un pico en abril, la producción diaria permanece por encima de los 9.5 millones de barriles, casi 700,000 más alta que hace un año.

Si bien EU no se acerca hacia una deflación, hay, al menos, una conclusión clave de la actividad de la semana pasada: las piezas están en una posición tendiente a una mayor volatilidad del mercado financiero.

Volatilidad

De hecho, se encuentra en alza la volatilidad. El índice VIX, que refleja la volatilidad del índice S&P 500, tuvo su pico la semana pasada, alcanzando 50 % por encima de la baja de la semana anterior. Hay movimientos más importantes por debajo de la superficie. Durante la reciente temporada de ganancias, más del 5% de las acciones en el S&P 500 tuvieron un movimiento de tres desviaciones estándar o más, aproximadamente el doble del porcentaje de hace unos pocos años.

Dicho esto, la volatilidad continúa por debajo de la media a largo plazo. Pero un mundo marcado por el crecimiento lento, las expectativas de inflación inestables y el ajuste monetario estadounidense (sí, todavía creemos que la Reserva Federal aumentará las tasas de interés antes de fin de año) es incompatible con el clima de volatilidad baja de los últimos años.

 

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